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Mahmoud Elalwani: El mundo tiene que reconocer el sacrificio palestino

Desde mediados del siglo XX, Israel y Palestina están enfrentados. Tema ineludible con su primer embajador.

Mahmoud Elalwani.

Mahmoud Elalwani. Foto: Pedro Laguna

La Razón (Edición Impresa) / Iván Bustillos es periodista

07:00 / 22 de agosto de 2018

Es el primer embajador del Estado Palestino en Bolivia. Lo primero que demanda es explicar el origen de la llamada “cuestión palestina”, porque eso hay que entender, precisa, para ubicarse hoy. Afirma que el drama de su país empezó con la “decisión colonialista” de crear el Estado de Israel en territorio palestino, tras la Segunda Guerra Mundial; que el conflicto también tiene que ver con la construcción del Canal de Suez; que otra parte crítica del problema son los palestinos expulsados de los territorios ocupados por fuerzas israelíes; que una vez victorioso Israel, bajo el auspicio de la Liga de las Naciones (hoy Naciones Unidas), allí no hubo otra salida que acordar la creación de dos Estados, Palestina e Israel, con la capital Jerusalén compartida; que Israel no cumplió con este plan y ocupó más territorio; que pese a que hubo momentos en que se estuvo a punto de consolidar la paz, hoy hay un enorme retroceso.

— ¿Cómo se mantiene la propuesta de los dos Estados?

— El plan de los dos Estados es un plan internacional, basado en el derecho internacional y en las resoluciones de Naciones Unidas 338 y 242 del Consejo de Seguridad. La parte palestina acepta esas condiciones. En 1993 llegan los Acuerdos de Oslo, los que fueron firmados por el presidente (Yasir) Arafat y el primer ministro (israelí Isaac) Rabín. Allí se dicta claramente la creación de dos Estados, y que Israel se retira de los territorios palestinos ocupados, aunque escalonadamente. En cinco años, Israel se debe retirar en 100% de Cisjordania, Gaza y Jerusalén Oriental para la creación del Estado palestino. Palestina se queda con 22% de Palestina histórica (su territorio original); e Israel con 78%.

— ¿Prosperó eso?

— De 1993 a 1999 han pasado muchas cosas y bajo la observación de la comunidad internacional, Israel, cuando debía preparar la retirada de su  ejército de Cisjordania y Gaza, ha sembrado el territorio con asentamientos civiles, en la propia Cisjordania, en el territorio que en el futuro debe ser el Estado palestino. 196 asentamientos en Cisjordania y Jerusalén oriental, donde viven alrededor de 711.000 colonos israelíes, entre ellos, dos ministros. Han decidido crear hechos que impidan en el futuro la creación del Estado Palestino. Nosotros, ante la garantía de la comunidad internacional, seguimos con nuestra buena fe, somos el pueblo más necesitado de paz, pero una paz justa, para que sea verdadera.

— Parece que las cosas empeoraron.

— Desde que se asesinó a Rabín (en 1995), el proceso de paz ha dado un giro de 180 grados, porque vino la derecha israelí al poder, una derecha antipalestina, anti plan de paz, que obedece al principio sionista de que el territorio debe ser una tierra sin pueblo para un pueblo sin tierra; en otras palabras, que el territorio de Palestina tiene que ser tierra judía para el pueblo de Israel y acabar con el pueblo palestino. Comenzó a retroceder el proceso de paz, lamentablemente, y la comunidad internacional no estaba a la altura de proteger la ley internacional; ésta se conformó con mandar comunicados de condena, pero en el terreno no ha presionado al Gobierno israelí.

— ¿Cómo ha empeorado la situación con el traslado de la Embajada de Estados Unidos a Jerusalén?

— Estados Unidos ha sido el único patrocinador del proceso de paz; hubo muchos acuerdos, desde 1994 hasta hoy día; y hemos visto que los logros de Estados Unidos han sido cero, porque no avanzó la paz. Estados Unidos dio luz verde al ocupante, y con esto cerró la puerta a la solución de los dos Estados; eso muestra que no ha jugado un papel ni limpio ni neutral en el proceso de paz. Nosotros siempre tuvimos fe en que la comunidad internacional actuaría, pero vino el señor (Donald) Trump y trasladó la Embajada a Jerusalén. Esta decisión y la de declarar a Jerusalén como capital del Estado de Israel muestra su intención. Trump no tiene derecho de regalar territorio palestino a los israelíes; Jerusalén Oriental no es una competencia americana o propiedad para regalarla; segundo, viola el derecho internacional, porque Jerusalén Oriental es un territorio ocupado, reconocido por la ley de Naciones Unidas; tercero, debe estar a la altura de los principios del propio Estados Unidos, de respetar los derechos humanos.

— ¿En Israel no hay quienes apoyen la paz? ¿Colaborarán ustedes con ellos?

— Al principio del proceso de paz, el pueblo de Israel tuvo un movimiento muy pacifista, aplaudía la llegada de la paz. Con varias asociaciones nos encontramos en la misma trinchera; comenzamos a trabajar juntos para que el proceso de paz tenga éxito, era la parte de izquierdas, del Partido Comunista Israelí, algunas fuerzas progresistas; lanzamos nuestros proyectos para fomentar la cultura de la paz. Y ambas partes nos hemos enfrentado a fundamentalistas ante el proceso de paz, pero especialmente en Israel, porque es un gobierno de derechas, de fundamentalistas. Ese gobierno lucha contra los palestinos y contra los israelíes progresistas. Muchos intelectuales israelíes progresistas están aislados, insultados en la calle. Entre los palestinos también hay fundamentalistas, pero no llegaron al poder.

— Pero de todos modos, el Estado Palestino está reconocido. De 193 países, 136 ya les han reconocido; el último fue Colombia.

— La ayuda política es necesaria, porque es un reconocimiento a la lucha del pueblo palestino para construir su Estado, para que el pueblo palestino no sienta que está luchando en vano. Necesitamos como pueblo que la comunidad internacional reconozca esta lucha política. ¿Por qué? Si yo como palestino acepto crear mi Estado en el 22% del territorio que antes me correspondía en su totalidad, la comunidad internacional debe estar a esta altura de saber el sacrificio que ha hecho este pueblo, deben reconocer este sacrificio, y luchar junto con nosotros para convencer a quien no quiere reconocer nuestros derechos como seres humanos y como pueblo palestino. Pero, en verdad, este reconocimiento mundial a un Estado Palestino es insuficiente, porque esta comunidad internacional puede obligar a Israel a reconocer, y si no cumple, sancionarle, tal como se ha hecho con otros países que violaron el derecho internacional. No vamos a pedir a ningún Estado del mundo que lance una guerra contra Israel, porque somos seres humanos, odiamos la guerra, porque ésta no la gana nadie, perdemos todos. Pedimos a la comunidad internacional que por favor ponga fin a este conflicto, que intervenga, se acabe este sufrimiento para las nuevas generaciones de Palestina e Israel; se obligue al ejército ocupante israelí a que respete el derecho internacional y las resoluciones de las Naciones Unidas y que imponga en el terreno este reconocimiento del Estado Palestino. En Palestina tenemos almacenes llenos de comunicados de condena de la comunidad internacional a Israel, ¿para qué nos valió?

— ¿Dónde tienen embajadas?

— Todos los países de América del Sur reconocen al Estado Palestino. Colombia fue el último en reconocer. Embajadas tenemos en la mayoría de países; la primera en la región fue en Cuba.

— ¿En Bolivia hay comunidad palestina?

— Tenemos alrededor de 15.000 personas de origen palestino, desde la migración de la Segunda Guerra Mundial, ha sido una migración constructiva, no para sacar dinero e irse, sino para trabajar aquí, que se integró totalmente. Hoy día es una comunidad de tercera, cuarta generación.

— ¿Qué hay de la relación bilateral Bolivia-Palestina?

— Históricamente, el pueblo boliviano ha lanzado esta simpatía y solidaridad con nuestra causa, sabiendo que es una causa justa. En los años 80 empezaron las relaciones políticas, se abrió aquí en La Paz una oficina de la OLP, que lamentablemente no se pudo mantener por problemas económicos. Con el gobierno de Evo Morales comenzó el apoyo de Bolivia en todos los foros nacionales e internacionales, últimamente en el Consejo de Seguridad de la ONU, del que Bolivia es miembro no permanente. Esperamos estrechar nuestra relación, no solo en lo político, sino también en lo cultural, en lo comercial y económico más tarde.

Mahmoud Elalwani. Está en Bolivia desde el 30 de mayo, presentó sus cartas credenciales el 19 de junio; por temas logísticos aún no se estableció un inmueble propio de la embajada. La Organización para la Liberación de Palestina (OLP) ya tuvo su oficina en La Paz en los 80.

Datos

Nombre: Mahmoud Elalwani

Nació: En el sur del Líbano, es hijo de palestinos refugiados de 1948; vivió, asegura, en campamentos permanentemente asediados.

Perfil

Generaciones, remarca Elalwani, viven el conflicto con Israel desde el nacimiento; si hay una identidad palestina es la del “amante de la paz y la liberación de Palestina”.

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