Animal Político

Chile empieza a romper con el ‘nada pendiente con Bolivia’

Activista político que en su juventud luchó contra la dictadura de Augusto Pinochet, Roberto Muñoz explica las razones del apoyo de muchos chilenos a la demanda “mar para Bolivia con soberanía”.  Hay un sentido común oligárquico que se está resquebrajando, afirma.

Roberto Muñoz. El directivo de Casa Bolívar ratificó que esta institución invitó al canciller boliviano, David Choquehuanca, a visitar Chile, para conocer, asegura, cómo se incorporó la raíz indígena al proceso de cambio boliviano; ver su importancia: “el legado que han dado        los pueblos originarios al concepto de transformación en Bolivia debe ser conocido en Chile”, asegura. Desde ahí nos pueden compartir algunas ideas con respecto a     los pueblos indígenas que hay en Chile, mapuches o los propios aymaras, destaca.

Roberto Muñoz. El directivo de Casa Bolívar ratificó que esta institución invitó al canciller boliviano, David Choquehuanca, a visitar Chile, para conocer, asegura, cómo se incorporó la raíz indígena al proceso de cambio boliviano; ver su importancia: “el legado que han dado los pueblos originarios al concepto de transformación en Bolivia debe ser conocido en Chile”, asegura. Desde ahí nos pueden compartir algunas ideas con respecto a los pueblos indígenas que hay en Chile, mapuches o los propios aymaras, destaca. Foto: Roberto Muñoz

La Razón (Edición Impresa) / Iván Bustillos Zamorano es periodista de La Razón

00:00 / 15 de febrero de 2015

Sorpresa. Nada menos se puede decir de la reacción que tuvo el canciller de Chile, Heraldo Muñoz, cuando se enteró de una probable visita (hoy ya confirmada para marzo) del expresidente Carlos Mesa a ese país, en su calidad de vocero de la demanda marítima boliviana ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya (Holanda): “Ninguna autoridad de Gobierno recibirá al señor Mesa”. Para el senador oficialista Jorge Tarud, la proyectada visita era una “provocación (...) destinada a confundir a la comunidad internacional”; este mismo legislador, poco antes habló de elaborar una “lista” de quienes apoyan la causa boliviana y pedirles cuentas. No necesita de la policía el senador para dicha identificación; a la luz del día, organizaciones y activistas chilenos expresan abiertamente su apoyo a la demanda de mar para Bolivia con soberanía. Uno de estos patriotas chilenos es Roberto Muñoz, director del colectivo político y cultural Casa Bolívar, con quien Animal Político pudo hablar por teléfono. Cierto sentido común anacrónico, oligárquico, empieza a romperse en Chile, razona Muñoz. La esperanza le asiste.

— ¿Por qué causó tanto revuelo una probable visita del expresidente Carlos Mesa?

— La oligarquía chilena y sus elementos políticos durante mucho tiempo dijeron que la demanda de Bolivia era algo fácil de tratar; era simplemente despreciar la competencia no solamente de La Haya, sino de cualquier competencia que fuera extraña a Chile y Bolivia. Lamentablemente para los intereses del Chile de la derecha y la Concertación, el Gobierno boliviano logró instalar muy bien la demanda, y la viene llevando bien en muchas partes del mundo; la última gran batalla que ha logrado ganar es con el Papa, la visita suya; en cierta manera el interés que tiene el Pontífice en este tema sigue generando historias. Pero ahora, creo que ellos se han empezado a preocupar. Vieron el hipotético encuentro y diálogo entre la señora (Michelle) Bachelet y Evo Morales, como el que tuvieron en Costa Rica, como el gran peligro de que se convirtiese en un hecho, de que el conflicto podría quizás tener un resultado interesante para el diálogo, y para abortar ese diálogo han inventado la situación del viaje del señor Mesa.

— Una reacción un tanto desproporcionada…

— Más que nada era dar vuelta al asunto, (hacerlo) un hecho de Estado, y al ser una situación de Estado, de interés del Estado chileno, todos los chilenos se alinearan con el Gobierno chileno. Lamentablemente para ellos no ha sido así, hay muchos que tenemos otras opiniones y las hemos estado dando a conocer fuertemente; creo que estamos empezando a romper el sentido común.

