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‘Hay un déficit de integración con el pueblo chileno’

Un activista a favor de la causa boliviana explica que la oligarquía chilena que gobierna su país impedirá cualquier arreglo a favor de Bolivia en el litigio marítimo.

Roberto Muñoz, de ‘Casa Bolívar’

Roberto Muñoz, de ‘Casa Bolívar’ Foto: Casa Bolívar

La Razón (Edición Impresa) / Elisa Medrano Cruz es periodista

00:00 / 26 de marzo de 2017

El representante del Centro Cultural y Político Casa Bolívar de Chile, Roberto Muñoz, observa un “déficit” de parte del Gobierno y del pueblo bolivianos para integrarse con la ciudadanía chilena, a fin de que ésta comprenda qué significó la Guerra del Pacífico para Bolivia y por qué reclama una salida soberana al mar; dicho conocimiento eventualmente podría traducirse en un respaldo en caso de que la Corte Internacional de Justicia (CIJ), con sede en La Haya, falle a favor de Bolivia en el juicio instaurado contra Chile.

Esa organización es una de las que promueve la iniciativa “Mar para Bolivia con soberanía y justicia”. Empero, Muñoz considera que aun cuando la CIJ emita una sentencia a favor del país y obligue a La Moneda a entablar una negociación, ésta desconocerá esa determinación.

— ¿Por qué el Gobierno de su país se encierra en la posición de que en el juicio en la CIJ la soberanía territorial no está en juego, que está salvaguardada?

— Esa no es una posición de ahora, sino de años. El Gobierno y el Estado chilenos han impedido negociar o buscar algún tipo de solución con el Gobierno y el Estado bolivianos por la sencilla razón de que su razonamiento se basa en la victoria militar y en una propiedad adquirida a través de tratados, que le obligan a defender la soberanía de este territorio, no creo que eso cambie porque es una concepción que está desde la oligarquía chilena.

Los grandes empresarios mineros gestaron la guerra por el salitre y fueron ellos quienes participaron en la redacción del documento, por lo tanto esta oligarquía se siente propietaria del terreno ocupado. Y son estos mismos grandes oligarcas, empresarios los que financian hoy a los políticos y al Estado chileno. Hay pruebas irrebatibles de la ligazón entre empresariado y política chilena de derecha.

Para ellos es absolutamente innegociable; pero ojo, hasta que haya algo interesante que negociar, antes lo veo bastante difícil. Creo que no hay posibilidad en este Gobierno o en los de corte neoliberal que quieran negociar, a no ser que encuentren una fórmula negociable, o sea algo que tengan entre manos.

— ¿Qué podría ser eso negociable?

— Bolivia y Chile han mirado con buenos ojos muchas cosas: resarcimiento económico, territorial, agua, y ahora está el gas; pero, insisto, mientras la oligarquía no lo vea como negocio no lo va a hacer. A ello se suma que hay una disputa ideológica entre el gobierno de la señora (Michelle) Bachelet y el de Evo Morales, yo creo que ahí está un tema de fondo, que es mucho más complicado, y es que sus intereses son opuestos, pues hay una disputa entre dos formas de hacer vida económica, social, política, cultural; una visión neoliberal respecto de una más ligada al pueblo, a lo estatal. Creo que los intereses de la derecha chilena van a impedir lograr su objetivo de una salida soberana al mar.

— ¿Por qué considera su gobierno que su soberanía territorial está salvaguardada?

— Un tal (Emilio) Körner planteó que esto era ganado por guerra y muchos años después, en la gestión de (Sebastián) Piñera, un ministro de Defensa decía que Chile tenía bastante fuerza, y se refería a temas militares, como para soportar cualquier tipo de presión.

Están jugando permanentemente, no solo esta administración, sino otras, con excepción quizá del presidente (Salvador) Allende, con la soberbia que significa el triunfo militar, la presión militar; creo que por ese lado ellos tienen tanta seguridad que siempre llegaremos a ese punto. La última alternativa de estos señores neoliberales, que están muy alejados de América Latina, es la justificación militar, aunque no lo digan.

—¿Cómo ve un fallo a favor de Bolivia?

— Es posible que cualquier fallo implique de alguna manera encontrar o buscar un diálogo; por lo tanto, sería una victoria igual para Bolivia, porque lo que está buscando es iniciar ese diálogo. No obstante, creo que con este Gobierno o cualquiera que sea de derecha, eso será difícil de lograr, pero hay que instar al Ejecutivo chileno a dialogar porque podríamos encontrar soluciones inteligentes y buenas para ambos pueblos; aunque lo veo difícil.

Ellos siempre pretenderán hacer uso de la fuerza o de lo económico o influenciar en fuerzas de derecha en Bolivia, no sé, hay tantos caminos que pueden utilizar para cerrar esta senda que ha buscado su país a través del alto Tribunal de La Haya. Su objetivo es sentarse a negociar y que el Estado chileno reconozca que ha sido una usurpación de territorio y que debemos buscar una solución lo más inteligente posible, buscar caminos de integración, de igualdad, de respeto, lo que pasaría eventualmente, ojalá sea así, por una restitución territorial, que les permita tener una salida soberana al mar.

— Si la CIJ obligaría a su gobierno a negociar, ¿cómo le irá a Bolivia?

— En un eventual escenario en el que se conmine al Gobierno chileno a negociar, creo que ellos lo van a desconocer, no conozco otra posibilidad; no he visto, no he sabido en mi vida que el Estado chileno actúe de diferente manera, así ha sido con los mapuches, así ha sido con el pueblo trabajador de Chile y no tengo por qué pensar distinto con respecto a Bolivia. Los gobiernos chilenos, excepto el de Allende, han sido muy serviciales, por ejemplo, a intereses extranjeros.

— ¿Bolivia tiene argumentos para ganar este litigio?

— Bolivia tiene argumentos en el plano jurídico, histórico, pero creo que más allá de eso hay un déficit, si se quiere, del Gobierno y del pueblo bolivianos, de integrarse y compartir más con el pueblo chileno, porque cualquier solución pasa porque el pueblo chileno entienda lo que significó esta guerra.

Ese encuentro entre pueblos nos permitirá ir desarrollando lentamente capacidad de entendimiento y a partir de ello exigiremos fervientemente la salida al mar para Bolivia, que es lo que nosotros hacemos como Casa Bolívar. Ese encuentro de pueblo a pueblo va a ser el mejor argumento y la mejor herramienta para que en un tiempo muy cercano Bolivia retorne al océano Pacífico y podamos compartir esta gran riqueza, este gran beneficio, como es el mar.

—Bolivia presenta su réplica en un escenario de posición cerrada de parte del Gobierno de su país, que dice que no nos deben nada...

— Exactamente, pero ese escenario ustedes lo sienten con respecto al tema marítimo, pero aquí la realidad es otra. Está, por ejemplo, la utilización que se hace de los recursos económicos en las AFP (Administradoras de Fondos de Pensiones), las grandes oligarquías, que nos están robando permanentemente el dinero de las jubilaciones. En abril se empieza a formalizar (judicializar) la ley laboral, lo que hará que no se lleven a cabo las huelgas de una manera buena para los trabajadores y en definitiva afecta a los trabajadores y que nosotros como chilenos debemos soportar por parte de este Gobierno y de la oligarquía.

Datos

Nombre: Roberto Muñoz Albuerno

Nació: 16-09-1960

Ocupación: Socio-empresario de una imprenta

Perfil

Representante del Centro Cultural y Político Casa Bolívar, organización que nació del Movimiento Comunista Patriótico Manuel Rodríguez.

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