Animal Político

Juan del Granado: ‘Pondremos a prueba al MSM en las elecciones’

Del Granado está confiado en ganar la lid electoral. Asegura que si no lo hace en la primera vuelta (12 de octubre), lo hará en la segunda (diciembre), cuando se volverían a encontrar los dos candidatos más votados.

Juan del Granado.

Juan del Granado. Foto: Wara Vargas.

La Razón (Edición Impresa) / Luis Mealla Gutiérrez / La Paz

00:02 / 20 de julio de 2014

Hace frío, es viernes por la mañana y el líder del Movimiento Sin Miedo (MSM), Juan del Granado —respondiendo con puntualidad a la cita—, abre las puertas de su hogar para hablar con Animal Político, de los comicios generales del 12 de octubre, que representarán —dice— el desa-fío más importante para su partido. Si bien el frente político nació en 1999, su participación se limitó a la contienda electoral en La Paz, donde Del Granado ganó las elecciones municipales durante dos gestiones seguidas (1999-2004 y 2004-2010); este año será la primera vez que la organización política se enfrasque en una contienda nacional.

El opositor apelará al voto urbano y a las alianzas que suscribió con 52 organizaciones sociales y sindicales. Lamentó que el pacto con Demócratas, de Rubén Costas, no haya prosperado porque, según el líder del MSM, el gobernador cruceño se replegó a una visión más conservadora. Reveló que será su último desafío en la vida política, y reconoció que, en adelante, se debe dar paso a nuevos liderazgos.

— ¿Qué representa para el MSM esta contienda electoral?

— Vamos a poner en una primera gran prueba 15 años de construcción política alternativa. El MSM fue fundado en 1999 y en todos estos años hemos construido una visión de país, una institucionalidad partidaria y liderazgos. Estoy con un sentimiento de tranquilidad, más allá de las tareas y la agenda cotidiana (...). Confiamos en que esta primera vez que el MSM se va a presentar en elecciones nacionales será una importante oportunidad para verificar la consistencia y el grado de avance de esta construcción ideológica y de política organizacional.

— ¿Qué peso electoral le da al MSM la suscripción de 52 pactos con organizaciones sociales?

— Es la manera como hemos convenido en no solo fortalecer al MSM, sino en  responder a un sentimiento de unidad que hay en la comunidad; son 52 organizaciones de diversa dimensión, que representan al conjunto del país.

— La gran derrota del MAS fueron las elecciones judiciales. ¿En octubre eso tendrá algún efecto?

— Nuestra propuesta o estrategia discursiva no estará dirigida contra alguien, no es una contestación a los problemas que tuvo esta gestión gubernamental (de Evo Morales), por supuesto tiene su diagnóstico, lo que hemos denominado como las graves fracturas de este esquema gubernamental.

— Desde su programa, ¿cómo responder a esta problemática?

— Nuestra visión es de más largo alcance.  Son problemas del país que no se han resuelto en estas tres décadas de vida democrática. Es una respuesta a los problemas, no a los gobiernos, ni a los adversarios; por eso tenemos cinco construcciones: la primera, la construcción económica productiva; la segunda, una vida digna con más presupuesto para salud, educación y seguridad; tercero, la construcción autonómica de manera consistente; la cuarta es la democrática para fortalecer la independencia de poderes y acabar con el autoritarismo. La quinta es la construcción de la plurinacionalidad, con una sociedad incluyente y terminar el enfrentamiento de cambas y collas, entre el indígena  y los no indígenas, y lograr unidad.

— Una pelea con el MAS será por el voto en las ciudades, ¿cuál será la estrategia del MSM?

— Nos interesa hablar con la gente de que no podemos quedarnos donde estamos, tampoco volver al pasado (...). Esta es la marca central que nos diferencia de otras alternativas de oposición, esta es la razón por la cual no hemos hecho acuerdos con esas fuerzas que —respetables como son— quieren retornar al pasado que vivieron los bolivianos.

— En esto de las alianzas, ¿por qué en un principio gestionaron un pacto con Rubén Costas y no con Samuel Doria Medina?

— A las 52 organizaciones, incluso a la de Costas, les planteamos la necesidad de iniciar en el país un nuevo tiempo, un proceso de acumulación política para la transformación democrática. No le planteamos esto a Samuel —respetando su visión pero no compartiéndola— porque él, más allá de los discursos y las propuestas, tiene una visión que no compartimos, la del retorno al pasado.

— ¿Y con Costas...?

— Si avanzó, promisoriamente, la conversación con Costas y Demócratas fue porque había coincidencias programáticas. Rubén decía: “no queremos volver a las junt’uchas del pasado”, pero al final, si no hubo acuerdo fue porque ellos, como Demócratas, no estaban en condiciones de asumir este desafío histórico, que no solo es enfrentar elecciones y sacar algunos diputados, sino encarar un proceso de una verdadera transformación democrática, con motivo de las elecciones de octubre (...). Samuel representa el pasado partidocrático y lamentamos que Rubén Costas y el movimiento Demócrata, pudiendo dar un paso adelante, se haya replegado a una visión conservadora, que no los descalifica, sino hace inviable cualquier alianza con nosotros.

— ¿Cuál fue el punto de quiebre?

— Nunca hubo eso, tenemos una relación muy cordial, el punto fue que les planteamos esta visión, que no era electoral, sino de largo plazo y, sin descalificar a estos amigos (Costas y Doria Medina), es probable que ellos no se animaron a dar este paso  y se quedaron en una visión de corto plazo, que es la electoral, que finalmente acordaron con Samuel.

— Su binomio no es propiamente ideológico ¿Por qué eligió a Adriana Gil como su candidata a vicepresidenta?, ¿ella es líder y tendrá arrastre electoral?

— Con Adriana no es una relación de hace algunos meses, sino de varios años. Ella simboliza la fuerza de la juventud, presencia conductora de las mujeres y la fuerza del oriente, de ahí el nerviosismo y la reacción gubernamental contra su candidatura con motivo de la reactivación  de procesos contra su familia.

— Pero el proceso contra su madre no es reciente, sino lleva tiempo en estrados judiciales...

— Pero lo extraño, lo repudiable es que cinco horas antes de que el MSM presente sus listas ante el Órgano Electoral, con Adriana Gil, se proceda a esta medida claramente política en contra de su madre.

— Volviendo al punto, no es un binomio propiamente ideológico.

— Todos los acuerdos tienen una base y un fundamento de carácter ideológico y político, eso no está ausente en nuestros acuerdos. Además, tanto Adriana como Rebeca Delgado (librepensante y disidente del MAS) son mujeres con mucha fuerza y liderazgo. Adriana en el oriente y Rebeca en los valles.

— Pero ambas no son tan amigas o compañeras, hubo fricciones entre ellas cuando Delgado presidía la Cámara Baja...

— (Ríe) Pero hay un tronco común de ellas y de nosotros,  es que hace casi nueve años, con la gran mayoría del país fuimos parte de una esperanza, apoyamos el liderazgo del actual Presidente y este elemento nos ha puesto en un lugar común hoy día. No solo la contestación de la traición de la esperanza, sino la construcción de una alternativa.

— ¿Se zanjaron las diferencias?

— Nosotros (como MSM) tuvimos diferencias con Rebeca Delgado, y rompimos ese acuerdo con el MAS hace cuatro años y medio, y ella era todavía parte del MAS, y las diferencias eran con la entonces presidenta de Diputados. Imagino que en el seno de esa cámara han tenido diferencias tres mujeres de mucho liderazgo y consistencia: Adriana, Rebeca y Marcela Revollo, tres diputa- das que hoy están juntas impulsando este renovado proyecto.

— ¿Qué pasa si el MSM no gana las elecciones generales?

— Nuestro objetivo es llegar a un punto de apoyo y proyección estatal, vamos a ver si ese respaldo es mayoritario, entonces, vamos a gobernar el país. Si no, vamos a ser el factor fundamental de fiscalización y de la oposición, seremos los guardianes de la constitucionalidad, de la corrección de políticas públicas y las libertades democráticas.

— ¿Qué opina de la idea de que en las elecciones la oposición solo pueda disputar al MAS espacios en la Asamblea y no tanto ganar la presidencia?

— Vamos a trabajar para ganar las elecciones, para que la proyección de esta construcción político-ideológica y de liderazgos sea mayoritaria; si es así, vamos a ser gobierno, si no es en la primera vuelta, será en la segunda. Estamos trabajando para ser gobierno y no solamente para tener algunos espacios parlamentarios, la gente decidirá en las elecciones.

— ¿En qué sector electoral tiene mayor confianza de votos?

— El 70% del país es área urbana, no solo La Paz, Cochabamba o Santa Cruz, sino las poblaciones de ciudades intermedias, (…) es allí donde probablemente tengamos mayor arraigo por la tradición de transformación de las ciudades, por nuestra capacidad de gestión en el gobierno urbano de la ciudad de La Paz.

Datos

Nombre: Juan del Granado Cossío

Nació: 26-03-1953

Profesión: Abogado

Cargo: Candidato presidencial por el MSM

Perfil

Nació en Cochabamba y llegó a La Paz a los 17 años para estudiar Derecho. Así se inició en la vida política, en 1999 fundó el MSM y para las elecciones regionales de 2010 se unió con el MAS,  luego el pacto se rompió, quedando ambos frentes como contrincantes políticos.

‘Es probable que sea tiempo de otros líderes’

— Hace poco dijo que esta será su última postulación si es que no gana, ¿aún piensa así?

— Este es el tercer desafío más importante de mi vida política. El primero fue la lucha contra las dictaduras y la impunidad; hoy, luego de 30 años del último golpe de Estado, los responsables de esos crímenes están encarcelados, una meta cumplida. El segundo desafío fue transformar mi ciudad, La Paz, a la que le he dado diez años de mi vida como alcalde y la ciudad está transformada; otro desafío cumplido. El tercero, es abrir un nuevo momento y un ciclo histórico en nuestro país, que tiene dos momentos: ganar las elecciones de octubre y luego gobernar cinco años.

— Por tanto, ¿es el último desafío y sale de la vida política?

— Sí, lo dije alguna vez porque de aquí a cinco años tendré 66 años y es probable que ya sea el tiempo de otros liderazgos en el MSM que están emergiendo, hombres y mujeres en todo el país. Pero aún estoy en la primera responsabilidad de esta trinchera, estoy cumpliendo los de-safíos que la vida me ha presentado.

— ¿Confía en las encuestas? Porque siempre lo ponen debajo del candidato Doria Medina...

— Es un instrumento de trabajo para nosotros. No tenemos recursos para hacer encuestas, las encuestas que se leen en la prensa son las que hace Samuel; pero son un instrumento, no sabemos el grado de confiabilidad de esas encuestas, pero cuando vemos alguna que no nos es favorable, siempre nos disponemos a realizar el trabajo para cambiar la encuesta. Este mecanismo es la opinión de la gente en un día determinado, en una hora determinada, como las que se han estado publicando últimamente: si son ciertas, vamos a modificarlas.

— ¿Hará campaña pese a algunas amenazas de sectores masistas?

— Es una costra sindical, que la conozco muy bien, ese tipo de amenazas es lo que le gusta oír al presi- dente Morales. Vamos a ir a todos los lugares y les decimos a ellos (...) que vamos a ejercer irrestrictamente nuestros derechos políticos.

— Ahora, Evo Morales ¿es solo un examigo más?

— Es un Presidente que traicionó una esperanza y lo digo con cierto pesar porque creo que él pudo haber realizado y desplegado el mejor gobierno de la historia del país. El autoritarismo, el prebendalismo, el despilfarro, la represión de indígenas, la manipulación de la Justicia es responsabilidad del señor Morales.

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