Animal Político

Félix Patzi: Si fracaso en las alianzas, iré solo a las elecciones

Es artífice de Integración Para el Cambio (IPC), un frente político que busca alianzas con otros disidentes del MAS o siglas de aquellos partidos que aún existen en el sistema democrático.

Félix Patzi.

Félix Patzi.

La Razón (Edición Impresa) / Luis Mealla / La Paz

00:04 / 05 de enero de 2014

Que el primer ministro de Educación del presidente Evo Morales (2006) y candidato a la gobernación de La Paz por el Movimiento Al Socialismo (MAS) en 2009. Vinculado con la academia, Patzi, que trabaja en la configuración de un instrumento político para enfrentar al partido gobernante, conversó con Animal Político sobre sus aspiraciones. 

— ¿Quién es Patzi en la lid política?

— No he sido parte del MAS como estructura política, tampoco militante; pero desde que me han invitado como ministro de Educación me convertí en una de las personas más importantes, en términos de construcción ideológica y en dos temas: descolonización y el sistema comunitario. Creí que desde ese escenario se podía aportar y construir un proceso de transformación. Al inicio, en 2006, había posibilidades, pero después de 2007 fueron posicionándose otro tipo de ideas y consolidándose otras personas, más oportunistas, y han ido ganando campo. Ese grupo de oportunistas incluso decidía los mecanismos y las estrategias del sistema de gobierno. Por eso fui marginado junto con otros líderes.

— ¿Y Evo no toma decisiones?

— Lo hacía, pero con un grupo muy pequeño de oportunistas; y la gente de extracción popular, indígena, intelectuales fue marginándose; mis opciones eran más reducidas y marginadas luego de ser ministro. (Ese grupo) tenía al socialismo como línea ideológica; ahí empezaron las discrepancias. Yo postulé el sistema comunitario como modelo para eliminar la explotación y dominación; se rescata la población indígena que no conoce propiedad privada ni trabajo asalariado.

El planteamiento novedoso de lo comunitario como eje central de la transformación estructural era la sociedad indígena que tomaba decisiones en deliberaciones colectivas como juntas, cabildos o asambleas y el representante era solo un portavoz y operador de la decisión colectiva. La soberanía recaía en la población y no en una élite como en la democracia representativa que ahora profesa el MAS.

Las discusiones fueron muy fuertes al interior del MAS, no con el conjunto, sino con (Álvaro) García Linera, con quien teníamos posiciones encontradas. Si bien él conocía y estudió esos esquemas, cuando llegó al poder ya no creía en la posibilidad de construir una sociedad, sino en el socialismo del siglo XVIII o XX.

— ¿Y las principales diferencias?

— No les ha gustado que Patzi sea académico, intelectual, a diferencia de Román Loayza, Felipe Quispe, Alejo Véliz, líderes que tenían competencia como dirigentes y sindicalistas, pero no tenían  capital cultural-intelectual, y ahí Evo tenía más ventaja. Por eso se determinó alejarme, por eso del ministerio me sacaron sin justificación.

Luego, para la candidatura a la gobernación (2009), cuando pasó la anécdota (del arresto en estado de ebriedad al mando de un vehículo), la población que creía en mí se consolidó el 20 de marzo de 2010 en Cochabamba para participar en las elecciones. Desde entonces llevo este rol, fijado en un congreso (...) y me eligieron presidente de Integración Para el Cambio (IPC), el movimiento del tercer sistema afiliado a la línea que propuse.

— ¿Tienen personería jurídica?

— Empezamos a legalizar nuestro frente, pero no pudimos lograrlo por falta de adeptos; recolectamos 153.000 firmas en un lapso muy corto. Hasta 2012 se logró elegir en ocho departamentos las direcciones del IPC, aunque no se llegó al Beni por la distancia y, además, tengo docencia. En mi tiempo libre me dedico a la política.

— ¿Cómo está el trámite?

— El Tribunal Supremo Electoral nos pidió registros y por eso decidimos reinscribir a militantes; para garantizar nuestra participación en las elecciones generales, están las alianzas.

— ¿Pactos y alianzas con quiénes?

— Conversé con partidos con personería jurídica y no hay partidos nuevos, sino las siglas de la antigua estructura y la conversación se hace difícil; una cosa es la ideología y ellos representan a un esquema de derecha.

— ¿Con el MAS también conversó?

— Sí y solo me ha pedido el retorno. En mi concepción, el problema es la diferencia ideológica, ellos apuestan a un socialismo del siglo XIX o XX y yo no. Por ejemplo, el tipo de representación: ellos apuestan por la democracia representativa y, desde mi concepción, es una lógica occidental liberal donde el representante es elegido con el partido y es el delegado absoluto y decide solo sobre el destino del pueblo. Yo planteo que los representantes —diputados, asambleístas, concejales, alcaldes y demás autoridades— ya no deben ser elegidos a través de los partidos, sino de manera directa y subordinados a una deliberación colectiva en la comunidad; se lo puede hacer técnicamente, pero el MAS no lo permite.

— ¿Despolitizar el país?

— Quiero que se despolitice este país con un modelo para el mundo; por ejemplo, los distritos pueden elegir por rotación a sus alcaldes en base a usos y costumbres. Esa autoridad estará subordinada a la deliberación de ese distrito para obras y presentará propuestas directamente para desmonopolizar el poder y el pueblo decide.

— ¿Por qué no acepta eso el MAS?

— Porque si acepta el MAS no tendría sentido de existir como ningún partido, y como se han metido en la cabeza el eternizarse en el poder, esa es una lógica contradictoria y así no se puede conversar. Me han ofrecido ser senador o ministro, pero si no se concreta este proyecto de sociedad qué sentido tengo de existir en el MAS; la única posibilidad es luchar desde afuera con otro proyecto político.

— ¿Qué pasa con el resto?

— Todos, el MSM, UN, Demócratas, tienen la idea de la República, la democracia representativa y liberal, ellos quieren recuperar el esquema antiguo, les interesa sacar al Evo y cuando hablé con ellos (opositores) les dije que uniendo fuerzas podemos ir a una segunda vuelta y sacar al Evo; pero al reflexionar por el país, sobre los campesinos, cocaleros y demás, que son la fuerza de movilización, si gana uno de la oposición no habrá tranquilidad y retornarán bloqueos y movilizaciones.

— ¿Entonces, con quiénes?

— He descartado con ellos, porque he planteado una línea ideológica con la necesidad de superar la polarización entre los indígenas y no indígenas, es el problema fundamental del país. El que no se dé cuenta de ello no lee correctamente el país. Eso es el Estado republicano, esa es la diferencia. El MAS en su discurso es indígena, pero en la práctica es liberal, occidental con la democracia representativa y por eso no quieren incorporar en su proyecto a los intelectuales indígenas, porque le van a cuestionar a Evo Morales.

— ¿Hay una tercera opción?

— Sí, aunque tampoco es fácil. He trabajado en rescatar a los que se han salido del MAS, a los disidentes, a los librepensantes; estoy en la tarea de unirlos. Pero cuando se toca el tema de las candidaturas hay problemas, porque en temas ideológicos hay coincidencia, pero la ideología está subordinada a quién será el primer, segundo o tercer lugar. Trato de armar alianza de tercera opción frente a la izquierda tradicional y la derecha. Será la tercera opción basada en la ideología del modelo comunal. No importa aún la personería, en cuanto a eso vamos a seguir, si logramos bien, si fracasamos veremos cómo nos adecuamos.

— ¿No descarta a un partido, digamos, de la ‘vieja guardia’?

— Muchos de esos partidos ya no tiene estructura, de algunos su ideología está vacía, no tienen actores y probablemente se puede trabajar con ellos para la legalidad si no se logra la personería jurídica para participar y si están dispuestos a darnos cierta libertad para poder reestructurar ese partido con nuestra ideología; sí hay esa posibilidad, si no se logra la personería.

— ¿Prestarse una sigla?

— Es un término no agradable, diría una alianza de flexibilidad para admitir ideología; la sigla es lo menos importantes, es una formalidad.

— ¿Con quiénes ha conversado?

— Con Rebeca Delgado, ella tiene su propia aspiración, está en su derecho y por eso se planteó que, entre ella y yo, se defina el cargo en una encuesta, sería interesante que la población decida si ella va primero o yo; incluso, estoy dispuesto a ceder, no estoy cerrado en mi candidatura a la presidencia. Si no logramos la presidencia, por lo menos vamos a tener una bancada para negociar con los que están en el Gobierno la posibilidad de un nuevo sistema, para avanzar en los temas económico, jurídico y político. Hasta marzo vamos a consolidar estas alianzas. Si esto es un fracaso, me lanzaré solo, ni modo; pero mi apuesta es hacer una alianza fuerte para las elecciones. No es fácil, todos declaran alianzas, todos se sienten presidenciables como Rafael Quispe, Alejandro Almaraz, Rebeca, El Mallku, Lino Villca, Román; cada uno debe darse cuenta si realmente tiene legitimidad, respaldo nacional y si tiene la mayor posibilidad de competir contra Evo Morales con ventajas en relación a la derecha.

Las opciones y apuestas para el año electoral

— ¿Una dupla?

— Va a ser mujer y académica, porque necesitamos una representante que reflexione y que tenga formación ideológica, que no la engañen.

— ¿Lo ideal?

— Una mujer indígena intelectual. Ese es el perfil, pero también  hay mujeres blancas con apertura y lectura ideológica; no será de La Paz sino de Cochabamba o Santa Cruz.

— ¿La propuesta de 2014?

— Si llego a la presidencia, se transformarán las relaciones sociales de explotación, de humillación, esa es mi línea, ahora en función a eso se necesita desarrollar la fuerza productiva, la tecnificación, (…) voy a trabajar en la economía, en crear empresas comunitarias para eliminar la relación social de explotación. Necesitamos alta tecnificación y desarrollar vías de comunicación para que las empresas saquen sus productos a los mercados. La libertad para mí se basa en soberanía económica sin explotación, soberanía política sin dominación y libre de enfermedades. Si se logran esas tres soberanías, se logrará una sociedad feliz y libre, esa es la propuesta del tercer sistema que yo propongo.

— ¿Qué rescata del MAS?

—  Tres cosas: la Constitución, y ahora hay que concretizarla. Pese a algunas contradicciones en sus artículos, permite la convivencia y cerrar las diferencias entre lo indígena y lo no indígena. Son necesarias las modificaciones en temas económicos, políticos y jurídicos. Dos: la inclusión indígena, pero hay que profundizarla. Ya no es un monopolio del blanco mestizo, eso es muy bueno. Tres: el avance del MAS ha sido superar el liberalismo, hay que profundizar esos caminos como el sistema comunitario y no en la polarización izquierda-derecha inventada en occidente. Se avanzó en descolonizar.

— ¿Qué opina sobre Evo?

— Un hombre que jugó un rol en la historia, un líder indiscutible del siglo XXI y que ya cumplió su misión, desestructuró la sociedad y ahora es mi principal competencia.

— ¿Rubén Costas?

— Nunca va a salir de la estructura separatista, un camba oligarca.

— ¿De Juan del Granado?

— El que vive de la política sin importarle la línea ideológica, representa el esquema antiguo de la sociedad. Es el político más anciano que va a participar en las elecciones.

— ¿Samuel Doria Medina?

— Solo es un empresario y no un político.

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