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MSM: su carta es la gestión en La Paz y su debilidad, la proyección nacional

El Movimiento Sin Miedo tiene como factor de cohesión el poder institucional y las gestiones calificadas de ‘buenas’ de la municipalidad de una de las ciudades más importantes del país, La Paz.

La Razón / Ricardo Aguilar Agramont / La Paz

00:06 / 30 de junio de 2013

El Movimiento Sin Miedo (MSM) elige hoy a sus dirigencias municipales y departamentales en coincidencia con la fase de redacción de sus documentos fundamentales, en el afán de consolidar, no sin dificultades, su norte ideológico y diferenciarse del Movimiento Al Socialismo (MAS). La carta de presentación del partido que fundara el otrora alcalde de La Paz Juan del Granado es precisamente su gestión municipal, que le permite la sobrevivencia ante una proyección nacional compleja.

Con 84.459 militantes reconocidos oficialmente por el Tribunal Supremo Electoral (TSE) —más de 90.000 inscritos para votar hoy, según el diputado Fabián Yaksic—, el MSM es un ejemplo del modo de hacer política de los partidos del país: aglutinarse alrededor de alguna entidad pública con la que puedan mostrar su gestión e intentar proyectarse y visibilizarse electoralmente.

Los partidos descansan sobre “maquinarias” que permiten su funcionamiento, dice el politólogo Marcelo Silva. Los que no tienen esta facilidad y sólo pretenden apoyarse en un argumento ideológico están “condenados a la desaparición”. Así, “la fuerza” del MSM descansa sobre la administración continua, por casi tres gestiones, de la Alcaldía de        La Paz, la más grande del país.

Yaksic admite el papel central que juega para su partido el poder local. “La Alcaldía es nuestra personalidad y muestra que no somos ‘aprendices de brujos’. Muestra que sabemos hacer gestión y nos permitirá trasladar la experiencia local al nivel nacional”.

Sería “muy difícil” que el MSM sobreviva sin la comuna, considera Silva. Lo mismo sucede con Unidad Nacional (UN) y la empresa cementera Soboce, Verdad Democrática y Social (Verdes) y la Gobernación de Santa Cruz, y el MAS respecto del Estado, arriesga el analista.

Coincide en esto el politólogo Manuel Canelas, quien apunta que es el Gobierno Municipal de La Paz lo que cohesiona al partido liderado por Del Granado y añade que si una organización política no tiene “poder institucional, no tiene cargos y empleos para distribuir a sus militantes” y su supervivencia es “muy limitada”.  Los 12 años en que el MSM dirige el “edificio institucional de la ciudad más importante del país da sostén al partido, lo que no tiene nada de malo. Sin esto habría sido imposible que viva”.

De este modo, “mucho más que una cohesión ideológica”, el MSM  —habiendo nacido de una escisión del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), luego del Movimiento Bolivia Libre (MBL), después de ser aliado del MAS y romper la alianza— todavía está buscando su “norte ideológico” en el que “conviven” muchas sensibilidades: unas que estaban “muy cómodas con el MAS y otras incómodas, algunas que ya eran políticos importantes en los 90 con el MBL o el MIR”.

Marcelo Varnoux coincide con Canelas y Silva en sentido de que el MSM logra aglutinarse gracias a la Alcaldía de La Paz. Adicionalmente, también considera que esa fuerza partidaria aún no tiene una “identidad política”. No obstante, el matiz que añade es que esta debilidad se halla en no “diferenciarse del MAS”.

“El gobierno municipal es su eje, le da visibilidad y la posibilidad de demostrar una buena gestión. Aprovechar esto no tiene nada de malo”. Que lo ideológico no sea el factor de unión es rechazado por Yaksic y Javier Bejarano, uno de los fundadores de la sigla.

De manera separada concuerdan que quien diga que el MSM no tiene identidad ideológica no ha leído los documentos fundamentales. Yaksic señala que su organización es la “única” en el país que tiene una producción intelectual semejante. Bejarano, por su parte, replica que en las Tesis Ideológicas “está de manera muy clara hacia dónde va” su partido.

Cuadros. Canelas evalúa el trabajo de estos documentos como un “punto de partida razonablemente positivo”, como una discusión en la que esa organización política “intenta identificarse con mayor claridad”: qué es el MSM, queda “pendiente”. “Me parece que es un documento sólido”. Sin embargo, la reflexión sobre “qué es el país me parece muy limitada” a causa de ese “fuerte anclaje paceño”. Los cuadros más importantes, Bejarano, Simón Yampara y Luis Revilla, “son muy paceños”.

Otra fuente de unión, según el politólogo, es una “buena política” de “desarrollo y apoyo a sus cuadros”, lo cual, en su criterio, “se prueba” en el cambio de gestión en la Alcaldía de Del Granado a Revilla. “La gestión no sufre grandes movimientos, tiene cierta estabilidad que ayuda”.

A contracorriente, Bejarano y Yaksic dicen que si bien la Alcaldía de La Paz tiene importancia para su partido en el sentido de demostrar su capacidad de gestión, es el liderazgo de Del Granado el factor de cohesión.

El diputado señala que la figura de su líder, “con más de 40 años de trayectoria en la política”, irradia unión, debido a su lucha por los derechos humanos (en referencia al encarcelamiento del exdictador Luis García Meza) o “su lucha contra la corrupción”.

Bejarano, además de afirmar que el líder logra unir a sus militantes, asegura que las Tesis Ideológicas del MSM son otro factor de unidad. Para Canelas, en cambio, su fuerza está en las casi tres gestiones “positivas en el municipio más importante del país”.

Pero, ¿es Del Granado la continuidad de la tara del caudillismo de la política boliviana dentro de ese partido? Bejarano afirma que éste, “si bien es el presidente del MSM, no pretende quedarse para siempre”. Y Yaksic asegura que su partido ha evitado que el dirigente se convierta en caudillo con la proyección de los liderazgos jóvenes como el de Revilla, actual alcalde de La Paz.

Cuando se le pregunta sobre si el líder emblemático de su organización va a ser el candidato presidencial en 2014, contesta que “hoy no es el candidato, se definirá luego”. A pesar de esto, afiches de las campañas regionales del MSM en Oruro y La Paz describen: “Juan Presidente”.

Debilidades. Más allá de eso, así como esa fuerza política se jacta de sus virtudes, también es consciente de sus debilidades internas y externas. Yaksic sostiene algo que ya se mencionó repetidas veces: “Nos falta consolidar una presencia en todo el país. No hemos logrado vocerías en algunas partes como Pando, Beni, Chuquisaca y Potosí (...). Mucho tiempo nos hemos encasillado en La Paz”.

El diputado espera que el ejercicio de democracia interna de hoy pueda ayudar a superar el obstáculo. Bejarano, por su parte, señala como una problemática interna que “el funcionamiento orgánico del partido llegue a un nivel óptimo”.

En cuanto a las dificultades externas, aquél cuestiona la “política represiva del Gobierno”. Yaksic apunta a “los recursos para poder enfrentar una campaña que se perfila muy desigual; la falta de recursos tendrá que ser reemplazada con creatividad”. Todo esto en el supuesto de que la nueva Ley de Organizaciones Políticas dé continuidad a la suspensión del financiamiento a los partidos políticos.

Al ser consultado sobre las fortalezas del MSM, Bejarano señala al actual “proceso de democratización del partido” de acuerdo con sus estatutos. Para Yaksic, es el “liderazgo de Juan el que imprime proyección de cuadros jóvenes”.  Varnoux, por último, opina que una ventaja que tiene ese partido es “conocer las ‘mañas’ del MAS y tener buena disciplina partidaria”.

Programa. EL MSM y el MAS son las organizaciones más adelantadas en plantear sus propuestas de país en vistas a las elecciones generales de 2014. El oficialismo, con la llamada Agenda Patriótica 2025, y su antiguo aliado, con su documento Lineamientos Básicos para un Renovado Programa de Gobierno.

El texto del MSM se funda en cinco pilares: El primero es la “construcción económica-productiva”, que consiste en la institución de un “modelo de desarrollo económico, social y ambientalmente sostenible, basado en la pluralidad”.

El segundo es la “construcción de vida digna”, que pretende que todo ciudadano goce de las garantía del Estado, del ejercicio de sus derechos y obligaciones para “satisfacer todas sus necesidades en igualdad”. El tercero es la “construcción autonómica”, que busca hacer efectivo el modelo autonómico en el país.

El cuarto pilar es la “construcción democrática-institucional”, que “revalorizará el estado de derecho, la libertad, el pluralismo, la legalidad democrática y el protagonismo ciudadano garantizando la eficiencia y la transparencia de la administración pública”. Por último está la “construcción plurinacional e intercultural”, que quiere reformar al Estado como una “ampliación estructural” que contenga de manera democrática al conjunto de pueblos y culturas del territorio nacional.

El MSM comenzó su aparición política cuestionando el sistema de partidos, con el eslogan de “cabreados”, con el que ganó adeptos en una ciudad administrada por alcaldes vinculados a casos de corrupción.

‘El factor de unidad es la figura del líder’: Javier Bejarano es dirigente del MSM

El factor de unidad de nuestro partido, obviamente, es el líder (Juan del Granado), pero no solamente es él, sino también nuestras tesis programáticas, que fueron aprobadas tras una muy intensa y larga discusión interna. Se realizaron más de 6.000 reuniones para consensuarlas en un esfuerzo porque toda la militancia participe y sean nuestra unidad ideológica.

‘Falta fortalecer una presencia nacional’: Fabián Yaksic es diputado del MSM

La mayor dificultad interna que atravesamos es consolidar y luego fortalecer una presencia nacional. Esperamos que el ejercicio de democracia interna en la que elegiremos (hoy) a nuestros dirigentes regionales, municipales y departamentales sea un paso para vencer el obstáculo. Tenemos más de 90.000 militantes inscritos para votar y 33 frentes que se postulan.

‘Está desteñido como partido nacional’: Manuel Canelas es analista

Lo malo para el MSM es que está desteñido como partido nacional. Si bien su fuerza es tener una buena gestión municipal en La Paz, esa preocupación le resta perfil a su organización y la desdibuja en el resto del país. Por eso, en el corto plazo, puede ser un partido con una influencia muy limitada, como demuestran los ensayos (electorales) de Beni y Sucre.

‘Quieren ser una  suerte de bisagra’: Marcelo Silva es politólogo

El MSM está en una disyuntiva entre ser la oposición al Gobierno del MAS y al mismo tiempo la continuidad del proceso de cambio, lo cual puede ser confuso y complejo políticamente. El MSM reconoce el proceso de transformación como válido, por lo que quiere ser una suerte de centro, de bisagra entre la oposición y la mantención del proceso.

‘No tiene identidad que lo diferencie del MAS’: Marcelo Varnoux es politólogo

El MSM aún no tiene una identidad política que lo diferencie del MAS. El electorado lo ve como un desprendimiento y una disidencia del MAS y no como una organización política independiente. Esa parte no queda clara, pues ambas organizaciones comparten parte de un mismo discurso pregonando el proceso de cambio. La única diferencia sería el cómo.

¿Revilla, el futuro relevo de Juan del Granado?

Juan del Granado es el virtual candidato a la presidencia por el Movimiento Sin Miedo (MSM) en las próximas elecciones generales de 2014, como lo insinuó en la primera conferencia de prensa tras la victoria de Luis Revilla sobre Elizabeth Salguero, del Movimiento Al Socialismo (MAS), en las elecciones municipales de La Paz en 2010. Esa vez, los partidarios del Alcalde electo comenzaron a gritar “Juan Presidente”.

El analista Manuel Canelas ve una “estrategia” en el modo en que se perfila Revilla. “Inteligentemente ha bajado su perfil político figurando sólo como gestor”. Esto parece “curioso”, pues “en todo el mundo” tener la principal Alcaldía de un país “siempre es un trampolín” para llegar al nivel estatal, como sucedió con Buenos Aires, Caracas o Madrid. Del Granado utilizaba de ese modo su cargo, “pronunciándose sobre temas nacionales. Revilla no, él nunca se pronuncia sobre esos asuntos”.

Esto tendría dos motivaciones: “La primera, enfatizar en una gestión responsable porque suma votos”. La segunda viene “en clave de sucesión”. A Revilla “le interesa dejar que sea el tiempo de Juan”, que sea el candidato, que “seguramente pierda por la hegemonía del MAS”, y después sea él quien asuma el control del partido.  El politólogo Marcelo Varnoux, más o menos en la misma línea, incluso afirma que el Alcalde paceño tiene un “mejor perfil, no obstante, Juan es el caudillo”.

“Al estar embarcado en la gestión municipal, sería muy difícil que la abandone. No obstante, en caso de que pase algo, como una inhabilitación de Juan por los juicios en su contra, el MSM tiene recambio”. Marcelo Silva lee en la negativa del MSM de no formar una mesa de unidad opositora una intencionalidad prospectiva de perfilar a Revilla para las elecciones de 2019 ya sin Evo Morales.

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