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Bioceánico, Francia espera ‘acuerdo de todas las partes’

Se profundiza la relación entre Francia y Bolivia, en el sentido de hacerse más operativa; eso muestra la reciente visita al país de Jean-Pierre Bel, enviado personal del presidente francés François Hollande.

Jean Pierre Bel. Bel es socialista. “Es verdad; pienso que aún tenemos mucho que aprender en el campo político de un país como Bolivia, que ha estado peleando en el ámbito progresista en diferentes estructuras; por ejemplo, en la mayor participación de los indígenas, en reducir las inequidades, en otorgar a las mujeres mayores espacios de acción y además de trabajar los objetivos en diferentes ámbitos estructurales; en esa forma yo me planteo cómo construir este nuevo proyecto”.

Jean Pierre Bel. Bel es socialista. “Es verdad; pienso que aún tenemos mucho que aprender en el campo político de un país como Bolivia, que ha estado peleando en el ámbito progresista en diferentes estructuras; por ejemplo, en la mayor participación de los indígenas, en reducir las inequidades, en otorgar a las mujeres mayores espacios de acción y además de trabajar los objetivos en diferentes ámbitos estructurales; en esa forma yo me planteo cómo construir este nuevo proyecto”. Fotos: Alejandra Rocabado

La Razón (Edición Impresa) / Iván Bustillos Zamorano es periodista.

00:00 / 19 de marzo de 2017

La semana que termina estuvo en el país Jean-Pierre Bel, “Enviado personal del presidente de la República Francesa, François Hollande, para América Latina y el Caribe”. Aparte de las debidas reuniones políticas con el Gobierno (el Vicepresidente y el Canciller), el diplomático del más alto nivel de la administración gala llegó para entrevistarse con tres ministros de carteras eminentemente “operativas”: Economía y Finanzas Públicas, Planificación del Desarrollo y Obras Públicas.

Bel ya estuvo en el país en enero de 2015, en la tercera posesión del presidente Evo Morales; luego de dos años, su reciente visita naturalmente tiene un signo de mayores avances en la relación entre Francia y Bolivia. Su gobierno, por ejemplo, afirma, está muy atento, y dispuesto,  hacia el anhelo de integración boliviano como es el corredor bioceánico e intervendría con mayor énfasis una vez que las partes (para el caso, los gobiernos de Bolivia, Brasil, Perú y Paraguay) lleguen a acuerdos más concretos sobre el importante emprendimiento.

— En 2015 vino al país en un momento muy especial: el inicio de un nuevo mandato del presidente Morales. Parece que hoy su visita tiene un carácter más operativo.

— Cuando vine, en enero de 2015, era la posesión del tercer mandato del presidente Evo Morales, y en esa ocasión yo estuve muy impresionado por la manera en que él estaba presentando su nuevo programa; en éste se ve que hay objetivos claros, precisos, que están siendo planteados, en ese entonces y ahora; objetivos que buscan el desarrollo, la reducción de las desigualdades. En ese momento, yo tuve la oportunidad de tomar conciencia sobre términos tan importantes como el pragmatismo, en un país que claramente tiene necesidades muy diversas, a la vez que definidas, así como muchas reivindicaciones en diferentes aspectos.

— El Gobierno afirma que en muchos sentidos este es el tiempo de los grandes saltos en el desarrollo de Bolivia; ya en su visita en 2015 se avanzó en acuerdos bilaterales sobre el litio, radares...

— Desde ese tiempo que usted menciona y hoy hubo muchos momentos importantes; por ejemplo, la visita del presidente Evo Morales a Francia. Yo puedo atestiguar, porque he estado presente, que la relación entre ambos presidentes, Hollande y Morales, es excelente, de confianza, amistad; entonces, ellos dos y los gobiernos han elaborado una hoja de ruta en diferentes ámbitos; uno de ellos, por ejemplo, es el educativo: hay más de 300 estudiantes que se van anualmente a estudiar a Francia, no solo a universidades, sino como asistentes de lengua y en diferentes actividades; en este sentido, lo que se llama la francofonía juega un papel muy importante. Por otro lado, también existe —y es que tiene un gran peso— el lado económico y comercial.

— ¿Litio, radares, otros proyectos en marcha?

— Uno de esos proyectos es el trabajo a través del litio, esto es mediante la CEA (Comisión de Energía Atómica), una empresa pública francesa. Francia también como país da la posibilidad de invertir en radares, que al ser un sistema de control le otorga a Bolivia soberanía sobre su territorio. Otro ámbito es el transporte público; por ejemplo, el proyecto de transporte en común público urbano y suburbano en Santa Cruz. Hay también el  proyecto de modernización del Sistema Nacional de Meteorología, aquí también una empresa pública francesa; esto va a ser muy significativo para Bolivia en el actual periodo de sequía, de cambio climático, en el que la previsión meteorológica será cada vez más importante.

— En cuanto al corredor bioceánico que impulsa Bolivia, ¿cómo es la participación de Francia?

— Por el momento estamos esperando, tanto los avances como los acuerdos de todas las partes, como son Brasil, Paraguay, Bolivia, [Perú]; saber cuáles son realmente las intenciones, qué es lo que esperan; aunque una parte del proyecto ya ha sido expresado, qué es lo que se necesita; por ejemplo, para Brasil es la modernización de la infraestructura y para Perú corresponde crear rutas desde el inicio. Así, hay que unir las intenciones de cada uno de estos países, sus propuestas, no solo en vista a la esperanza que se tiene en esto, sino también como desarrollo económico. Cuando las partes den a conocer qué necesitan, es ahí donde vamos a definir las cosas. En todo caso, el Gobierno francés está muy atento, muy dispuesto, y está a acá para motivar la realización de este proyecto.

— Un tema de especial atención por parte de la cooperación francesa es el medio ambiente. ¿Se concretó algo al respecto?

— Este es un tema esencial, particularmente para Francia, ya que siempre presenta interés en esto. Sobre esto quisiera mencionar la participación y el rol primordial en la COP21, en la cual Evo Morales participó muy activamente, y nosotros le pedimos ayuda, no solo en un sentido de un apoyo concreto como tal, sino en una ayuda para convencer a otros países latinoamericanos participantes; entonces, quisiera mencionar el éxito que ha habido en esta cumbre justo por todos estos aspectos; puedo ver que hay una toma de conciencia significativa en este sentido; esperemos que no se retroceda con las nuevas declaraciones y posiciones de Estados Unidos al respecto.

— En noviembre de 2015 el embajador en Bolivia, Denys Wibaux, había anunciado la llegada al país de su ‘banco de desarrollo’.

— Francia está entrando a Bolivia con su cooperación financiera a través de nuestra agencia que se llama Agence Française de Dévoloppement, que es nuestro banco de desarrollo. Se han firmado algunos acuerdos bien importantes, ya en oportunidad de la visita del presidente Morales a Francia en noviembre de 2015. Firmado acuerdos ahora, hace poco, cuando vino el ministro de Planeamiento [francés]; nos hemos reunido hoy con Mariana Prado [Ministra de Planificación].

Esta cooperación financiera, por ejemplo, va a servir para riego; tenemos proyectos de riego y saneamiento en Cochabamba; hoy mismo tenemos expertos que vienen de París. Hay, como ustedes saben, una contribución de Bolivia bien ambiciosa: unos compromisos que el país ha tomado para ver cómo va a contribuir a la lucha contra el cambio climático; esta contribución tiene varios elementos, uno de ellos es el cambio de lo que se llama la matriz energética, pasar a energías que emitan menos dióxido de carbono; en este sentido, nosotros también aquí vamos a apoyar a Bolivia. ¿Cómo? A través de esta cooperación financiera; vamos a acompañar a Bolivia para invertir en energías renovables, en eólicos; ya se ha firmado el año pasado en Oruro el primer convenio de financiación para la construcción de una central solar de 50 megavatios; se está discutiendo y trabajando para proyectos eólicos en Santa Cruz y Tarija; esta es nuestra parte para apoyar a Bolivia en su transición energética, y hemos avanzado.

— Europa, Brexit, Trump. Aquí hay la imagen de que este solo es el principio, que varios países desarrollados, europeos, seguirán el camino de estos nuevos nacionalismos. Hay temor.

— Es verdad lo que usted menciona; podemos ver que hay un aumento de lo que es el proteccionismo como tal. Por un lado, está la elección de Donald Trump en Estados Unidos y, por otro, la respuesta del referéndum sobre el Brexit en Europa; estos dos son indicadores claros del crecimiento del proteccionismo en la región. Usted menciona a Gran Bretaña y es cierto que este país se podría decir de alguna manera que ha tenido un comportamiento diferente al resto de los países de Europa, desde el momento de la fundación de la Unión Europea. Sí es un miembro fundador, pero no siempre ha sido un miembro muy “europeo”, si se puede decir; no pertenece a la zona del euro, tampoco pertenece a algunos acuerdos económicos; entonces, se puede ver que si no quiere ser parte de la Unión Europea es hasta normal, previsible que se quiera salir; por otra parte, esta salida es hasta controversial porque dentro de Gran Bretaña hay países como Escocia, Gales, Irlanda que se han planteado muchas preguntas, ya que estos países han estado siempre muy vinculados con la relaciones europeas. Entonces, ¿cuáles son las consecuencias del Brexit? Podríamos decir que hay consecuencias económicas, de desarrollo, de relación como tal, pero en realidad quizás no sean tan terribles porque se las va a ir trabajando, entonces, se las va a ir también minimizando.

— Hace dos años, en este mismo suplemento, usted decía que en la Unión Europea hay fuertes tendencias conservadoras, y que Francia y otros países progresistas o más a la izquierda estaban pugnando por hacerla más accesible, de cooperación. ¿Cómo está la UE políticamente?

— Yo le voy a dar mi punto de vista, muy personal; diría las cosas de una manera diferente, ya que las cosas han cambiado desde hace dos o tres años. En cierta manera ha habido una crisis en la izquierda en Europa; sin embargo, también se puede ver desde otra perspectiva: que existe un remonte, una subida de la izquierda, claro ejemplo de ello es España; Italia tiene núcleos de izquierda que están tomando fuerza. En Alemania podemos ver que la canciller Ángela Merkel ha estado teniendo dificultades, y, por otra parte, el representante de izquierda, Martin Shulz, permanece firme. Entonces, hablar de una desaparición de la izquierda es difícil ya que incluso en Grecia podemos ver al jefe de Gobierno, Alexis Tsipras, que se mantiene. De Francia se puede decir mucho, pero vemos que desde hace algunos meses vamos en camino de cierto problema: elegir entre la derecha y la extrema derecha. Aunque yo tengo razones para pensar que al final de cuentas en la segunda votación podríamos tener a líderes diferentes de estas derecha y extrema derecha. Francia es un país, y nos consta y también nos pesa que exista este tipo de candidatos, pero yo puedo decir, según mi convicción, que [la derecha] no va a llegar a la presidencia.

— Hay como una cercanía entre un sector de la intelectualidad francesa y estudiosos en Bolivia y la región; como una comunidad, interés especial y un diálogo entre la realidad del país y esa intelectualidad.

— Muy a menudo se habla de la vieja Europa, una Europa que tiene muchísima tradición e historia; en ese sentido, Francia, por ejemplo, ha visto a través del paso del tiempo y de su historia diversidad de organizaciones políticas. Tenemos a François Mitterrand, primer presidente socialista a partir de la quinta república, otro ejemplo sería la caída del Muro de Berlín o la desaparición de la Unión Soviética, y quizás incluso la desaparición del antagonismo oeste-este. 

— ¿Bolivia, Latinoamérica?

— Hay quienes se preguntan, por ejemplo, qué es el futuro; los intelectuales se preguntan “a dónde vamos a ir, qué modelo vamos a seguir, acá y allá”; por su parte, en Bolivia, ustedes tienen un modelo propio, una cultura que es diferente a todos los hechos que acabo de mencionar y además tienen una cultura que es más antigua, que es propia a ustedes mismos, con sus propias características, propios momentos históricos. Yo pienso que para los países progresistas, Bolivia se muestra como un ejemplo; para mí es muy interesante ver cómo este gobierno ha liderado y guiado su propio proceso. Asimismo, yo he podido ver países en la región, como Ecuador, que han tenido sus propias experiencias. Algo que me toca, que me impresiona muchísimo en Bolivia es la manera en cómo frente a cada problema que pueda existir, ustedes han sabido integrar las preocupaciones de las minorías, de todo tipo de minorías; por ejemplo, en Bolivia es impresionante cómo todas las categorías sociales se acercan a la participación, a la actividad política y de esa manera vienen a ser representadas en sus diferentes niveles. Entonces, yo pienso que los intelectuales que usted mencionaba vienen a Bolivia para poder sumergirse pero también empaparse; asimismo, podemos ver que en Francia actualmente la izquierda está bastante dividida; entonces, poder venir acá a Bolivia y ver que este proceso nos da perspectivas nuevas de cómo juntarnos, cómo trabajar en conjunto.

Datos

Nombre: Jean-Pierre Bel

Nació: 30 de diciembre de 1951.

Cargo: Enviado personal  del Presidente de Francia para América Latina y el Caribe

Perfil

Bel es máster en Derecho Público; fue alcalde y consejero regional, senador socialista por el departamento Ariège; presidente del Grupo Socialista  en el Senado de 2004 a 2011, fue el primer presidente socialista del Senado de Francia, entre 2011 y 2014. Desde 2015 es delegado del presidente Hollande.

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