— El senador oficialista Alejandro Navarro (que también criticó las expresiones del canciller Muñoz) habla de que en su país aún prevalece el “pensamiento único” sobre la demanda marítima boliviana. En lo básico, que Chile con Bolivia no tiene nada pendiente y que mi país tiene acceso al mar con todas las facilidades, y que todo eso está en el Tratado de 1904. ¿Es ese “pensamiento único” el que se está rompiendo?

— Yo entiendo que existe por parte de Chile, del Estado chileno, de la oligarquía chilena, un sentimiento muy (propio), muy natural, de absoluta propiedad sobre su territorio, que ha sido ganado en batallas, pagados con sangre chilena; por lo tanto, no habría forma de cambiar esta realidad; la victoria de los ejércitos chilenos, la invasión de Antofagasta, justamente serían para ellos motivo suficiente para justificar el impedir cualquier diálogo; eso se ha ido sosteniendo históricamente. Eso se está rompiendo.

Vamos entendiendo nosotros los chilenos, estudiando la historia, leyendo, conociendo la realidad y la situación de la realidad boliviana, que esa fue una guerra provocada por intereses económicos, tanto ingleses como de capitalistas chilenos mineros. Entonces, el proceso lo vamos comprendiendo cada vez más y vemos necesario transformar esta realidad; no es posible que en pleno siglo XXI sigan habiendo estas divisiones; creo que la guerra, todas las guerras son injustas; había muchos problemas, muchas situaciones que aprovechó la oligarquía chilena para aprovecharse de territorio y abarcar hasta Arica. Entonces, yo entiendo, comprendo, como chileno informado, que esta situación debe cambiar, debemos entendernos como pueblos y buscar una solución.

— Se dice que, por lo menos por ahora, la mayoría de los chilenos no está de acuerdo con dar una salida soberana de Bolivia al mar; el senador Jorge Tarud recordó una encuesta en la que apenas el 8% apoya la demanda boliviana.

— Es verdad. Si lo vemos por porcentajes. Producto de que se ignora el tema, porque no ha sido bien informado o ha sido mal informado, se ha difundido la matriz de opinión oligárquica sobre este y otros temas; la verdad es que, si es por número, nosotros que pensamos de forma distinta somos minoría; pero en este y otros temas, el pueblo chileno está cambiando su opinión. La actual situación política chilena quizás se podría comparar con algo que se hizo ver en Bolivia, cuando por el cambio de presidentes se echaba siempre la culpa de esto al diálogo del Gobierno boliviano (con Chile), a que tomaba el tema marítimo como una herramienta política. En estos momentos sucede que el Gobierno chileno, producto de los problemas que tienen tanto la derecha como la izquierda, la izquierda que está en el Gobierno, buscará pretextos en este conflicto para solucionar sus propios problemas.

— Y esto sin duda repercute en la sociedad chilena.

— Creo que la ciudadanía chilena está empezando a cambiar su sentido común, ese sentido común victorioso, de que no tenemos nada que ver con Bolivia. Yo quiero decir que 150 personalidades chilenas, desde un obispo a historiadores, artistas, intelectuales, políticos, autoridades del mundo de los movimientos sociales, han firmado una carta de apoyo a la solución del conflicto marítimo con Bolivia, con una clara intención de decir que debe ser en justicia y con soberanía. Esas personalidades, en el mundo social y político, no son cualquier cosa, son representantes de la intelectualidad, de movimientos políticos. Nuestra tarea ahora es empezar a difundir esto; pero esta solución no puede ser ajena al marco de la integración de los pueblos; nosotros siempre hemos dicho que la solución pasa por la integración latinoamericana; entonces, apoyamos lo que está haciendo el presidente Morales porque es parte de la integración latinoamericana; y en esa integración queremos compartir el mar, el océano, pero más que eso, una voluntad fraterna de integración entre nosotros como pueblos, para un futuro mejor y próspero para toda la ciudadanía.

— Ahora, la Nueva Mayoría (el oficialismo en Chile) parece que no es monolítica en el tema marítimo: el caso del senador Alejandro Navarro frente al diputado Jorge Tarud.

— Primero que nada, para nosotros, el carácter político tiene que ver con Chile, no tiene nada que ver con Bolivia. Nosotros vemos que la Nueva Mayoría (el conjunto de partidos en el Gobierno), prácticamente toda, ya ha entregado todas sus banderas de izquierda, de transformación social, y se ha convertido en continuadora y perfeccionista del modelo neoliberal chileno. Esta es una primera consideración muy importante. Así, nosotros no solamente tenemos un conflicto con la derecha, sino también con esta nueva derecha. El senador Navarro ha mantenido una posición consecuente hasta ahora. Pero en definitiva, esta Nueva Mayoría realmente no está representando los intereses profundos del país. Conflictos no los tiene solo con Bolivia; como chileno le digo: tiene problemas con el pueblo chileno. Por eso es tan importante la tarea que estamos haciendo nosotros, un grupo de chilenos pidiendo mar para Bolivia, con soberanía (y en justicia), porque creemos que (así) solucionaremos uno de los tantos problemas que tiene Chile.

— Aquí están muy agradecidos con lo que ustedes están haciendo allí.

— Nosotros también estamos muy agradecidos; creo que el esfuerzo que hace el pueblo boliviano por salir de la pobreza ha sido muy importante; nos enseña que no solamente el neoliberalismo es capaz de solucionar los problemas; aquí en Chile el neoliberalismo ha sido causante de una pobreza no solo material sino también espiritual del pueblo. El alma del pueblo chileno se ha visto disminuida por el neoliberalismo; creo que lo que está haciendo y viviendo Bolivia, ese nuevo proceso, con todas sus desventajas que naturalmente tiene, es una esperanza para los pueblos; nos merecemos, como pueblos chileno y boliviano, acercarnos más.

Perfil

Nombre: Roberto Muñoz

Actividad: Activista político de izquierda

Cargo: Director del colectivo cultural y político chileno Casa Bolívar

Carta

El 19 de agosto de 2014, al menos 150 personalidades entregaron una carta a la presidenta Michelle Bachelet, le decían: “planteamos iniciar un diálogo fructífero con el Gobierno boliviano, para encontrar una solución digna y en justicia al enclaustramiento de nuestros hermanos e inaugurar un nuevo tiempo de entendimiento, que sea fuente de felicidad para todos quienes componemos este espacio que habitamos, en el horizonte del Buen Vivir”. 

Una ‘lista negra’ de quienes apoyan la causa boliviana

Marco Enríquez-Ominami, el alcalde de Iquique Jorge Soria, el presidente del Partido Humanista, Tomas Hirsch, la diputada Camila Vallejo, los miembros de Casa Bolívar, entre otros, serían parte de una lista de quienes, aseguró Jorge Tarud a El Deber, al apoyar a Bolivia tienen un “comportamiento absolutamente inaceptable” y que “será la ciudadanía chilena la que lo juzgue”.

— Tarud habla de hacer una lista de quienes apoyan a Bolivia, para pedirles cuentas. Eso no es sino un acto de intolerancia...

— Exactamente. Yo creo que si esa ha sido la penosa noticia, para los bolivianos es bueno saber que (Jorge Tarud) no refleja lo mejor de Chile, refleja lo más malo de Chile, la derecha clásica; él no es la voz del nacionalismo chileno. Nosotros como patriotas no tenemos miedo a eso; sin arrogancia, con humildad, en nuestra juventud hemos luchado contra la dictadura de Pinochet. No le tememos a estas acusaciones que haga esta gente de derecha, porque lo que reflejan son un pensamiento muy negativo y que no debiera ser entendido de una manera racional, sino como algo que no le hace bien a las relaciones humanas, no le hace bien a las relaciones entre ciudadanos.

— Ahora, es notorio que ustedes cuando hablan del apoyo a Bolivia, a punto seguido se refieren a la integración; “mar para Bolivia” es también de un básico interés chileno; no es solo solidaridad...

— Exactamente. Eso que está planteando tiene una raíz muy importante para nosotros, que es el apoyo político al proceso de cambio que vive Bolivia; hemos entendido que este proceso también lo pueden vivir otros pueblos de nuestra América: Chile, Argentina, en el cual se intente integrar a los pueblos indígenas, por ejemplo; esta es una gran lección que está dando el pueblo boliviano. En ese sentido, debo decir que nuestra lucha no es solamente altruista; al mismo tiempo, con el apoyo que le prestamos al Gobierno boliviano, también entendemos que es de interés patriótico, creemos que es de interés nuestro también. La integración económica; hay gas en Bolivia, Bolivia se convertirá en una potencia energética en los próximos años, una potencia alimentaria, un polo de producción; entonces, debemos integrar sobre todo el norte de Chile, tan (castigado) por la sequía sobre todo en 2014. Sería un elemento importantísimo la integración, el desarrollo, el comercio justo.

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1
2 3 4 5 6 7 8
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia