Animal Político

Una elección histórica, por cifra récord de electores y el voto en 33 países

El total del padrón electoral de Bolivia y del exterior sobrepasa los 6,2 millones de personas, que están habilitadas para sufragar.

La Razón (Edición Impresa) / Elisa Medrano / La Paz

00:07 / 12 de octubre de 2014

Un registro histórico de electores, la emisión del voto de ciudadanos bolivianos que radican en 67 ciudades de 33 países y la elección directa de diputados supraestatales que representarán al país en organismos externos, como el Parlamento Andino, hacen que la elección de hoy sea trascendental, coinciden el Tribunal Supremo Electoral (TSE) y analistas.

La vocal del órgano rector de los comicios Dina Chuquimia destaca que el padrón electoral está compuesto por 6.245.959 ciudadanos bolivianos habilitados para votar, tanto en el país como en el extranjero. La cifra es récord en relación a los comicios pasados. Para que ello sea posible, recuerda la autoridad, el TSE hizo una campaña masiva de difusión con el propósito de que estas personas se empadronen en el registro biométrico. Del total, 5.973.901 votarán  en territorio boliviano y 272.058, en las ciudades en el extranjero con mayor presencia de residentes bolivianos. La analista política Helena Algirakis coincide en que el número elevado de votantes le da un matiz histórico a este proceso electoral.

Explica que desde inicios de este siglo, la cifra de electores ha ido en aumento, según los datos del Atlas Electoral de Bolivia. En su criterio, hay una diferencia notoria con el padrón electoral que se empleaba en las elecciones de la democracia pactada, en los años 80 y 90, donde este registro se estancó e incluso decreció en cuanto al número de inscritos.

Sin embargo, hay cuestionamientos a la lista final de votantes. Por ejemplo, el Movimiento Sin Miedo observa que 320 personas muertas todavía están enlistadas. Al respecto, Algirakis cree que ese hecho no le reste validez al padrón porque ya fue saneado en elecciones anteriores, con la presencia de organizaciones internacionales.

“Hay mecanismos para fiscalizar y generar auditorías y, sobre todo, el Tribunal Supremo Electoral está trabajando para dar transparencia y fidelidad al proceso. No sé hasta qué punto son generalizables las denuncias de que los muertos votan, son casos puntuales, individuales, eso no invalida”, manifiesta.

El sociólogo Franco Gamboa menciona que es natural que el registro de votantes evolucione y que se amplíe por el crecimiento vegetativo de la población boliviana.Empero, sostiene, se presenta un problema con la lista actual por la falta de la confiabilidad, expresada por la oposición y especialistas en temas electorales. Se cuestiona, alega, que no se haya hecho una auditoría, pues no hay una compatibilidad entre los datos del registro biométrico y el sistema de registro cívico, un problema que se arrastra desde 2006.

“Ésa es una piedra en el zapato del sistema democrático, el tener un padrón con serias deficiencias técnicas y de carácter político porque al manipular los datos y el tamaño del mismo, eso puede afectar los resultados del proceso electoral”, afirma. El TSE anunció que hará una auditoría a la nómina de votantes después de los comicios, sobre la base de las personas que efectivamente ejercieron su derecho al voto.

Para el también analista político Jorge Komadina, si bien hay observaciones a la lista de votantes, que es novedosa por la cantidad, éstas no son sustanciales y si es que hubiera una depuración no incidiría en gran medida en relación a la cifra actual. “Como nunca antes van a votar tantos bolivianos, no solamente en el territorio, sino también en otros países, entonces a eso acompaña una altísima participación”, asevera.

Precisamente, si bien ésta es la segunda vez que se pondrá en marcha la votación de los residentes bolivianos en el exterior, pues ya hubo una primera experiencia en 2009, en cuatro países, ésta es la primera ocasión en la que se organiza la votación en 33 naciones donde hay una comunidad de connacionales.

“Es histórico el voto boliviano en el exterior, extendido a 33 países. Con esto, por primera vez, se pone en plena vigencia lo que manda la Constitución Política del Estado”, refiere la vocal Chuquimia.

El parágrafo I del artículo 27 de la Carta Magna dice a la letra: “Las bolivianas y los bolivianos residentes en el exterior tienen derecho a participar en las elecciones a la Presidencia y Vicepresidencia del Estado, y en las demás señaladas por la ley”. Según Komadina, con ese hecho una mayor cantidad de migrantes podrán ejercer su derecho al voto, lo que incrementa la participación en este proceso electoral.

Para Algirakis el que emitan su voto tantos connacionales que viven fuera del país y de manera simultánea al proceso electoral que se vive en Bolivia le da un matiz histórico a estas elecciones presidenciales. Gamboa resalta la ampliación del padrón de votantes en el ámbito exterior, donde hay ciudadanos bolivianos, aunque aduce que la intervención de éstos solo es referencial.

También como novedad califica Komadina el número de electores inscritos en el exterior, lo que aumenta el grado de participación. En esta elección también resulta histórico el que se vayan a elegir nueve diputados, uno por departamento, para que representen al Estado Plurinacional fuera del país, expone la vocal Chuquimia.

Ese hecho también fue resaltado por Komadina, quien declara que si bien no es un elemento trascendental, sí es un mecanismo nuevo desde el punto de vista institucional. La elección directa de esos asambleístas, asegura Algirakis, marca un hecho histórico aunque en esta elección solo dos organizaciones políticas presentaron candidatos. Para Gamboa, la representación que tendrá Bolivia en organismos supraestatales no es novedad porque actualmente ya se tiene esa presencia.

La historia puede repetirse como en los 50

Las encuestas, difundidas en el periodo legal, perfilan una nueva victoria del presidente Evo Morales. De confirmarse esa tendencia, sería la segunda vez, en la historia del país, que una gestión de gobierno se prolongue por votación directa de la población. La primera vez ocurrió con el MNR en la Revolución de 1952, cuando ese partido, encabezado por Víctor Paz Estenssoro, se mantuvo 12 años en el poder, recuerda el sociólogo Franco Gamboa. “Serían tres gestiones consecutivas del MAS sin ruptura, por lo menos de elecciones en democracia, en las urnas, donde se expresa el voto”,  expresó el profesional.

Igual que con Paz Estenssoro, asegura, se muestra una vocación hegemónica, la perspectiva de un partido y de un líder político para mantenerse en el poder como una estructura institucional histórica para el dominio del Estado.

La analista política Helena Algirakis coincide en que así como el MNR marcó la etapa nacionalista de la Revolución del 52, ahora, el MAS determina la tónica de un nuevo bloque histórico. “La gente lo que busca es continuidad, si estamos estables económicamente, políticamente, la gente le da un voto de confianza, apoyo para que continúe y se perpetúe”.

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia