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Candidatos de última hora en el MAS; diáspora en la oposición

Un MAS, en apuros, que cambia candidatos a última hora y una oposición que compite entre sí, es la tónica con la que empieza la carrera electoral para gobernaciones y municipios.

La Razón (Edición Impresa) / Ricardo Aguilar Agramont / La Paz

00:07 / 04 de enero de 2015

El día en que se cerraron las listas de candidatos para las elecciones subnacionales de 2015, hubo sorpresas. Lo más inesperado fue, sin duda, la activación inmediata, y a contrarreloj, de dos “planes b” de última hora que tuvo que hacer el Movimiento Al Socialismo (MAS). Por el lado de la oposición, si inicialmente se manifestó la intención de no fragmentar el voto en aquellos lugares en que hubiese un candidato con mejores posibilidades, nada de esto sucedió: las oposiciones al final competirán entre ellas mismas.

Adicionalmente, los problemas internos del MAS no solo se restringieron a esos dos cambios de último momento, sino también en varias regiones hubo tensiones durante la elección de candidatos, a causa de intereses encontrados provocados por su estructura corporativa.

MAS. La politóloga María Teresa Zegada interpreta que los problemas del MAS, entre otras razones, se deben a la falta de distancia entre las elecciones nacionales de octubre y las subnacionales de marzo. “No hubo el suficiente tiempo para que el MAS pueda reagrupar sus fuerzas y pueda prever con tiempo sus listas y hacer acuerdos. Como estaba tan metido en la elección nacional, se descuidó la subnacional”.

En efecto, el MAS deja la impresión de haber improvisado en los municipios de Cercado (Cochabamba) y en el de Santa Cruz (si bien es posible que con su nuevo candidato oriental, Reymi Ferreira, sume más que con el anterior, Jaime Santa Cruz). Se notó, con Jaime Santa Cruz, una improvisación que llama la atención: ¿cómo no haber visto antes que el candidato no cumplía con un requisito clave para ser candidato, sino hasta el último día, pues su domicilio oficial era en Porongo (municipio aledaño) y no en Santa Cruz?

En el caso de Cochabamba, la versión oficial habla de que Edwin Cholango Castellanos iba muy mal en las encuestas... Esto, sin embargo, no era nuevo, ya las organizaciones del MAS rechazaron a este candidato durante el proceso de preselección, además de que enfrentaba la resistencia por una gestión mediocre, según las organizaciones del MAS en Cochabamba. En otras palabras, se pudo haber evitado el sobresalto del último día de la inscripción.

Aún más, en Chuquisaca, las organizaciones del MAS rechazaron a Esteban Urquizo como candidato a la Gobernación —de quien además se difundió un video que lo muestra bebiendo, haciendo comentarios machistas en su despacho, una infraestructura del Estado. A pesar de esto, Evo le dio su apoyo, pero las bases esta vez no acataron la decisión del líder unificador y decidieron ir a la elección por su cuenta...

“Éste es un signo fuerte, pues en 2010 el MAS experimentó esta clase de tensiones; empero, el jefe dirimía una disputa, y su decisión se acataba. En cambio, ahora, en Chuquisaca por primera vez no hubo ese acatamiento disciplinado de antes”, afirma Zegada.

Aún más, en Shinaota (en la región del Chapare cochabambino), Morales optó por un candidato a ese municipio y el grupo que no estuvo de acuerdo intentó retener al Mandatario y amenaza actualmente con bloqueo de caminos... Después de todo esto, el martes de la semana que pasó, Evo Morales, en conferencia de prensa, lanzó un quejido: “¡Cómo me hacen sufrir!”, en referencia a todos estos casos.

Según el politólogo Marcelo Silva, “la estructura corporativista del MAS ahora le está pasando la factura. Se ha comprobado que lo que mantiene la unidad, en medio de diversos intereses corporativos, es Evo Morales. Lo que es delicado porque sin Evo habría una tendencia centrífuga”.

Zegada insiste en que los escenarios de pelea corporativa por la representación política han sido más visibles que en 2010. “Las disputas se acrecientan, pero ¿quién toma las decisiones en el MAS? Se dice que la cúpula manda obedeciendo, pero acá se vio la disputa por el poder y la desobediencia al mandato de la cúpula en el caso chuquisaqueño y en el Chapare”. En momentos de tensión, Morales tuvo que ir a “apagar incendios” personalmente y en otros casos tomar la decisión final. “Se siente mucho más esa presión, presencia, de la parte sindical organizativa que es el sustento del MAS”, concluye Zegada.

OPOSICIÓN. Como se dijo, las distintas fuerzas de oposición hicieron manifiesta su intención de no presentar varias candidaturas en aquellos lugares en los que alguna organización antagónica al MAS tenga un candidato más o menos fuerte y con posibilidades de ganar. Eso no sucedió. Al contrario, al final en 2015 competirán entre sí.

Parece que los comicios subnacionales han significado un final prematuro para la alianza electoral Unidad Demócrata (UD), pues se disgrega antes de iniciar su gestión legislativa. “Dijeron que UD no era un frente electoralista, sino una alianza programática. No han pasado ni tres meses y ya se ve su fragilidad”, dice Zegada. Esto no es sino una muestra, afirma, de “volatilidad ideológica”.

En el municipio de La Paz, los opositores iban a conceder al candidato exalcalde Luis Revilla (Sol.bo) el no presentar ningún candidato, sin embargo apareció Unidad Nacional con Carlos Cordero. Para la Gobernación del departamento y la Alcaldía de El Alto sucede lo mismo, pues mientras Revilla postula a Felix Patzi y a Fani Nina, respectivamente, UN introduce la competencia de Elizabeth Reyes y Soledad Chapetón.

En Cochabamba, nota Zegada, UD ha quedado con dos frentes contrapuestos, ambos con candidatos a la Alcaldía de Cercado y a la Gobernación. En Santa Cruz, Germán Antelo compite contra Rubén Costas. Ésa es la tónica de lo que sucede en la mayor parte de los cargos en disputa electoral.

La ideologización no es una característica fundamental de unas elecciones municipales y departamentales, sino los programas locales. “La oposición y el MAS han entrado en la misma lógica desideologizada buscando personalidades que les garanticen éxito político, sin importar su ideología. No obstante, en la oposición esto ha generado una gran diáspora, una búsqueda desesperada de supervivencia personal sin importar con quién se alíen”.

Ese es el caso incomprensible de Alejandro Almaraz como candidato a la Gobernación por el partido, entre otros, que hace dos meses llamaba neoliberal: una alianza en la que está Unidad Nacional. Mario Orellana, del desaparecido Movimiento Sin Miedo (MSM), quien hace semanas no bajaba de neoliberal al partido por el que hoy candidatea como primer concejal: los Demócratas de José María Leyes. “De esto no está exento el MAS. Rodrigo Ibáñez, que era parlamentario de Podemos, ahora es candidato a la Alcaldía de Tarija por el MAS”, recuerda Zegada. Esto puede confundir al votante, pues en algunos casos es difícil saber por quién se vota...

Silva explica este fenómeno con la primacía de los intereses partidarios. “Unidad Nacional, al convertirse en un partido de presencia nacional en las elecciones de octubre con el 25% quiere que ese 25% no se vea traslucido en la elecciones subnacionales, sería un fracaso político. Así, apunta a algunos logros aunque sean mínimos. Como por ejemplo en La Paz aspira al ‘concejal de oro’”. Éste es el panorama del inicio de la carrera. Ahora viene la fase de revisión de documentos y habilitación e inhabilitación de candidatos, con lo cual seguramente habrá algunas variaciones y sustituciones.

La Continuidad Versus la imagen popular

El último alcalde de La Paz, Luis Revilla, es posiblemente el aspirante más fuerte para este municipio. Ha gozado de cuatro años de visibilidad durante su gestión. “Intenta demostrar una continuidad de las políticas municipales de los últimos años que han convertido a La Paz en una ciudad líder y moderna, que mantiene su raíz andina y rural”, expresa el politólogo Marcelo Silva.

Querer posicionar a La Paz como una “urbe metropolitana” es su carta de triunfo, dice el analista al añadir que esto es una propuesta cosechada de las tres gestiones anteriores del Movimiento Sin Miedo (MSM). El MSM perdió su personería jurídica en la elección de 2014. Revilla formó la sigla Sol.bo que en su mayoría también responde a una continuidad del MSM. En determinado momento de 2014, se habló del perfil nacional que Revilla podría tener para las elecciones de octubre pasado, sin embargo eso no se dio.

El exconcejal Guillermo Mendoza es el candidato del Movimiento Al Socialismo (MAS) que pretende competir con Luis Revilla. “Mendoza nos trata de mostrar una imagen mucho más popular por su relación con el político compadre Carlos Palenque”, dice Silva. Mendoza condujo el famoso programa La Tribuna Libre del Pueblo en Radio Televisión Popular (RTP) tras la muerte de Palenque. Esto le valió un apodo similar al del político desaparecido: “compadre”. Luego, desde 2010, es concejal de La Paz por el MAS.

Mendoza va a tratar de “fortalecer los lazos de solidaridad” de las bases de sectores populares con el MAS. “En el último tiempo antes de la elección, Mendoza tratará de semejar ese aire popular que ha quedado huérfano tras la desaparición de Condepa”, esto sin descuidar el toque urbano, “que también se nota en las listas de concejales”, sin dejar de lado el enfoque de una La Paz “metropolitana”.

El asfalto o un alcalde de la academia

Percy Fernández, haciendo honor a su profesión de ingeniero civil, quiere fortalecer la imagen de una Santa Cruz asfaltada. Silva describe al municipio de Santa Cruz como un escenario fragmentado, lo cual se va a ver reflejado en el futuro Concejo. El sistema de la mayoría simple para las elecciones municipales facilita el camino a Fernández, opina Silva.

“Apunta a ser el candidato de la continuidad de una lógica de gestión basada en la ‘modernidad cruceña’”. Fernández puso en su anterior gestión mucho énfasis en la construcción de infraestructura, en detrimento del desarrollo humano. “Sin embargo, se tiene la imagen de un alcalde que ha llegado hasta el último rincón de Santa Cruz, asfaltando, adoquinando”, enumera el analista Silva. Quiere hacer ver que esa urbe asfaltada continuará. En contra juegan los actos que cometió y que en otro país serían sancionados por acoso sexual.

Para la Alcaldía cruceña Reymi Ferreira juega la carta de su imagen urbana. Si bien tiene experiencia como concejal en el pasado, lo que el MAS quiere posicionar con él es una cercanía con la clase media urbana. “Con una candidatura urbana se trata de solidificar el voto que el MAS tuvo en la elección de octubre en ese municipio”, apunta Marcelo Silva. Un estigma negativo del MAS es que es un partido “muy anclado en lógicas y proyectos rurales”, Ferreira es la “garantía de una cara urbana, clasemediera e intelectual, que es lo que Santa Cruz necesitaba como señal”, dice.

El anterior candidato (Jaime Santa Cruz) también mostraba esto, “pero de mucha mejor manera lo hace Ferreira”. Este candidato fue rector de la Universidad Gabriel René Moreno, fue concejal de su municipio y recientemente embajador adjunto de Bolivia en las Naciones Unidas.

La disidencia se enfrenta al Plan b del MAS

Queda por ver si el Tribunal Supremo Electoral (TSE) habilita a la disidente del MAS Rebeca Delgado, quien tiene como imagen a ser posicionada precisamente su disidencia del partido y un discurso de reconducción del proceso de cambio actual. Ella asegura que cumple con todos los requisitos para candidatear, incluido el de la residencia fija en Cochabamba, municipio del que quiere ser alcaldesa.

“Lo que la oposición quiso mostrar con Rebeca Delgado es un viraje a una propuesta política más de centro, más cercana al proceso político que vive el país”, interpreta Silva. Delgado fue asambleísta constituyente y diputada por el MAS, fue presidenta de la bancada de Cochabamba de este partido y llegó a ser presidenta de la Cámara de Diputados por un año hasta una desavenencia con el Ejecutivo. “Rebeca Delgado cumple la función de limpiar a la oposición esa cara radical que había mostrado con José María Leyes”, dice Silva.

El candidato de última hora del Movimiento Al Socialismo (MAS) por la Alcaldía de Cochabamba es Lucio Gonzales: el plan B que es inscrito al filo de la navaja, cuando el plazo de inscripción de postulantes estaba por caducar. “Lucio Gonzales tuvo un papel muy importante como rector de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS)”. No creo que sea una figura que haya que tomar a menos”. Gonzales tiene un perfil urbano que puede interpelar a la clase media profesional.

“Se apuesta definitivamente a la presencia de Evo Morales, creo que Gonzales será llevado, arrastrado, por la figura de Morales”.  No obstante, el exrector tiene una larga carrera (38 años) dedicada a la investigación académica en la Facultad de Ciencia y Tecnología de la UMSS.  No deja de notarse la inestabilidad de Cholango Castellanos, que antes de poner en apuros a su partido renunciando el último día, bien pudo haberlo hecho antes.

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