Animal Político

Rubén D. Atahuichi López: Paradojas en serio: otro el golpeado, otro el justificativo

La víctima de ahora, el cacique del Consejo Indígena del Sur (Conisur), Gumercindo Pradel, dice haber sido golpeado el jueves 20 de junio por un grupo de indígenas que se opone a la construcción de la carretera por medio del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS).

La Razón / La Paz

00:02 / 30 de junio de 2013

No es que uno quiera rememorar el sentido de la “ley del talión”, el “ojo por ojo” o “quien a hierro mata, a hierro muere” así por así ni por un sentimiento de ironía ante la última realidad de la que hacen escarnio los discordes y asunto de agenda los medios, incluido éste en el que discurre este texto. Lo que pasó, pasó, y esta vez coincidentemente al revés.

Al revés, porque ahora el de los azotes —digámoslo, eso que Adolfo Chávez llama “justicia tradicional”— fue alguien contrario a alguien afín al Movimiento Al Socialismo (MAS). Aunque parezca entreverado describirlo así, es entreverado también el asunto.

La víctima de ahora, el cacique del Consejo Indígena del Sur (Conisur), Gumercindo Pradel, dice haber sido golpeado el jueves 20 de junio por un grupo de indígenas que se opone a la construcción de la carretera por medio del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS). La televisión (con imágenes de Samy Schwartz) no mostró ese extremo, sí a indígenas arrastrando semidesnudo al dirigente. “Me querían crucificar. Otros decían ‘mátenlo, mátenlo’”, contó aquél.

Los abusivos de turno fueron otros del lado de Chávez, como en mayo de 2009, cuando la dosis de azotes del mismo bando le tocó al indígena Marcial Fabricano, entonces secretario de Desarrollo Indígena de la Prefectura del Beni, regida por el opositor al Gobierno Ernesto Suárez. “Con mucho dolor aguanté hasta donde pude soportar, hasta donde me acompañó la resistencia, caí en tierra y perdí el conocimiento”, relató la víctima de aquella vez no tan lejana.

Es decir, en ambos casos, la de los azotes —si sirve el término para el caso de ahora— fue la facción afín a Chávez, en 2009 presidente de la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (Cidob), con la diferencia de que aquella vez esa facción era también afín al MAS. Pradel no “existía”.

Paradojas. Entonces, la organización y su líder justificaron la acción, y los opositores, con un fuerte eco en muchos medios de información, la denunciaron. Ahora, alejados del MAS, los seguidores de Chávez tienen respaldo de algunos miembros de la oposición, que justifican la acción, y el seguimiento de muchos medios de información.

¿Así, quién es el malo de esto? Ese alguien afín al MAS, también.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia