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Pablo Stefanoni: Hay un retorno de Marx, pero de otro Marx

En el bicentenario del nacimiento del filósofo alemán, hay un auténtico interés global por volver a leerlo.

Pablo Stefanoni, jefe de Redacción de la revista Nueva Sociedad.

Pablo Stefanoni, jefe de Redacción de la revista Nueva Sociedad. Foto: Pedro Laguna

La Razón (Edición Impresa) / Iván Bustillos es periodista

09:00 / 14 de noviembre de 2018

Volver a Marx, 200 años después” es el título de la revista Nueva Sociedad 277, presentada esta semana en el país. Pablo Stefanoni, jefe de Redacción de este medio, afirma que con la publicación lo que se pretende es abrir la lectura y, claro, el debate acerca del retorno a Carlos Marx para entender el tiempo presente. Si antes se creía que con Marx se explicaba todo, ahora la noción es que si bien él ya no alcanza, tampoco se puede avanzar sin él.

— ‘Volver a Marx, 200 años después’. Podría parecer más nostalgia que otra cosa. 

— Este número se propone pensar de qué manera volvió Marx, porque efectivamente hay una vuelta de Marx. Si se compara el centenario de la muerte de Marx, en 1983 y el bicentenario de su nacimiento, 2018, vemos una situación diferente. En el 83 hubo muchas menos conmemoraciones, la idea de que Marx efectivamente estaba muerto como filósofo y pensador político contemporáneo, porque era un Marx asociado al totalitarismo del socialismo real, a la decadencia de esos regímenes, que poco después se caerían, el 89-91. Hoy es otro contexto: una vuelta de Marx; se lo vuelve a editar, hay un auge de sus biografías. Ahora, es un Marx que vuelve, pero no es que vuelve todo Marx, vuelve la lectura de un Marx que sirve para repensar un proyecto emancipatorio, un Marx que no es suficiente. Antes se pensaba que con Marx alcanzaba, ahora muchos piensan que Marx no alcanza, aunque sin Marx tampoco sería posible.

— Razmig Keucheyán dice que el marxismo ya no es hegemónico, pero que muchos radicales necesitan dialogar con Marx.

— Antes Marx era como el horizonte de nuestro tiempo; el ‘careo con Marx’, como se decía, era central para cualquier ideología emancipatoria. Ahora hay un diálogo con Marx, pero también hay un diálogo con Nietzsche, Freud, Weber, Bourdieu, Foucault, etcétera. Es un Marx que vuelve en diálogo con otros pensadores, no hay una vuelta nostálgica. La idea de Nueva Sociedad es reflejar esos diálogos, esos puentes de Marx con el pensamiento actual, con problemas como el cambio climático, la crisis ecológica, el auge de los movimientos feministas, el capitalismo digital; hay que volver a pensar el capitalismo y en ese sentido Marx puede ayudar.

— ¿Por qué este auge marxiano? 

— Son momentos hoy de mucha necesidad para las izquierdas de volver a interpretar el mundo; Slavoj Zizek, el pensador esloveno, decía que había que invertir la Tesis 11 de Feuerbach, que los filósofos se han dedicado a interpretar el mundo, cuando de lo que se trata es de transformarlo; pero decía Zizek, la izquierda ha intentado transformar el mundo, y quizás de lo que se trata ahora es de volver a interpretarlo, porque es un mundo en el que la izquierda está tratando de ver de nuevo qué pasa, tanto con el capitalismo como en la escala política, las nuevas derechas, los populismos de derecha en Europa, en América Latina; cosas que no estaban previstas.

— Uno de los autores dice que las crisis del capitalismo son las que obligan de nuevo acudir a Marx.

— Volvió la idea de crisis y de futuro. Cuando Francis Fukuyama escribió sobre el ‘fin de la historia’, había una idea optimista sobre el futuro; la idea de que la democracia liberal, junto con la economía de mercado, eran el fin de la historia. Hoy, el propio Fukuyama en una reciente entrevista decía que quizás es hora de reclamar una cierta vuelta al socialismo, no al viejo socialismo que estatizaba todo, sino a una serie de ideas que pongan en cuestión la desigualdad. Este es un momento, por un lado, de la crisis, pero también de la lucha, de la discusión sobre las desigualdades que está generando el capitalismo global.

— Volver a Marx también acabó, parece, con la visión teleológica de la historia, lineal ascendente, hacia un fin luminoso.

— Antes se pensaba que la historia jugaba a favor de las ideas emancipatorias, que tarde o temprano esas leyes de la historia iban a llevar a un cierto destino; se decía que la izquierda tenía el viento de la historia en las velas, como si fuera un barco, que sí había que luchar, pero a la larga había una teleología en la historia que estaba operando atrás. Hoy no solo no hay una historia lineal, nadie sabe qué va a pasar el año que viene, sino que además se perdieron las ideas positivas sobre el futuro, que tenían tanto los socialistas como los liberales. Hoy, las imágenes del futuro son muy negativas.

— En la revista también se dice que a Marx se lo liberó de ser el ‘padre’ de los socialismos reales.

— Una posible vuelta a Marx, una de las lecturas de este siglo es pensar a Marx no solo como un pensador de la igualdad, sino sobre todo como un pensador de la libertad, tanto respecto de los estados autoritarios, contra los cuales luchó en su época, como contra la colonización de las vidas humanas por el propio capitalismo.

— La ecología, el indigenismo, los feminismos hoy parecen muy cercanos al marxismo.

— Son los mencionados ‘diálogos con Marx’. El feminismo toma cosas de Marx, otras no, le critica, actúa con él; lo mismo el ecologismo. Hoy se percibe la necesidad de revolucionar las jerarquías de género, por un lado, y de tomar conciencia, por otro, de los límites del progreso material de la humanidad; lo que se dice, que si todo el mundo consumiera como Estados Unidos, necesitaríamos varios planetas para sostener eso.

— ¿Indigenismo?

— El indigenismo tampoco viene del marxismo, pero dialogó con el marxismo; quizás quedó como un diálogo trunco, en la medida en que ciertas ideas sobre el vivir bien no prosperaron mucho como desarrollos teóricos que fueran en paralelo a prácticas concretas; el caso de Bolivia quizás muestra eso, un diálogo productivo en un momento para movilizar fuerzas sociales, pero que, como el propio Álvaro García lo señaló, tiene la dificultad de generar formas de producción y distribución por fuera de las formas capitalistas, y si uno mira al mundo indígena, también es uno donde la comunidad convive con muchas formas mercantiles muy fuertes, y ni hablar de los sectores mercantiles más emergentes del mundo aymara y quechua muy vinculados a una especie de globalización desde abajo con China y con otros nodos de la economía global; pero bueno, es un desafío como para pensar la descolonización también, que tiene una pata en ciertas ideas emancipatorias, pero que también avanza por las vías más tradicionales del mercado, el ascenso social, la movilidad, el mercado.

— Parece que también hay una renovada búsqueda de los textos de Marx, reediciones...

— En este número hay un artículo sobre el proyecto MEGA (Marx-Engels Gesamtausgabe, Obra completa de Marx y Engels), un proyecto de reedición de la obra completa de Marx en los idiomas en que los textos fueron escritos. La obra de Marx se editó muchas veces de una manera que terminaba siendo funcional a los que la editaban: los soviéticos, los chinos, la socialdemocracia; se censuraban ciertas cosas, se publicaban otras; el actual giro a la academia también generó una visión más rigurosa, una edición más fina, más erudita de la obra de Marx, y el proyecto MEGA es un intento de terminar de reeditar toda la obra de Marx, en muchísimos tomos.

Todo esto permite también nuevas lecturas de Marx, porque también es cierto que su obra, si uno miraba los libros del marxismo-leninismo, parecía algo totalmente acabado, cuando la obra de Marx es una obra inacabada; muchos de sus textos se publicaron después de su muerte; se fueron construyendo como retazos de cosas que había dejado escritas. Recuperar a Marx como teórico de una obra inacabada también es una de las nuevas lecturas de Marx; es un Marx mucho más abierto, reflexivo, que iba pensando mucho en el propio material empírico que él iba recolectando para entender el capitalismo de su época y problemas nuevos como la cuestión de los países coloniales, o qué pasaba en países con comunidades rurales más fuertes, como Rusia. Es una forma de recuperar a un Marx que ya no es ese Marx con una obra cerrada, que tenía todas las respuestas; sino un Marx que dejó algunas respuestas pero muchas preguntas.

Pablo Stefanoni. Un hecho que destaca Nueva Sociedad es el inusitado interés en la biografía de Carlos Marx. Como dice Stefanoni, “cuando uno podría pensar que ya estaba todo dicho; lo que muestra es que esa es la vigencia de Marx, una personalidad casi única, que hoy mismo genera debate”.

Datos

Nombre: Pablo Stefanoni

Profesión: Periodista, estudió Economía y tiene un doctorado en Historia.

Ocupación: Jefe de Redacción de la revista Nueva Sociedad.

Perfil

Argentino, vivió varios años en Bolivia, dirigió Le Monde Diplomatique; escribió ‘Qué hacer con los indios...’ y otros traumas irresueltos de la colonialidad. Plural, 2010.

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