Animal Político

Camboya, la ruta misteriosa de Pol Pot

17 de abril, la caída de Phnom Penh

La Razón / Carlos A. Carrasco

00:00 / 01 de abril de 2012

La presentación de la película documental del siglo se llama El infierno, producida por Rithy Panh, en la que su único actor es el torturador principal del genocidio camboyano, en persona, el alias Duch. La exhibición del film coincidió con la sentencia a cadena perpetua de ese verdugo.

En efecto, la iniciativa inédita y, por cierto, muy singular impuesta por Pol Pot, el líder máximo de los khemer rouges (jemeres rojos), fue sin duda la obediencia ciega al liderato único, supremo e infalible denominada en lengua nativa Angkar Padevat, cuya traducción aproximada sería “la organización”. No hubo, al menos al principio, lo que podría ser el culto a la personalidad. Pol Pot y sus más cercanos discípulos en sus prédicas proselitistas se referían en tercera persona al angkar y las instigaciones para matar y morir se impartían en nombre de esa abstracción.

En suma, se pretendía volver casi al primer día de la Creación; comenzar, literalmente, de cero en todos los campos de actividad. La única fuente de inspiración para semejante empresa era la tradición oral de las pasadas glorias del pueblo khemer. Se dice que Pol Pot, aquel antiguo maestro de escuela, solía decir, al contemplar las maravillosas ruinas de los templos de Angkor wat, “los herederos de quienes pudieron edificar este coloso, pueden hacer cualquier cosa”. Y, en efecto, su lucha por alcanzar el poder supremo fue una curiosa mezcla de carisma casi religioso, de habilidad organizativa y de una ausencia completa de escrúpulos. Su hoja de ruta hacia la cumbre empezó cuando el estudiante impecune Saloth Sar, verdadero nombre de Pol Pot, allá por el año 1951, en la soledad de su buhardilla parisiense de la calle Letelier 30 sufrió en carne propia la humillación del emigrado colonial y compartió la impotencia de sus compatriotas exiliados de no lograr consolidar en su nativa Camboya, un Estado verdaderamente independiente. Soportar la imposición de un rey (Norodom Sihanouk) escogido por la expotencia opresora, precisamente la Francia  republicana y democrática, avivaba la rebeldía nata del joven estudiante de Ingeniería Eléctrica que frecuentemente se alejaba de sus textos de universidad para adentrarse en lecturas marxistas y periódicos del Partido Comunista Francés, al que se adhirió como simpatizante en su sección Indochina. Al cabo de tres años y sin diplomarse, Saloth Sar    retornó en 1952 a Camboya, imbuido por la obsesión estaliniana de la   captura de la dirección del partido, como primer paso para el asalto posterior al control del Estado.

Saloth Sar, artífice del misterio, se refugió en una clandestinidad impenetrable, tratando de borrar todo vestigio sobre sus orígenes. Se discute si nació en 1925 o en 1928. El octavo de nueve hermanos, cuando niño conoció los contornos palaciegos de Phnom Penh, a través de parientes que laboraban para el rey Norodom. Fue, además, seminarista en el monasterio budista de Vat Botum Vaddei.

Es pertinente detenerse en la biografía del portaestandarte de aquellos jóvenes vestidos de negro y de pañoleta colorada, fuertemente armados, que un 17 de abril de 1975, llamándose a sí mismos khemer rouges tomaron casi sin resistencia la capital Phnom Penh, para derrocar al presidente Lon Nol. Así fue como esos fanáticos campesinos se apoderaron de la ciudad, entre algunos aplausos de los pobladores, pero la mirada atónita de los más.

Casi de inmediato los asaltantes impusieron su ley a medio millón de habitantes capitalinos, a quienes se les obligó a abandonar sus viviendas para marchar a las áreas rurales, donde serían reeducados en la explotación agrícola, base económica de la nueva sociedad soñada por los marchistas. Paralelamente se quemaron los archivos del registro civil, del catastro urbano y otros. Se pretendió así que eliminar todo rastro de la antigua sociedad, del derecho propietario, de la toponimia colonial y de los lazos familiares.

Sus primeras experiencias, seguramente, provocaron en él una reacción de rechazo, primero, hacia los colonialistas franceses que cooperaron al rey Sisowatu para aplastar la rebelión de los khemers en 1880, proveyéndole de armas, soldados y opio. Luego, su aversión a la tutela vietnamita en el Partido Comunista local y en el desenvolvimiento comercial de su país. Por todo ello, el concepto de “soberanía” es tema mayor y repetitivo en la ideología de los khemer rouges.

Las recurrentes incursiones extranjeras en Camboya, como durante la guerra franco-thai (1940-41); la ocupación japonesa de la Indochina francesa en el curso de la Segunda Guerra Mundial; los bombardeos americanos en la guerra contra Vietnam y, finalmente, la presión vietnamita, fueron razones convincentes para encender el odio al extranjero, y terreno fértil para que Pol Pot reclutase adeptos.

La formación de los khemer rouges es paralela a la carrera política de Saloth Sar, cuya condición de maestro de escuela le facilitó la tarea de catequizar maestros, estudiantes y monjes que más tarde engrosaron sus filas. Pol Pot realizó entre 1963 y 1970 varias visitas a Vietnam y una a la China, donde sostuvo un breve diálogo con Mao Tse Tung, para obtener apoyo financiero, de armas y de logística. Pero, pese a esa cooperación, su autonomía no fue negociable.

Una vez posesionado del control absoluto de la rebautizada Kampuchea Democrática, a través de la angkar, se inició en 1975 por cuatro años ese experimento de utopía comunista que cobró dos millones de víctimas, en el mayor genocidio orgánico de la humanidad.

Cuando los vietnamitas liberaron Camboya del yugo de los khemer rouges, junto a un grupo de fieles Pol Pot se internó en la selva y resistió con esporádicas guerrillas hasta el 15 de abril de 1998, cuando murió tranquilamente en su cama. Sus compañeros de lucha, octogenarios, fueron sometidos a juicio y, por fin, sentenciados en junio de 2011. Pol Pot dejó a investigadores de la sociología, la historia y la psiquiatría interrogantes simples, pero inescrutables: ¿por qué? y ¿para qué?

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