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Félix Cárdenas: Juez que revise un fallo indígena debería ser procesado

El viernes, el presidente Evo Morales volvió a sorprender: cuando todos creían ‘enterrado’ el Día del Indio, recordó cómo el presidente Germán Busch en 1937 proclamó este día y su nominación, y cómo ahora hay que recordarlo, ‘como indios que somos’. He aquí una evaluación de la descolonización.

Félix Cárdenas.

Félix Cárdenas. Foto: Wara Vargas.

La Razón (Edición Impresa) / Iván Bustillos Zamorano / La Paz

00:03 / 02 de agosto de 2015

Hoy, 2 de agosto, 2.450 funcionarios públicos recibirán su certificado de aymara preliminar, como parte de la obligatoriedad que tienen de saber otro idioma oficial aparte del castellano. Para el viceministro de Descolonización, Félix Cárdenas Aguilar, no es poco; incluso desliza: “parece que va a ir cambiando: tal vez el 2 de agosto va a ser el Día de los idiomas”. Desde hace al menos cuatro años en el cargo, Cárdenas insiste en la necesidad de dar mayor empuje estatal y social a los procesos de descolonización, despatriarcalización y lucha contra la discriminación que se lleva adelante en el marco del nuevo Estado Plurinacional (2009).

— Descolonizar también es, si vale, ‘indigenizar’.

— Entendemos que ningún proceso revolucionario, especialmente el nuestro, puede tener éxito si no está acompañado de su espiritualidad; en ese camino, estamos trabajando en desclandestinizar nuestra espiritualidad; hoy los amautas son vigentes, son parte, de cualquier acto de entrega de obras; la descolonización de la religión tiene que ver con la visibilización de nuestros amautas, que han estado clandestinizados. Les estamos dando estructura, apoyo.

— Aparte de las grandes políticas, está lo menudo de la descolonización.

— Trabajamos también en el tema de monumentos; los monumentos no son inocentes, son un mensaje ideológico; hay monumentos a Pedro Domingo Murillo, a Eduardo Abaroa, todos blancos y todos machos, como si esa fuera la historia; ¿y no han luchado las mujeres? En eso, nosotros hacemos siempre Túpac Katari-Bartolina; Túpac Amaru-Micaela Bastidas; Zárate Willca-María Aguilar, y así sucesivamente.

— ¿Nombres de calles o plazas?

— Ojalá podamos avanzar en eso, porque lo primero con que chocamos es que tenemos una sociedad muy conservadora. El reloj de (David) Choquehuanca, por ejemplo, es una prueba. Él ha puesto un reloj con manecillas que giran al revés, y muchos lo ven con ironía. De lo que trata ese reloj, por ejemplo, es quebrar sentidos comunes, pues pensamos que todo es normal, que ser racista, discriminador, son temas normales, y eso no es así.

— ¿Cómo está yendo en las instituciones al parecer más duras en la lucha por la descolonización, las Fuerzas Armadas y la Policía?

— Son temas muy sensibles por su carácter vertical, de estructura que tienen; con ellos mayormente hemos estado trabajando en sensibilización; este año en ambas instituciones estamos poniendo en el trabajo ya técnico de la construcción de una currícula para la formación de sus nuevos profesionales; no es fácil, pero en la Policía, por ejemplo, hay Unidad de lucha contra el racismo.

— En ambas hay un problema estructural: el Colegio Militar y la Academia de Policías para su oficialidad; y las escuelas de Sargentos o de Clases para los subalternos; no es necesario decir quiénes van a tal o cual lugar.

— Como te digo, tienen una estructura consolidada; piensan que eso es normal que así sea; no asumen todavía que eso corresponde a una etapa colonial de nuestro país; y que tenemos que romper ese esquema colonial. Lo que vemos es voluntad política de todos los comandantes, pero cuando ya queremos operativizar eso, realmente es muy difícil; tenemos resabios aún conservadores, que piensan que los que tienen apellido o apariencia indígena, han nacido para ser sargentos, y ellos han nacido para ser oficiales; pero ocurre lo mismo en Educación. A pesar de que la educación es única, tenemos magisterio rural y magisterio urbano.

— ¿Qué piensa de los suboficiales que fueron procesados por demandar la descolonización en las Fuerzas Armadas?

— No nos hemos involucrado en eso porque parece que correspondía a otra lógica de ellos mismos (los militares), o tal vez (ha sido) instigado; pero lo que sí es claro es que tiene que haber descolonización en la Policía y en las Fuerzas Armadas. Por el lado bueno, ha servido para poner en alerta de que hay al menos incomodidad en la forma racista, discriminatoria, que hay en estas instituciones llamadas tutelares de la patria.

— En Justicia originaria. Ya nos había dicho antes que la ley de deslinde jurisdiccional fue un retroceso.

— Con el nuevo Viceministro de Justicia nos estamos dando la tarea de ver cómo la Justicia indígena puede ser el cimiento de la construcción de una nueva justicia. Porque lo que está pasando es grave: yo no creo que se trate de cambiar fiscales o jueces, se trata de la formación del abogado, que está formado en base a códigos napoleónicos, al derecho romano; no están asumiendo el desafío del siglo XXI: ser nosotros mismos.

— En lo básico ¿qué se postula como Justicia indígena?

— En primer lugar, es pública, cuando ocurre algo se llama a toda la gente a la plaza, los niños tienen que ir de manera obligatoria, para que vean qué es lo que puede ocurrir con ellos en caso de hacer lo mismo; es oral, cualquiera puede decir sobre el individuo (acusado); inmediata, las autoridades valoran y dicen ‘20, 30 chicotazos; ya, que sean 20’; le dan los chicotazos y ‘listo, ya, fuera, el próximo’. Entonces, la Justicia ordinaria, para responder a nuestras exigencias, tiene que beber de la Justicia indígena originaria. Ese es un trabajo largo, pero hay lugares; en Lahuachaca, en el municipio de Sica Sica (La Paz), hay una disposición: cuando hay un delito, la gente ha establecido que ya no deben ir a quejarse a Sica Sica, ni al juez, ni a la Policía. En una ocasión, cuando hubo eso, la gente se fue (ante el juez y la Policía) y les dijo: ‘por qué aceptan esta demanda, nosotros tenemos Justicia indígena’.

— Eso estaría marcando un verdadero hito práctico.

— La Justicia originaria va a implicar que ya nadie debe ir a resolver sus problemas en base a abogados, jueces y fiscales. Para esto se necesita un acuerdo entre todos; estamos trabajando ya dos años en esto, lograremos institucionalizar alguna forma de cómo tiene que ser la Justicia indígena y ojalá eso se pueda replicar en otros departamentos.

— El Estado tendría que respetar: si alguien es juzgado por la Justicia originaria, no tiene que meterse.

— Abogado, juez, fiscal que se inmiscuya en una resolución que ya han hecho las autoridades (indígena originarias) en el territorio, debería ser procesado por estar invalidando algo que ya ha terminado.

— ¿Y esto ya está normado?

— Eso tiene su camino, pero ese es el espíritu; de hecho, ha habido varios casos donde se ha demandado a jueces y fiscales que han querido revisar el tema, ya que se ha llegado a acuerdos, que es un caso concluido.

— Hablemos de la futura Ley de Descolonización. Primero: sin más trámite dispone que el primer apellido de los hijos debe ser el materno, cuando ya se determinó que sea opcional.

— Hay una ley que dice que el apellido es opcional; pero nosotros hemos mandado nuestra observación de que no tiene que ser opcional; en algún momento tendrá que serlo, pero no de inicio. Nosotros decimos que el primer apellido del hijo tiene que ser el de la madre, porque ella es la depositaria de nuestra identidad, antes que el hombre.

— Pero qué problema que sea una opción, parece más democrático.

— Es un camino al etnocidio; porque unos padres cuando valoren qué apellido poner, siempre buscarán lo que piensan que es el mejor apellido; entre Quispe y Landívar, por ejemplo, dirán que sea Landívar; con lo opcional, estamos acelerando el colonialismo. Ojalá eso se rectifique.

— También hablan de eliminar definitivamente el “de” en el nombre de la mujer casada.

— Este es un tema de personalidad, de dignidad de la mujer. Cuando se manda una invitación, siempre se escribe Sr. Félix Cárdenas, ¿y el nombre de la mujer? No importa, ‘y Sra.’; es normal. Pero si pones al revés, ‘María Eugenia y Sr.’, ese hombre no va a ir a tu fiesta. Estamos así, nuestros patrones de conducta están muy enraizados de forma colonial y machista.

— Ustedes han promovido el matrimonio originario, cuando el único que reconoce la ley es el civil.

— La ley nos dice que debemos recuperar sabidurías, nuestra espiritualidad; en ese camino hemos impulsado los ‘matrimonios desde nuestra identidad’. Casi en todos los departamentos, matrimonios colectivos, hasta ahora entre 600 y 700 parejas, en Cobija, Cochabamba, Santa Cruz, La Paz.

— ¿Pero qué validez legal tiene el matrimonio originario?

— Tiene legalidad frente a la comunidad; no sé si el Estado reclama legalidad, porque ahora ya hay matrimonio de hecho; no necesitas casarte, estás viviendo un tiempo y ya surte efecto jurídico, para temas de división y partición de bienes.

Peñas, el ‘laboratorio’ de la identidad originaria

Cuando triunfó la revolución sandinista en Nicaragua (1979), destaca el viceministro de Descolonización, Félix Cárdenas, hubo la idea de establecer una región especial para concentrar allí, a modo de laboratorio o semillero, los esfuerzos revolucionarios en diversos aspectos; ese territorio fue, afirma, Solentiname, grupo de 36 islas en el Gran Lago de Nicaragua. Con la misma idea, cuenta Cárdenas, se decidió levantar esta suerte de centro experimental en Peñas. “Ellos (los sandinistas) dicen: tenemos que hacer el socialismo en un territorio pequeño, donde el Estado descargue toda su fuerza en mejor educación, mejor salud, mejor todo, y ese territorio se llamaba en Nicaragua Solentiname”.

— ¿Y en Bolivia?

— En Bolivia nosotros ubicamos un territorio similar que se llama Peñas, en el municipio de Batallas, en el departamento de La Paz.

— ¿Por qué?

— Peñas es el lugar donde ha sido descuartizado Túpac Katari; y decimos: de su sangre debe nacer el Estado Plurinacional. Entonces, tenemos un Proyecto Peñas, donde hacemos que todos los ministerios confluyan ahí, en mejor educación, mejor salud; estamos ahora haciendo un hospital en base a medicina tradicional, que no quiere decir retroceder, sino también utilizar tecnología de punta; el presidente (Evo) Morales nos ha dicho que él lo va a hacer; estamos haciendo el proyecto de ese hospital. 

— ¿Qué aspectos más verán allí?

— Educación. Estamos dedicándonos cada uno de nosotros en un colegio, porque los profesores de por sí no pueden incorporar la nueva currícula y nosotros lo hacemos, acompañamos eso. O sea, Peñas para nosotros se ha convertido en el teatro de nuestras operaciones para construir una sociedad diferente. 

— Desde 2013, me decía.

— Desde 2013; en 2014 ya hemos inaugurado, por ejemplo, una radio, con el Ministerio de Comunicación, en Peñas; estamos haciendo un Museo Túpac Katari, que tiene la particularidad de ser ‘dos Kataris’, chachawarmi, hombre-mujer, el tema de la dualidad; y este museo no sirve solamente para mirar las abarcas de Túpac Katari, sino para que sea una forma muy pedagógica de enseñar la cosmovisión (andina), lo que fue la conquista, la aspiración del Estado Plurinacional. Ahí tenemos que crear la Escuela de Derecho Propio, donde se estudia la Justicia indígena originaria campesina.

Perfil

Nombre: Félix Cárdenas Aguilar

Nació: 27 de mayo de 1955 en Eucaliptus, Oruro

Profesión: Abogado

Cargo: Viceministro de Descolonización

Vida

Su básica autodefinición es: “Indio aymara en ejercicio”. Cárdenas fue dirigente sindical, educador popular, candidato a la presidencia por el Eje Pachakuti en 1993; pero sin duda su mayor rol público fue presidir la fundamental Comisión Visión País de la Asamblea Constituyente, entre 2006 y 2008.

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