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Histórico Partido Comunista de Bolivia

Quiroz describe el recorrido del PCB, el cual concluye en la adscripción de este partido al Movimiento Al Socialismo (MAS).

La Razón (Edición Impresa) / Roberto Quiroz Guillén

00:00 / 25 de enero de 2016

El 17 de enero de 1950 se fundó el Partido Comunista de Bolivia (PCB) sobre la base de algunas células comunistas que ya existían en 1949 y que reivindicaban posiciones marxistas-leninistas. Fueron sus fundadores jóvenes estudiantes identificados con los postulados revolucionarios, algunos provenientes de partidos hermanos, de la izquierda marxista y de la Juventud del Partido de Izquierda Revolucionaria. La poca militancia obrera de ese entonces era de sectores populares, maestros, artesanos y empleados de comercio.

Desde ese entonces, los núcleos partidarios participaron en las luchas como las acciones fabriles de mayo de 1950. Con el ascenso de masas, el 9 de abril de 1952, se dio la insurrección popular, en la que varios militantes en La Paz y en Oruro lucharon junto al pueblo; uno de ellos, Manuel Miranda, cayó combatiendo contra el Ejército, siendo considerado el primer héroe del PCB.

El Partido asumió los principios leninistas de organización; por ello se destaca el Primer Congreso Nacional (1959) y la Sexta Conferencia (1954) que aprobaron la política de “concentración de cuadros”, que implicó gran esfuerzo, ya que destacaron a jóvenes, sobre todo a las minas, para construir el partido, que a lo largo de su historia tuvo fuerte presencia en los sindicatos de mineros, fabriles, ferroviarios, constructores y en la Central Obrera Boliviana (COB), luchando por su unidad, por la independencia de clase y la derrota de las tendencias nacionalistas y reformistas, culminando con la elección de Secretarios Ejecutivos nacidos de las filas del Partido.

Como la Revolución del 52 no fue más allá de la nacionalización de las minas, la reforma agraria, el voto universal, y claudicó ante los conservadores, la derecha reaccionaria y el imperialismo, entregando el país a las corporaciones transnacionales; el PCB resistió y se opuso a esta desviación planteando la creación de un frente democrático de liberación nacional, lo que le significo represión.

Con Barrientos inició la época de las dictaduras, basada en la “doctrina de la seguridad nacional”. Durante ese gobierno surgió la guerrilla de Ñancahuazú, comandada por Ernesto Guevara. Ésta provocó el auge de las luchas antiimperialistas y antioligárquicas en América Latina y Bolivia, al punto que se mostró la solidaridad de la clase trabajadora, lo que le valió la represión en la llamada Masacre de San Juan, donde fue asesinado el dirigente obrero y comunista Rosendo García Maisman.

Las apreciaciones de la izquierda acerca del método de lucha generado por la guerrilla difirieron. El PCB, por su experiencia, optó por la insurrección de masas para llegar al desenlace de la situación revolucionaria. Las divergencias con otras izquierdas con el tiempo se superaron en gran medida, sin embargo, en ese momento el PCB ayudó en la preparación de la guerrilla y organizó el rescate de los sobrevivientes.

El gobierno del general Alfredo Ovando (1969-1970) fue contradictorio: derogó las disposiciones antisindicales de la Ley de Seguridad Interior; revirtió al Estado concesiones mineras y nacionalizó la Gulf Oil Co.;  empero, reprimió el levantamiento de Teoponte. El gobierno del general J. J. Torres repuso salarios a los mineros, nacionalizó la mina Matilde y facilitó el funcionamiento de la Asamblea Popular (1971), en la cual el PCB tuvo una fuerte presencia, sin embargo, la intemperancia de sectores radicales y la falta de unidad abonaron el camino para la conspiración de la extrema derecha y del imperialismo y la represión al movimiento obrero y popular.

Hugo Banzer, el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) y la Falange Socialista Boliviana (FSB) instalaron un gobierno de corte fascista que aplicó el Plan Cóndor, produciendo dolor y muerte como nunca antes había sucedido. El PCB, junto al pueblo, enfrentó a esta dictadura y luchó por la unidad de las fuerzas revolucionarias y democráticas que se consiguió con la Unidad Democrática Popular (UDP); y, no obstante que se impuso en tres elecciones consecutivas, sobrevino el cruento golpe de García Meza. Se instaló un régimen ligado al narcotráfico. La resistencia popular y las condiciones internacionales acortaron la dictadura militar. En 1982, restablecido el Parlamento, Hernán Siles Suazo asumió la presidencia. Pero la UDP no tuvo coherencia política, sus planteamientos fueron poco aplicables, la derecha conspiró y practicó el sabotaje económico, la especulación, desorganizó la economía, desencadenando una hiperinflación que contribuyó al desorden social, estimuladas por la ultraizquierda funcional a la derecha y el anarcosindicalismo.

La derrota de la UDP, aprovechada por la derecha, instauró gobiernos conservadores de la oligarquía y las transnacionales; económicamente, acató la imposición imperialista a través del Decreto Supremo 21060. Se implantó el neoliberalismo, plan sistemático de saqueo del patrimonio nacional, de privatizaciones y de desmantelamiento de las conquistas sociales. No obstante, la resistencia de la Central Obrera Boliviana y la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia, encabezada por Simón Reyes, se enfrentó al gobierno entreguista de Paz Estenssoro, que arremetió contra la izquierda, el socialismo, los partidos comunistas, y atacó a los sindicatos y trabajadores que perdieron su fuerza por la relocalización. Trabajadores e izquierdistas, entre ellos comunistas, fueron perseguidos, detenidos, exiliados, etc.

El PCB, a lo largo de su vida, sufrió procesos divisionistas, que buscaron destruirlo definitivamente, pero salió airoso. Siempre buscó la unidad de las fuerzas populares y la izquierda, organizó coaliciones progresistas como el Frente de Liberación Nacional (Flin) y la UDP; en este marco, en 1996 se consolidó un pacto con organizaciones políticas campesinas (ASP) denominado Izquierda Unida (IU), la cual llegó al Parlamento con algunos diputados, entre ellos Evo Morales.

En la práctica, el PCB y el Movimiento Al socialismo (MAS) convergen en la lucha contra el neoliberalismo, de modo que el ascenso de masas culminó con la insurrección popular de octubre de 2003,  expulsando del poder al más conspicuo representante del neoliberalismo. Evo Morales en 2005 obtuvo un triunfo con el que conquistó la presidencia de la República e inició el proceso de transición denominado proceso de cambio, el cual, no obstante algunos problemas propios de la conducción del Estado, obtuvo resultados positivos para Bolivia, los indígenas, originarios, campesinos, obreros y todo el pueblo boliviano.

El PCB, junto a otras agrupaciones de izquierda, apoyan el proceso de cambio que es resultado de las luchas de los trabajadores de la ciudad y el campo, de las capas medias, artesanos, etc. Se busca la profundización y la consolidación del proceso democrático, popular, antioligárquico y antiimperialista, rumbo al socialismo, al mismo tiempo se alerta sobre la derecha y las acciones desestabilizadoras para restaurar las políticas entreguistas y retrógradas. Por ello, los comunistas aseguran que sobran motivos para seguir en la lucha. En tanto el capitalismo y el imperialismo, directamente o a través de sus agentes internos, traten de retroceder a épocas neoliberales, los comunistas y revolucionarios seguirán en pie de lucha hasta construir el socialismo. 

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