Animal Político

Del Estado Nacional al Plurinacional

Rupturas y similitudes

La Razón / Ricardo Aguilar Agramont

00:01 / 08 de abril de 2012

Desde la morfología, sólo dos sílabas de un prefijo separan al Estado Nacional del Plurinacional. Considerando sólo la parte material del lenguaje (el sonido de los fonemas), se puede decir que casi no hay realmente diferencia entre uno y otro... Es sabido, sin embargo, que hay prefijos de negación (“in”, “im”, “a”, “anti”, “des”, etc. ) que pueden hacer de una palabra otra simétricamente opuesta. Pero ésta no es precisamente una cátedra de lenguaje.

¿Hay realmente distancias entre el Estado Nacional (que no es un patrimonio único del MNR) y el Plurinacional (que tampoco es privativo del actual partido de Gobierno)? ¿Hasta qué punto se puede hablar de una relación de continuidad o de ruptura entre ambos?

De hecho, la diferencia insalvable es la ya referida en cuanto a sus nomenclaturas, de la que resulta un contraste de fondo. El Estado Nacional es de una voluntad monista, quiere una sola nación; es como si sus ideólogos hubiesen visto la variedad cultural boliviana como un problema o una debilidad que debían ser solucionados. Su respuesta fue preconizar el mestizaje como concepto de unidad.

Lo que ha sido llamado el proceso de cambio representa en este punto una total ruptura con el afán de indistinción al invertir esa negatividad de la pluralidad cultural y volverla una fortaleza. Aunque hay una persistencia en el sentido de querer incluir a los pueblos indígenas: la revolución de abril incluye a quechuas y aymaras; previamente, el liberalismo se refería a ellos, literalmente, como un obstáculo (“el problema indio”, diría Alcides Arguedas con ecos del nazismo que hablaba del “problema judio”). Siguiendo el camino de la inclusión, el proceso de cambio hoy  intenta incorporar precisamente a aquellas culturas indígenas que el Estado-nación del 52 dejó en el olvido.

Un signo de encadenamiento de la actual construcción de la plurinacionalidad que proviene de la organización devenida del 9 de abril es la referida al concepto de coloniaje.

Fueron los teóricos del nacionalismo revolucionario quienes reconocieron que la historia boliviana era un engaño colonialista que debía ser desencubierto (Carlos Montenegro, Nacionalismo y coloniaje). Una vez más, lo que hace el proceso de cambio es añadir un prefijo de negación amplificando los significados del concepto acuñado por el aparato doctrinal de abril, complejizando así la figura con la noción de “descolonización”. Esta última es probablemente la tarea más importante de este Gobierno, lo cual habla de una linealidad histórica con ese nacionalismo de 60 años.

Para Óscar Vega, escritor y miembro del grupo Comuna, tres son las  diferencias mayores entre el Estado Nacional y el Plurinacional que hacen, según su razonamiento, que la comparación esté, inclusive, fuera de lugar.

“La primera se refiere al Estado. No se trata sólo de que hayan pasado 60 años, sino que la forma de concebirlo en ambas etapas no corresponden. Se opone un aparato estatal de lo homogeneizante frente a otro que reivindica lo diverso. A partir de esta defensa de lo vario, se toma al Estado para transformar al mismo Estado, mientras que el 52 se lo ocupó, pero para intentar cambiar a la sociedad”, argumenta.

La segunda diferencia, de acuerdo con el analista, es que ahora no hay revolución (entendida como un momento que consagra todo un cambio), sino un proceso. “Se puede hablar de 2000, de octubre de 2003 o en 2005, pero no de una fecha como el  9 de abril alrededor de la que se articule todo”, explica Vega.

El tercer contraste, dice, es la idea de partido político. En el Estado Plurinacional no hay un partido político, sino un instrumento en el que sucede lo mismo que en la primera distinción hecha: se utiliza un partido para transformar su estructura y que funcione con otra lógica.

Por otro lado, puede dar la impresión de que la característica del manejo económico del nacionalismo revolucionario (el capitalismo de Estado) tiene ecos en el actual proceso de cambio por su afán en crear industrias como Lácteosbol, Cartonbol y otras designadas como “empresas estratégicas”. En cuanto a este punto, Carlos Romero, ministro de Gobierno, argumenta que hay una total diferencia entre el capitalismo de Estado y los proyectos de empresas del oficialismo.

“Básicamente, no se trata de lo mismo porque en las empresas e industrias que se están creando se controla la redistribución del excedente económico, mientras que el estatismo del nacionalismo revolucionario lo canalizaba para que beneficie a la burguesía que reemplazó a la oligarquía liberal”, afirma la autoridad.

Fabián Yaksic, diputado por el Movimiento Sin Miedo (MSM), no piensa del mismo modo al respecto. “Se trata de una reedición del antiguo capitalismo de Estado con ciertos matices, sin duda, pues tiene otros ejes discursivos al que dieron los ideólogos del MNR al estatismo. Actualmente, se está aplicando un esquema muy parecido al diseñado el 52, es decir, la creación de empresas públicas que permitan la generación de excedentes, de empleos, y que monopolice el desarrollo productivo en el país. Lo peligroso es que esos esquemas ya han probado que no funcionan del todo”, compara Yaksic. Otro hilo de permanencia, según Carlos Böhrt, exsenador por Podemos, es el del sindicalismo.

“Se siente por ejemplo la continuidad de un fuerte sindicalismo moderno, el cual tiene su raíz en la Revolución Nacional. Éste generó una escuela, vigente aún, de un sindicalismo estratégico que participa en las decisiones de Estado y no sólo en sus demandas de gremio, esa línea llegó hasta el mismo Evo Morales”, opina Böhrt.

El Estado Plurinacional, entonces, rompe en lo fundamental con el Estado-nación del 52, aunque según algunas de las fuentes de este escrito parece poder argumentarse que hay ciertos puntos que podrían ser interpretados como coincidentes. Una cosa es cierta, el Estado Plurinacional, al menos en la expresión de su deseo, ha tratado de diferenciarse a toda costa de la época neoliberal del MNR.

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia