Animal Político

Malaquías Cusi, el profeta que tenemos

Nadie sabía de sus dotes hasta que predijo la victoria electoral en 2014 de Evo Morales y la ruptura de su tercer mandato. Con ustedes, hermanos y hermanas, el enviado de los dioses benignos y malignos de los andes, el Tata Gualberto Cusi, magistrado del Tribunal Constitucional Plurinacional.

La Razón / Rubén D. Atahuichi López / La Paz

00:02 / 29 de septiembre de 2013

El profeta San Malaquías había dicho que, desde la época en que vivió, la historia de la humanidad registraría 112 papas más. Eran tiempos en que reinaba la Iglesia Católica Celestino II (1143-1144). De nacimiento Guido di Castello, éste era el papa 165...

Muchos papas han corrido desde esa vez bajo la sotana preciada del Vaticano. Según los cálculos de aquél, Francisco, el papa 266, sería ese fatal 122. Sería, así en condicional.

De ese tiempo a éste, otro profeta parece haber surgido en estos lados, arropado por los achachilas y bendecido por el voto en 2011. Nadie sabía de sus dotes hasta que predijo la victoria electoral en 2014 de Evo Morales y la ruptura de su tercer mandato. Con ustedes, hermanos y hermanas, el enviado de los dioses benignos y malignos de los andes, el Tata Gualberto Cusi, magistrado del Tribunal Constitucional Plurinacional.

Hablando en serio, sus predicciones fueron en serio, como suele ser ante los medios de información para solaz de la oposición del Gobierno y el morbo político. “(...) Me preguntaron quién iba a ser ganador, y en la lectura de la hoja de coca salió que será Evo, volverá a ganar, pero será traicionado. Una vez constituido tendrá problemas y su propia gente lo traicionará, impidiendo que culmine su tercer mandato”, vaticinó en una entrevista publicada en El Día.

Acierto o no, lo cierto es que —viniendo de semejante autoridad en el asunto— la profecía ha removido las más íntimas pasiones en el partido de Morales (el presidente 65, número que el profeta criollo no mencionó como lo hiciera otrora su predecesor Malaquías), que comenzaron a aflorar en sus miembros que, casi a coro, se preguntaban el uno al otro “¿seré yo, maestro?”, cual Pedro en tiempos plurinacionales. Al Jefazo seguro que no le agrada la más mínima traición de sus correligionarios, ni el cuchicheo general cuando suele caer en tentaciones verbales. Quien se atreva, huasca, tatay, diría en su sentencia Cusi.

Pero la tradición profética del magistrado data de haceee... poco tiempo. En marzo de 2012 explicó su método para los fallos constitucionales: “Están las opciones A y B, y ahí se consulta la coca para ver si vamos a fallar en sentido positivo o negativo (…). En la coca ya sale”. Sale la sentencia. Así de fácil.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia