Animal Político

Decálogo para el TSE hacia las elecciones subnacionales

Los desaciertos o fallas en la administración del Tribunal Electoral Plurinacional de las elecciones 2014 deben ser un aprendizaje y no deberían repetirse en las subnacionales de 2015.

La Razón (Edición Impresa) / Ricardo Aguilar Agramont / La Paz

00:06 / 14 de diciembre de 2014

Haciendo un balance de los errores y aciertos de la administración del proceso electoral de octubre por el Tribunal Supremo Electoral (TSE), se llega a una serie de lecciones básicas que este ente deberá asumir en vistas a las elecciones subnacionales del próximo año.

De hecho, el presidente Evo Morales, en una conferencia posterior a las elecciones, lanzó críticas a la administración del proceso y llamó a aprender de los errores: “Lamentablemente, no hay mucha confianza (en el TSE), lamentamos mucho, será el comportamiento de la institución”, luego manifestó el deseo de que los vocales “puedan aprender de los errores”.

En todo caso, primero hay que reconocer que al Tribunal le tocó gestionar elecciones inéditas tras la refundación del Estado, como las elecciones judiciales, el proceso de consulta previa en el Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS) y las subnacionales dentro de un modelo autonómico que avanza a tropiezos. En las elecciones nacionales de octubre no fue diferente: fueron las primeras dentro de la democracia intercultural.

Antes de ver los errores hay que destacar los aciertos que deberán ser igualados en los comicios departamentales y municipales de 2015. El expresidente de la Corte Nacional Electoral José Luis Exeni menciona seis logros que “no hay que desmerecer”. Primero está una fórmula de redistribución de escaños “bastante consistente” en base a los resultados del Censo 2012. “Ese fue un acierto de entrada del Tribunal”.

Efectivamente, antes de la redistribución se preveía una convulsión social en los departamentos que iban a perder escaños y en los que debían ganar presumiendo que el TSE no les iba a dar los escaños en relación a su crecimiento poblacional. Tras la distribución del TSE, hubo amagues de paros y huelgas que resultaron intrascendentes. “Se hizo una propuesta minimalista que cambiaba muy poco, se quitaba a un escaño a Potosí, Chuquisaca y Beni”, especifica Exeni.

El segundo momento que destaca fue el “estricto cumplimiento de la paridad y alternancia de género en las listas. Ahí se hizo una buena gestión de seguimiento durante la presentación y las renuncias de candidatos”. El resultado se lo ve con una presencia del 49% de mujeres en la Asamblea Legislativa Plurinacional. Esto tendrá que ser repetido en 2015.

Lo tercero fue garantizar el voto de los ciudadanos en el exterior. “Si bien hubo problemas logísticos, fue un acierto”. El cuarto logro fue desde el Servicio Intercultural de Fortalecimiento Democrático (Sifde), apunta. “Aunque con problemas, se hizo seguimiento a la propaganda electoral con una labor de monitoreo para garantizar que se cumpla la norma. No obstante, no hubo correlato con las decisiones de Sala Plena, que fueron muy lentas y contradictorias”. Habrá que afinar esto para 2015.

El quinto acierto fue la “gestión y el acompañamiento técnico de los estudios de opinión en materia electoral, sobre todo las encuestas”. Si bien esto no fue visible, “es una innovación de la nueva Ley de Régimen Electoral. Desde el Sifde se hizo el acompañamiento de la elaboración técnica de las encuestas. Esto ha garantizado que no haya encuestas falsas que sean utilizadas en las campañas electorales”.

Finalmente, como sexto avance, destaca la logística del evento para llegar a todo el país y al exterior, “a reserva del error imperdonable en la papeleta”. La papeleta tenía una errata mayor, pues la encabezaba el título de “Estado Plurinominal de Bolivia”, en vez de “Estado Plurinacional de Bolivia”. Ahora sí, ¿qué estuvo mal hecho y no se debe volver a repetir?

DESACIERTOS. Exeni enumera cinco fallas centrales. Primero, estuvo la señal “contradictoria” en la redefinición de las circunscripciones uninominales. En efecto, Wilfredo Ovando —el vocal acusado de haber pertenecido al Movimiento Al Socialismo (MAS) antes de su nominación y de quien existe una foto portando una bandera del partido de gobierno— presentó un proyecto de reglamento que fue aprobado, mientras que el vocal Paredes presentó otro.

“Esto no solo mostró divisiones internas en la Sala Plena, sino también visiones diferentes de la proporcionalidad que debía tener el voto rural y el urbano”, señala. Al final prevaleció el reglamento de Paredes. “Independientemente de quienes hayan sido los autores, quedó la señal del desencuentro”, remarca Exeni.

El segundo error tiene que ver con la gestión del padrón electoral, tanto en el proceso de inscripción, “que se habilitó con dos ampliaciones a causa de temas logísticos”, como en el proceso posterior en que se afina el padrón. “Resultó imperdonable la no depuración de 20.000 muertos y las depuraciones indebidas”. En consecuencia, no hubo un padrón afinado y en concordancia con “el esfuerzo de años pasados del padrón biométrico”.

El tercer error se dio en la gestión de la propaganda. “El tribunal dio señales contradictorias al no suspender algunos spots que evidentemente violaban la normativa y suspender otros como el del Movimiento Sin Miedo (MSM) en que se mencionaba al exdictador García Meza. Se forzó la figura de que se atentaba contra su dignidad”. En el caso contrario (los spots que debieron ser suspendidos y no lo fueron), Exeni menciona el volumen de la propaganda gubernamental. “Si bien hay un vacío normativo, creo que el Tribunal podría haber normado para evitar la supervisibilización del candidato del MAS. Va a suceder lo mismo, pero multiplicado por 200, en las elecciones subnacionales”.

De hecho, eso ya sucede desde hace un mes. Edwin Castellanos, Cholango, quien tiene una cuestionada gestión en la Alcaldía de Cochabamba, viene haciendo spots electorales en cadenas de llegada nacional desde noviembre —incluso antes de haberse ratificado su repostulación— a nombre de promocionar su gestión. De igual forma, lo hacían Patana, alcalde de El Alto, y Cocarico, gobernador de La Paz, antes de que se sepa que estaban descartados como candidatos. “El tema de los spots requiere una reforma normativa. Ahí se vio debilidad del Órgano Electoral para hacerlo”, apunta.

Esta cuestión fue una de las que más incomodó a los cuatro partidos opositores. “Además de incomodar afecta, da una sensación de injusticia. Ahora veo difícil una reforma judicial, pero creo que el Órgano tiene competencia para reglamentar que aunque no está específicamente en la ley, ese tipo de propaganda oficial debería estar prohibida al menos para los 27 días de campaña”. Además, cuando se vetó una propaganda, se tardó tres semanas para notificar al medio, por problemas burocráticos.

El cuarto error tiene que ver con la promesa “incumplida e incumplible” de tener el 70% de los resultados el día de la elección y el 90% al día siguiente. “El anuncio fue fatal, porque generó sospechas, dudas, incertidumbre y afectó la credibilidad. Esto, sumado a errores del programa de la totalización de resultados, hizo que se enarbolara la afirmación de un fraude, aunque luego se probara que se trató de problemas técnicos”. Eso debe ser optimizado para 2015.

Por último, hubo insuficiencia en la capacitación de notarios y jurados electorales. “Se capacitó a 70%, lo que significa que hubo un 30% sin capacitación”, precisa. “El panorama general es el de un proceso muy importante: las primeras elecciones en la democracia intercultural, pero que demostraron una institucionalidad frágil, con ineficiencia en la toma de decisiones, fragilidad ante cuestionamientos externos. Éstos deben ser los aprendizajes”, apunta el expresidente de la CNE.

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia