Animal Político

El ‘Instrumento Político’ ya fue un objetivo del Che

En días más, el Centro de Investigaciones Sociales (CIS)  presentará el libro ‘Ejército de Liberación Nacional (ELN) Documentos y escritos (1966-1990)’, cuyos editores son Boris Ríos Brito, Héctor Udaeta Larrazábal y Javier Larraín Parada. El jueves 23 de marzo se recordó 50 años de la fundación de esta organización.

Héctor Juan Carlos Udaeta Larrazábal

Héctor Juan Carlos Udaeta Larrazábal Fotos: Ignacio Prudencio

La Razón (Edición Impresa) / Iván Bustillos Zamorano es periodista

00:00 / 02 de abril de 2017

El 23 de marzo no fue solo el Día del Mar; el jueves también se recordaron 50 años del nacimiento del Ejército de Liberación Nacional (ELN), fundado por Ernesto Che Guevara y los guerrilleros de Ñancahuazú el 23 de marzo de 1967, luego del primer combate que la guerrilla tuvo con el Ejército. Contra lo que se pudiera creer, hay más de una línea de continuidad entre el viejo ELN y el actual proceso de cambio, el propio MAS, según Héctor Udaeta, uno de los tres autores del libro Ejército de Liberación Nacional (ELN) Documentos y escritos (1966-1990), que será presentado el 30 bajo el auspicio de la Vicepresidencia del Estado. Hilo, influencia, herencia o lo que fuere, por ejemplo en aquello del “Instrumento Político”; esta noción tan propia del partido de gobierno, hace medio siglo ya era una concepción del “partido” por parte del Che; lo cual el ELN sostuvo luego y, se dice, tuvo mucho que ver en el origen del MAS.

— El ELN nace como una entidad militar; según el libro, parece que siempre tuvo problemas con el partido, ser o no ser partido.

— Esta es una discusión que todavía hoy atraviesa a muchos de los compañeros de activa militancia. Pasa que las condiciones en las que surge la organización exigían una acción mucho más activa; también había que ver que una de las estrategias que había desarrollado el Che era la construcción de un frente amplio; terminar con esa multiplicidad de partidos de izquierda y resolver por el objetivo común a desarrollarse y en ese sentido avanzar. Plantear el desarrollo de un partido significaba entrar en el juego de confrontarse con los que defendían sus propias banderas de partido. Entonces, una estructura con mucha cintura, como dicen en el fútbol, juega más bien a generar una corriente amplia en la construcción de las posiciones, siempre y cuando los objetivos estén absolutamente claros, y en ese momento el objetivo era derrumbar a la dictadura, y la única vía posible, porque era la única forma de hacer política en el país, era la lucha armada.

— Era el contexto…

— Ahora, eso genera una corriente que favorece a que se trabaje en ese sentido, en la construcción de frentes amplios. En distintas etapas son diferentes organizaciones que se van armando, que se van sumando; ejemplos son el FRI (Frente Revolucionario de Izquierda), la Coordinadora 4 de Marzo, el Eje Pachakuti; donde se trabaja en armar un frente amplio, que permita que toda la izquierda nacional encuentre su objetivo en la lucha y en la construcción de una sociedad más justa y mejor, y no en la diferencia entre que “este es mi partido, este el tuyo y este el de él”.

— Hay un momento, entre el 72 y 74, según el texto, en que abiertamente se plantean hacerse partido; la propuesta era proletarizarse...

— Claro, hay una discusión fundamental. Una cosa es enfrentarse (al Estado), pero al mismo tiempo necesitas construir los frentes de masas, tener una ligazón a las masas, y a veces el enfrentamiento, por la lógica misma que implica la lucha, te aísla; porque estás hablando de compañeros que estaban perseguidos, que tenían que enfrentarse militarmente, andar armados, en la clandestinidad. En ese proceso, es difícil que tú razones que ellos van a entrar a un sindicato, que ellos se van a hacer presentes en grandes concentraciones de masas. Cuando se plantea la necesidad de trabajar el problema de proletarización, se habla de retornar al trabajo de bases, y ese trabajo también cuesta un montón. Es casi a finales de los 70, sobre todo a principios del 80, cuando da sus mayores frutos en la construcción de frentes dentro de los mismos grandes sectores de la política nacional, frentes como las Brigadas Mineras de Base; Che Vive, entre los maestros de secundaria; el FER en la universidad, y el Movimiento Campesino de Bases (MCB), que tiene una historia muy fuerte hasta la fundación del Movimiento Al Socialismo (MAS), el Instrumento Político para la Soberanía de los Pueblos; es el MCB uno de los que manejaba fuertemente el discurso del “Instrumento Político”, que tampoco era un invento nuestro, sino que era parte de los posicionamientos sobre la teoría del partido que tenía el mismo Che, que lo hacía rescatando a Lenin de la época prerrevolucionaria.

— No deja de llamar la atención una nota a pie de página donde dicen que el MIR —el MIR— era uno de los ‘frentes legales’ del ELN...

— Lo que pasa es que hay un MIR germinal, que surge como una estructura que va a hacer política dentro de la universidad; esa estructura está totalmente dirigida por cuadros del ELN, y regresamos a esta discusión, se trabaja en frentes porque formalmente el nombre de la organización no puede salir al frente, por el tipo de lucha que se hace y la dictadura misma; pero cuando estos compañeros sufren las primeras persecuciones, asesinatos, es cuando se suelta un poco esa ligazón que se tenía; ahí el MIR se convierte en un partido separado, solo y medio individual. Tú sabes quién era Néstor Paz Zamora, algunos de los otros compañeros que cayeron sobre todo acá de la universidad, que habían sido famosos y que eran la parte fundacional del MIR, pero de ese MIR en la universidad. No nos olvidemos que cuando se entra a Teoponte, uno de los gatilladores fuertes, políticos, que se da a la entrada es el comunicado de la CUB (Confederación Universitaria de Bolivia), donde firman la mayoría de las fules del país y prácticamente toda la plana mayor de la CUB, señalando que estaban internándose a las montañas a seguir el camino del Che.

— Otro rasgo del ELN que apuntan es su carácter internacionalista.

— El Che arma una estructura continental en Ñancahuazú, no una nacional. Y cuando se razonaba la lucha y los fines no se limitaba a las fronteras o a la toma del poder en Bolivia; en ese sentido, había una fuerte correlación y trabajo con estructuras de países hermanos. Con Inti (Peredo) esto se continuó y se fortalece; de hecho, Inti se hace acreedor a dirigir el proceso de lucha en el ámbito continental; por eso se pone bajo su mando estructuras tanto de Chile como de Argentina, como algún trabajo en Perú. El primer (denominado) “Ampliado de Ñancahauzú del ELN” se estructura en Perú; casi toda la logística pasaba por Chile, la mayoría de los cuadros teóricos formados y mucho del trabajo de formación venía del lado argentino. Era una estructura que no tenía un límite nacional; había un gran proceso de hermandad latinoamericana y de entender de que un solo país no iba a hacer la revolución de manera sola, y no se iba a desarrollar un proceso de construcción socialista de manera individual.

— Formaron la llamada Junta de Coordinación Revolucionaria (JCR) del Cono Sur.

— En determinado momento, eso genera una institucionalidad; no quiere decir que primero se forma la Junta de Coordinación y luego..., sino que esa práctica supone que en determinado momento se arme la JCR, que inicialmente aglutina al PRT (Partido Revolucionario de los Trabajadores) argentino, al MIR chileno, y al movimiento Tupamaro de Uruguay, y al ELN de Bolivia. Perú está en entrar y no entrar y al final nunca termina entrando, pero siempre termina participando; habría que preguntarles por qué no entraron.

— Volvamos a la continuidad que respira en el texto entre el ELN y el movimiento indígena y campesino, y luego el MAS.

— Lo indígena es fundamental para pensar el proceso revolucionario en América Latina. Eso da pie a que haya un fuerte relacionamiento y trabajo con las comunidades de tierras altas y tierras bajas, y con el movimiento campesino; se acompaña, de hecho, la reorganización campesina, el trabajo fuerte que hay de rompimiento con la dictadura; hay compañeros dirigentes ahí que hacen una presencia absolutamente fuerte: hemos colocado, a manera de homenaje, una pequeña foto de un compañero del segundo congreso de la CSUTCB, se ve muy jovencito, él cae en combate en El Salvador, dirigiendo un grupo allá como parte del FMLN (Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional), un compañero campesino que cree en el internacionalismo y llega a combatir hasta en el Caribe. No quiero meterme mucho en el 90, de repente hay mucha más historia ahí, en la época de la guerra de la coca y en la formación del Instrumento en sí mismo; de alguna forma vamos nosotros cerrando el libro con algunas de las propuestas grandes del MCB que era la formación del “Instrumento Político”.

— Ustedes dicen que había tres movimientos más o menos fuertes en el movimiento campesino: los Kataristas, ustedes, el MCB, y los Ayllus Rojos, la línea de Felipe Quispe. ¿Tuvieron contactos, o no? 

— La organización, para su supervivencia, ha trabajado de manera fuerte la clandestinidad, la compartimentación; pero, al mismo tiempo había la lógica de construir y fomentar los frentes de masas, los referentes legales, que permitían actuar; no podías aparecer por la calle diciendo “somos de la guerrilla”. Y en ese sentido a veces se ha formado (parte de) distintas estructuras, y a veces se ha apoyado distintas estructuras de frentes al mismo tiempo, sin ningún reparo, porque no entra en una contradicción, pues estás haciendo un trabajo político de fomentar el grado de evolución y de trabajo político que hay en la sociedad boliviana.

— Los Ayllus Rojos o Tupakataristas, Ofensiva Roja de Álvaro García Linera, luego tuvieron fuerte influencia en el MAS.

— Los Ayllus es una de las estructuras fuertes y mal podríamos decir que ahí no hemos tenido compañeros; es más, han habido bastantes compañeros que se han articulado ahí, que han trabajado en ese frente también; lo que no quiere decir que esa estructura (los Ayllus) haya pertenecido a la organización, lo que no quiere decir también que se contraponga a los intereses y a los objetivos que tenía la organización (el ELN).

— ¿Por qué cortan su recuento histórico en los 90?

— Más que cortarlo el 90, no entramos a esta relación de lo que construye el último tiempo; hacer historia sobre el último tiempo siempre es complicado; a veces ya uno tiende a poner sus propias predisposiciones a lo que está sucediendo, y a la lectura.

— ¿El ELN está vigente? ¿Cómo está? Si puede decir algo de ello.

— La militancia de hoy está plenamente en trabajo político; eso es absolutamente seguro; quien ha pasado por la organización no ha dejado nunca de hacer política; en todo caso, lo que encontramos es una fuerte militancia activa, y en algunos casos en el proceso de cambio.

— Bueno, hasta aquí.

— ¿No sé si te puedo decir algo que de repente no me preguntaste? Hay una cosa que a veces no se nota mucho. Entre las cosas exitosas y novedosas que ha tenido el ELN en su historia, no solo ha estado un manejo de discurso novedoso, diferente, mucho más ligado a lo campesino, a lo étnico; también ha habido una práctica muy ligada al fortalecimiento del liderazgo femenino; de entrada y de inicio se ha jugado con liderazgos femeninos en la organización en el más alto nivel; en algún momento ha habido responsables de departamento que eran mujeres, el caso de Maya; compañeras ligadas a la Dirección Nacional implicadas en tareas fortísimas, como Mónica Ertl, la Imilla, Jenny Kohler también en Cochabamba, y así muchas otras compañeras; de las columnas (en la resistencia al golpe de Banzer) que hablábamos, una de las direcciones estaba en manos de una compañera. Ha habido siempre este trabajo abierto, y reconocer de manera igual a la mujer como combatiente, y eso a veces no se ha tomado mucho en cuenta en la historia de la izquierda nacional.

Perfil

Nombre: Héctor Juan Carlos Udaeta Larrazábal

Organización: Movimiento Guevarista en Bolivia

Historia

Varios testimonios dan cuenta que en los días de resistencia al golpe de Estado de Hugo Banzer, los llamados “elenos” fueron la fuerza más organizada de la protesta. 

Al respecto, Udaeta detalla: “Se movilizó a una gran cantidad de militantes y simpatizantes; se sale como una de las mejores estructuras movilizadas para el enfrentamiento, pero al mismo tiempo no se tiene el manejo del evento; se está saliendo en defensa, pero no se dirige la defensa en sí misma. Aquel tiempo ya se decía que lastimosamente se tiene que seguir el orden de combate que había señalado la Central Obrera, y se lo hace disciplinadamente, pese a que se consideraba de que no era la mejor opción”.

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia