Animal Político

José A. Zamora: De nuevo hay que escuchar a los pueblos indígenas

El ministro de Medio Ambiente y Aguas, José Antonio Zamora, precisa detalles de cómo será la próxima cita mundial en el país, en 2015, de los movimientos sociales contra el calentamiento global. 

José A. Zamora.

José A. Zamora. Foto: Luis Salazar.

La Razón (Edición Impresa) / Iván Bustillos Zamorano / La Paz

00:03 / 21 de diciembre de 2014

La Resolución 29 de la XIII Cumbre del Alba (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América) realizada durante la segunda semana de diciembre en La Habana, Cuba, dispone la realización en Bolivia en 2015 de una nueva “cumbre mundial de movimientos sociales frente al cambio climático”; el objetivo de la cita, se remarca en el documento, es la construcción de una “plataforma” única de propuestas, de parte de los países en desarrollo, para la COP 21 (Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático), a efectuarse en París, Francia, también en 2015. El presidente Evo Morales dirá algo más: la reunión de los movimientos sociales en Bolivia el próximo año será en respuesta al “fracaso” de la COP 20 efectuada en Lima y finalizada con un acuerdo de último momento, muy “débil” para los expertos ambientales. En Lima debía alistarse el camino para París, porque será precisamente en la capital francesa donde se pretende concluir con un documento global que sustituya al ya viejo Protocolo de Kyoto, y que sirva como un plan para la reducción de los gases de efecto invernadero durante los siguientes 20 años. Si algo necesitará la COP 21 de París, eso será la voz de las organizaciones y movimientos sociales, destaca el ministro de Medio Ambiente y Agua, José Antonio Zambrana.  

— ¿Qué diferencia hay entre la cumbre de pueblos y organizaciones sociales convocada para 2015 y la de Tiquipaya de 2010? Ambas son respuesta al ‘fracaso’ de dos cumbres gubernamentales oficiales...

— Yo creo que son temas de coyuntura; hoy tenemos una situación más compleja que la de 2010. La COP 2015 (Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático que se realizará en París, Francia) es una reunión en la que se va a acordar los esfuerzos por detener el cambio climático; un acuerdo que va a durar unos buenos años, como ha durado el Protocolo de Kyoto, que ya lleva más de 20 años. (París) es un momento de inflexión, para mí es un debate ideológico. En todo caso, en 2015 se define un nuevo acuerdo; el Protocolo de Kyoto estará vigente hasta 2020; a partir de allí estaría arrancando el nuevo acuerdo, que seguramente pondrá una serie de compromisos a los países. Esos compromisos tienen que estar claros.

— En la cumbre de Bolivia en 2015, ¿qué plus agrega la presencia de cancillerías y ministerios dedicados al medio ambiente?

— Los ministerios son técnicos, tienen una visión técnica; la Cancillería lleva la posición política del país; en realidad, incluso deberían venir hasta presidentes; pero con la presencia de los cancilleres ya estamos marcando el hecho de que también se necesita tomar una posición política, como país. En Tiquipaya (2010) se sacaron temas que marcaron la agenda de varios países en relación al cambio climático, Bolivia entre ellos. A partir de esto, se ha generado una propuesta boliviana, en la que venimos insistiendo en los últimos años, y por lo que hemos logrado constituirnos en un referente internacional en las discusiones.

— ¿Cuál es la visión básica en el tema?

— Para mí, el cambio climático es una crisis climática; otra crisis más del capitalismo. Éste ha pasado por varias crisis, y poco a poco éstas lo van socavando, y yo creo que esta es la crisis de la que no va a poder salir; aunque están haciendo todos los esfuerzos por, como siempre, privilegiar la tasa de ganancia; cuando hablan que tenemos que trabajar en los mercados de carbono (venta de bonos de carbono, mecanismo de descontaminación atmosférica), que no es más que un instrumento de esa lógica de mercado. Nosotros vamos absolutamente en contra: no podemos mercantilizar la naturaleza, el medio ambiente o la atmósfera.

— ¿Por qué el presidente Evo Morales ha dicho que la COP 20 de Lima ha fracasado?

— Yo he pasado por tres COP (Conferencias de partes); he estado en Doha (Catar, 2012), en Varsovia (Polonia, 2013) y en Lima (Perú, 2014), y cada vez más se siente que el tiempo se acaba; como que uno entra en desesperación, empieza a correr, y siente que no estamos haciendo lo que deberíamos hacer.

— El de hoy, Lima 2014, es un fracaso cualitativamente diferente…

— Sí, es un fracaso diferente porque marca además posiciones claramente diferenciadas: se ha posicionado la visión de los países desarrollados, de los países en desarrollo, y lo lamentable, lo triste, hay que decirlo, es la posición de ciertos países que están en desarrollo, pero que lamentablemente apoyan la visión de los países desarrollados, olvidándose lo que está sucediendo con sus propios habitantes; no están queriendo asumir la responsabilidad de lo que está ocurriendo con su gente; hablamos de Chile, Perú. Colombia, de todo ese pacto de la Alianza del Pacífico, que busca soportar, tolerar y apoyar la visión de los Estados Unidos y de los países desarrollados.

— La cumbre de Lima debía preparar el camino a París…

— Debía facilitarlo…

— Y en eso, es el consenso de los especialistas, está muy débil.

— Hace un año, podíamos hablar de que ‘todavía en Lima podemos charlar’; eso hoy día ya no hay; lo único que nos queda es París (2015), todo lo que se puede hacer desde hoy hasta París; que puede ser poco o mucho, pero que desde luego es manejado por Naciones Unidas y los países desarrollados. Aquí es importante que nuestros países en desarrollo vayan tomando liderazgo, vayan reuniéndose, vayan generando una sola visión. Y que no ocurra lo que está ocurriendo ahora, sino una visión sólida, conjunta; por eso la cumbre de los movimientos sociales y los pueblos indígenas (en Bolivia en 2015), porque de lo que se trata es de escucharlos nuevamente; en las cumbres hablan solamente los países, los ministros, los negociadores, y se acabó. Lamentablemente los países desarrollados hacen lo que siempre hacen: ‘Sí, ya; muy bien, tienen razón’, pero en los hechos se hace otra cosa.

— El objetivo específico de la cumbre en Bolivia es construir una propuesta para París.

— Lo que se quiere es generar una visión conjunta; que las organizaciones sociales y los pueblos indígenas se manifiesten; estamos jugando con sus vidas; por eso es que yo siempre he sentido ese sabor un poco amargo porque estos países (desarrollados, contaminantes) piensan que viven en otro planeta. Porque el hecho de no querer reducir sus emisiones, de quererse limitar en eso, el hecho de querer imponernos a nosotros que reduzcamos nuestras emisiones, es muy complejo.

— Plantea el tema del desarrollo.

— A nosotros nos anulan como países, que nuestra gente crezca, se desarrolle, pueda tener una aspiración de vida en el futuro; pero a ellos no les importa, siguen metiendo producción industrial, siguen generando gases, y tenemos muy poco hasta 2030, 2050 para poder hacer algo. Si incrementamos más allá de 2 grados —la visión nuestra es que no debería incrementarse más allá de 1 grado y medio—, si es más de 2 las cosas se van a poner más complejas. Y ahí los compromisos que se necesitan son de aquellos que emiten más.

— Sobre las responsabilidades, todo esto plantea el modelo de desarrollo; ¿hay alguna responsabilidad nuestra, por la deforestación, por ejemplo?

— De las emisiones que tenemos ahora en el mundo, Bolivia debe emitir el 0,03%; es decir, si hoy día decidimos no emitir, no va a cambiar nada, absolutamente nada. Latinoamérica en su conjunto emite el 7%; si dejamos de emitir no va a cambiar absolutamente nada; lo peor de todo es que tenemos una atmósfera, un bien común, pero los países desarrollados han utilizado esto también nuestro; han hecho mucho uso y abuso, y pretenden que nosotros les sigamos dando espacio para que lo sigan haciendo.

— Una confrontación de visiones...

— Has hablado de modelos de desarrollo, por eso para mí es un debate ideológico; porque por un lado está el capitalismo que pretende perpetuarse, utilizando todos los instrumentos que le conocemos, y por otro, están las visiones como la que hemos propuesto, el vivir bien en equilibrio y armonía con la Madre Tierra; hay propuestas que ya le están discutiendo un rol de modelo al capitalismo; por eso para mí es una discusión ideológica. Y por eso los países desarrollados, que son parte del capitalismo, no van a aceptar.

— ¿Pero la COP de París dará para esta discusión ideológica? ¿Se podrá resolver algo allí?

— Es que tenemos que hacerlo, no tenemos otra opción. Después van a decir, ‘tuvieron esa oportunidad y no lo hicieron’.

— Estamos apretados de tiempo… París será en octubre de 2015.

— Estamos apretados hace mucho tiempo; por eso te decía: si fuera Varsovia, ahora tendríamos un año, si fuera Doha, tenemos dos años. Pero en todo este tiempo, lamentablemente la actitud de Naciones Unidas y de los países desarrollados ha sido exactamente la misma, demorar, demorar, demorar. Lo único que hacen es decir ‘¿cuánto es tu compromiso?’ y se olvidan su responsabilidad histórica; lo único que quieren saber es cuánto tú te vas a comprometer, ahora; pero ese no es el tema, sino ‘¿y tu responsabilidad histórica?, ¿y lo que has hecho?, ¿me das plata?, porque de acuerdo con el Protocolo de Kyoto, los países desarrollados, por el abuso que han hecho, tienen que ver la plata para los países en desarrollo, para mitigar y adaptarnos; aunque a ellos lo único que les interesa es la reducción de gases, la mitigación.

— ¿Bolivia tiene propuestas?

— Bolivia es uno de los pocos países que va a estas reuniones con propuestas; no solo va a criticar o a bloquear, como dicen; sino con propuestas, y se las expone en los diferentes ámbitos de la negociación. Por ejemplo, el Mecanismo de daños y pérdidas es una propuesta que salió de Bolivia. El Mecanismo de bosques, de adaptación y mitigación; el Índice de presupuesto de carbono; el posicionamiento de la Madre Tierra como modelo de desarrollo alternativo.

— ¿El país firmó el acuerdo de la COP 20 en Lima?

— Sí, firmamos todos los países porque de lo contrario hubiera significado bloquear. También hay un tema de solidaridad con un país hermano (Perú). El primer documento que salió para imponernos (en la cumbre) fue rechazado de pleno, no solo por nosotros, sino por el Alba (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América), China, India, el G77, porque en ese acuerdo no se traducía el espíritu del Protocolo de Kyoto: los países desarrollados quieren que olvidemos la historia, que el comienzo sea hoy; todo lo que han hecho estos 200 años ensuciando nuestra atmósfera, no existe para ellos. Por eso dicen, ‘¿y tu compromiso?’ Y te quieren obligar a eso. (Ese primer documento) no hablaba de financiamiento, de la diferencia entre países desarrollados y en desarrollo.

Perfil

Nombre: José Antonio Zamora Gutiérrez

Profesión: Economista

Cargo: Ministro de Medio Ambiente y Aguas desde agosto de 2012.

Vida

Cuenta con una vasta experiencia en administración financiera y en gestión de proyectos. Desde 2001 hasta los primeros días de 2012 se desempeñó como  profesional en el Fondo Nacional de Inversión Productiva y Social (FPS). En febrero de 2012 es designado Viceministro de Agua Potable y Saneamiento Básico, y desde agosto de ese mismo año, ministro.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia