- Publicidad
-
Documento sin título -
Lo más
-
Un bus impacta en vivienda tras rodar por la empinada Costanera 3, de Villa San Antonio Bajo
-
ANSSCLAPOL suspende medidas de presión e inicia diálogo con Gobierno
-
La cúpula del Órgano Judicial viaja a España para reforzar cooperación en justicia
-
Gobierno: Tren no repara la violación del Tratado de 1904
-
Ya no se obligará a funcionarios a asistir a actos
-
Morales convoca a sus bases; los mineros reducen sus demandas
-
Sport Recife brasileño está interesado en Pablo Escobar
-
Un triunfo es la llave para el título
-
Gobierno anuncia la rebaja de las tarifas de internet hasta fin de año
-
El Gobierno declara ilegal el paro de la COB y aprueba descuentos por día no trabajado
-
Vicecanciller: Inauguración de línea férrea Arica-Visviri prueba de que Chile incumplió obligaciones con Bolivia
-
El Gobierno declara ilegal el paro de la COB y aprueba descuentos por día no trabajado
-
Presidente cierra posibilidad de subir rentas más allá de Bs 4 mil y ve que sectores son instrumento de intereses
-
Jaime Iturri: ‘Espero volver algún momento a las pantallas’
-
El Gobierno dice que la Policía puede acceder a una jubilación con el 100% del salario
Suplementos
© LA RAZON - 2013
Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia
Un siniestro con muerte en el salar; pasó inadvertido
Pérdida. Tamar Kaplan (20), de EEUU, murió el 6 de enero tras 5 días de agonía.
La Razón / Carlos Orías / La Paz
00:00 / 10 de febrero de 2013
Era un viaje de turismo como tantos otros que se emprenden en vacaciones de fin de año, con paradas en Ecuador, Perú y Bolivia. Pero terminó en la tragedia que se cobró la vida de la estadounidense Tamar Kaplan (20).
Aún no hay una estadística consolidada de 2012, pero según la Dirección de Planeamiento y Operaciones del Comando General de la Policía, en los primeros tres trimestres del año pasado ocurrieron 1.230 decesos por accidentes en calles y caminos de Bolivia. El siniestro en el que Kaplan murió ocurrió el 1 de enero en el salar de Uyuni, y ella falleció cinco días después mientras su padre intentaba traerla a La Paz para conseguir atención médica.
La joven y una amiga, que sobrevivió, habían iniciado su periplo semanas antes en Quito, poco después de terminar su semestre de intercambio en un centro de educación en la capital ecuatoriana, adonde había llegado desde California, EEUU. Según el relato de la amiga, el chofer del vehículo en el que hacían un tour por el salar “corría como despavorido” y al tratar de pasar a otro vehículo “que también corría como despavorido”, se estrelló contra éste.
Un primer diagnóstico tras el hecho dijo que Kaplan tenía múltiples heridas, que incluían una fractura de fémur y de clavícula, así como el colapso parcial de un pulmón. Su padre, Daniel Kaplan, llegó a Oruro cuatro días después y consiguió iniciar su traslado en ambulancia hacia La Paz.
Pero en el camino, la salud de la muchacha empeoró. Aunque la noticia de este accidente no apareció en medios bolivianos, un reporte publicado por el diario regional estadounidense Twincities, de Minnesota, señala que la ambulancia de Kaplan se detuvo en un hospital a tres horas de La Paz, donde se evidenció que sufría otras heridas no detectadas de inicio: “trauma torácico extendido, daño en ambos pulmones, costillas y otros huesos fracturados”.
Según el testimonio de la familia a Twincities, Kaplan quedó inconsciente, “ya no salió de ese estado y falleció en paz antes de medianoche el 6 de enero, mientras su padre estaba con ella”. Su entorno tuvo sentidos comentarios al respecto. “Uno no está acostumbrado a pensar que alguien menor que uno muera. Muchos estudiantes salen de viaje y vuelven con historias. Es un shock que esto haya sucedido”, dijo Joseph Miller, antiguo profesor de Kaplan.
Etiquetas
Tragedia, siniestro, muerte, salar, paso, inadvertido