Animal Político

Colectivos: nosotros somos la única oposición

‘Cien por ciento políticos; estamos clarísimos en que hacemos política;  lo que somos es ser apartidarios’

Eduardo Gutiérrez

Eduardo Gutiérrez Foto: Eduardo Gutierrez

La Razón (Edición Impresa) / Iván Bustillos es periodista

07:00 / 01 de agosto de 2018

Colectivos, plataformas, movimientos ciudadanos, acaso todos con el común denominador de defensa del resultado del referendo del 21 de febrero de 2016 (21F).

Todos ellos afirman ser muchos; aunque desde el MAS se les critica su alineamiento con la oposición y de ser apenas su rostro ‘ciudadano’. Con la clara conciencia de su diversidad y acaso dispersión, Animal Político arriesga enfocarse en uno de estos colectivos, Plataforma SOS Bolivia, en voz de su representante Eduardo Gutiérrez, y tratar de conocer a través suyo algo del resto.

— De todos modos, ustedes tienen un perfil político, en el sentido más amplio del término.

— Cien por ciento políticos. Nosotros estamos clarísimos en que hacemos política. Lo que somos es ser apartidarios. Queremos reivindicar la palabra política, que hoy está ligada a corrupción, deshonestidad, mentira, enriquecimiento ilícito; queremos cambiarla por el concepto que nosotros tenemos de lo que es hacer política, y esto es la máxima expresión de calidad, porque uno no solo entrega su tiempo, su dinero, sino además el tiempo de su familia para poder solucionar los problemas de los otros. Que el ser político sea un orgullo; y eso no lo vemos hoy día.

— Ahora, ¿eso mismo acaso no les lleva a pensar en organización política, partido?

— Efectivamente, ese tendría que ser el proceso natural, pero lamentablemente la coyuntura política, cuando la disputa por el poder es desigual, y cuando la democracia en Bolivia está en peligro, nos lleva a tener que priorizar entre lo importante y lo urgente. Y para nosotros lo urgente es preservar la democracia, es decir, que Evo Morales cumpla la ley, la Constitución y la voluntad del pueblo, que no se repostule. Evidentemente, para cumplir nuestros sueños, que es poder cambiar esta realidad, tiene que ser a través de un partido político, pero en este momento eso está en un segundo plano porque creemos que si no logramos defender la democracia, lo otro no tiene sentido.

— En su discurso hay un celo porque no se los confunda con los partidos de oposición; pero en los hechos son oposición...

— Nosotros creemos que somos la única oposición. No podemos entender, por ejemplo, lo que pasó con el Código Penal, cuando los partidos políticos llamados de oposición no pudieron alertar a la ciudadanía. Fueron los ciudadanos, la población misma, los que salieron a defender los derechos ciudadanos; ahí vimos que hay una oposición que de verdad no sabemos qué hace. Mire usted: si no hubiese plataformas ciudadanas, no habría oposición con lo del 21 de febrero; no se sentiría.

Los partidos políticos en este momento tienen una total falta de credibilidad, un divorcio con la sociedad. Imagínese: muchos de ellos quisieron mimetizarse en plataformas ciudadanas para tratar de defender la democracia; algo absurdo, cuando en realidad los partidos deberían ser los primeros en salir a defender la democracia. Las plataformas ciudadanas no son más que un conjunto de ciudadanos que quieren incidir en los asuntos públicos. Y se van generando liderazgos dentro de las plataformas, pero también porque yo creo que la coyuntura exige una renovación de la élite política.

— O sea, su punto de partida es la crisis del sistema partidario.

— Mire, yo creo que para que se vaya el MAS, se tiene que ir la oposición funcional, se tiene que ir la oposición tradicional. Nosotros creemos que el pueblo boliviano merece ir a votar por una opción que lo enamore y no por el menos peor. Cuál es el análisis que nosotros hacemos: entra un cocalero como Presidente y un acusado de terrorismo como Vicepresidente, ante el desgaste y el rechazo que tenía la clase política que estaba saliendo, y ahora esa clase política es la que pretende venir a querer ser la salvadora; eso no tiene sentido. La gente quiere una renovación política, Bolivia se lo merece, y no solo en torno al gas, sino en torno a mente, a corazón. Los del pasado demostraron que nunca les interesó el indigenismo, había un claro concepto de quiénes podían hacer política, y quiénes no, había apellidos, inclusive; de eso se agarró el MAS para reivindicar a una clase social boliviana. Pero fue peor, porque los utilizó y no les dio lugar, se apropió de su bandera para poder conseguir sus propios fines. Creemos  que en el pasado ha manejado (el país) una oligarquía, una aristocracia con soberbia; y creemos que ahora lo ha manejado una clase con mucho resentimiento, y creemos que es el tempo de poder encontrar un balance apropiado.

— ¿Por qué la presión sobre el TSE (algo que se aprobó en el encuentro de plataformas en Cochabamba), si todavía no estamos en un proceso electoral?

— Con absoluta franqueza, nosotros no participamos en el encuentro en Cochabamba porque creíamos que había nomás una injerencia política que no le hacía bien al movimiento. Todas las medidas que se adoptaron eran cosas que nosotros ya veníamos trabajando, por ejemplo hacer una actividad cada 21; la gran marcha a La Paz ya estaba concertada con los comités cívicos. No entendemos por qué la presión al Tribunal Electoral en este momento; hemos buscado explicaciones y no hemos recibido respuestas coherentes; la misma duda que tiene usted la tenemos nosotros.

— En Cochabamba también se dijo que Bolivia se divide en dos, los que defienden la democracia y los que defienden la dictadura. ¿No es la misma lógica ‘o están con nosotros o contra nosotros’?

— Lamentablemente, esa es una posición real, creo que es una división acertada, pero acertada hasta el momento en que podamos lograr que Bolivia recupere los principios democráticos de independencia de poderes, alternancia, respeto a la ley, a la Constitución, a la libertad de prensa. Una vez que recuperemos esto, nosotros creemos que ahí otra vez habrá facciones en los partidos, que es lo normal, pero eso sucederá en la medida en que podamos lograr que Evo Morales retire su repostulación. Y a partir de ahí, compartiría que otra vez volvamos a un sistema partidista, pero lamentablemente hoy solo puedes ver esas dos posiciones; aquellos que queremos vivir en democracia y aquellos que quieren que se viole la Constitución, la voluntad del pueblo, para poder reelegir a Evo Morales.

— También hay la resolución de que no se va a permitir ni candidaturas ni electoralización mientras Morales siga de candidato. ¿Esto no lleva  a un callejón sin salida: si Morales sigue como candidato, no hay elecciones?

— Yo creo que hay que esperar el fallo del Tribunal Electoral, algunas cortes departamentales ya han dicho que el 21F es vinculante. Si se da el hecho de que el Tribunal pueda emitir una posición que le devuelva la democracia a Bolivia, es decir, rechazar la repostulación de Evo Morales, entonces ahí sí se puede hablar de elecciones. Ahora, hablar de candidatos hoy día por supuesto que sería hacerle un favor al MAS, porque éste está buscando que como sea se acepte el binomio Evo y Álvaro y que se comience a ver posibles adversarios, y eso no tiene sentido porque legalmente Evo Morales no puede ser candidato.

— ¿Y si de todos modos sigue ‘Evo candidato’?

— Si efectivamente no se puede lograr absolutamente nada, yo creo que tenemos la experiencia de lo que pasó con la elección de magistrados, cuando el MAS eligió a los candidatos, presentó la papeleta y te dijo entre quiénes se podía elegir. El no participar de una elección lo que te dice es que ellos van hacer y van a colocar a toda la gente; ahí obviamente habría que tomar una estrategia, pero sería como en una cancha en desventaja; pero donde habría que ver y de verdad hacer presión (es sobre) un tribunal electoral que por lo menos te pueda garantizar los resultados transparentes, y ahí obviamente la figura cambia porque hay que priorizar. Yo ahí recién podría entender la necesidad de una unidad con el único objetivo de sacarlo al MAS; yo creo que la población lo entendería; pero tenemos que ir viviendo los procesos, no se puede uno adelantar a lo que va a pasar; hay que ir agotando las instancias.

EduardoGutiérrez El activista resalta que la agrupación de la que es parte nació bajo dos principios: “atender causas y defender principios”; en 2016 el colectivo impulsó una campaña de solidaridad por la falta de agua en La Paz; fue a fines de ese año que se sumó a la defensa del 21F.

Datos

Nombre: Eduardo Gutiérrez

Nació: En Santa Cruz, el 4 de febrero de 1985

Profesión:  Administrador de empresas, con especialización en finanzas.

Perfil

Representa a la Plataforma SOS Bolivia, que agrupa a 15 colectivos ciudadanos en el departamento de Santa Cruz, la mayoría articulada en torno a la defensa del 21F

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