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El liderazgo económico y político no van juntos

Santa Cruz es el departamento más poblado y con mayor crecimiento, pero sus dirigentes no han podido ganar espacios clave en el ámbito político.

El liderazgo económico y político no van juntos.

El liderazgo económico y político no van juntos.

La Razón (Edición Impresa) / Marco Curi Melgar / Santa Cruz

00:00 / 01 de octubre de 2017

Santa Cruz no logra recuperar el liderazgo político nacional a contracorriente de su fuerte presencia en el ámbito económico. Este comportamiento se explica, de acuerdo con la percepción de expertos y actores regionales, por la “judicialización” del sistema político, el fuerte discurso cruceñista y la falta de formación de nuevos liderazgos.

En gobiernos anteriores a 2006, el gabinete de ministros, principalmente responsables del área económica y productiva, estaba conformado por representantes cruceños. En cambio, en los últimos años, esa representación ha disminuido. Este es un aspecto que genera confianza entre los actores del ámbito económico, quienes, sin embargo, gradualmente se alejaron de la militancia política.   

El politólogo Steven Herrera recuerda que, hace algún tiempo, el vicepresidente Álvaro García Linera señaló que los empresarios privados debían dedicarse a producir y no a la política partidaria. Menciona que fue a partir de esa afirmación que los representantes del sector privado decidieron alejarse del activismo político partidario, una práctica que era muy frecuente en los escenarios preelectorales y de debates regionales. A pesar de eso, el politólogo apunta que están emergiendo nuevos líderes cruceños que quieren responder a los próximos desafíos regionales y nacionales, habida cuenta de las recientes señales de desaceleración.

El cientista politólogo Jimmy Frías considera que el liderazgo cruceño se caracteriza por ser pragmático dentro del sector económico, lo que surgió a partir de los 70 cuando las empresas privadas tuvieron mayor presencia. Esto no siempre estuvo acompañado de su participación en el ámbito político, lo que requiere de un trabajo a largo plazo.

“Un liderazgo tiene que construirse y deben asumirlo personas que estén relacionadas con los problemas de la sociedad”, manifiesta Frías.

Desde 1825, cuando Bolivia nació a la vida independiente, hasta este tiempo, el país tuvo tres presidentes cruceños. El primero fue José Miguel de Velasco (1837-1839), luego Germán Busch Becerra (1937-1939) y finalmente Hugo Banzer Suárez (1971-1978).

Para el historiador Alcides Parejas, en Santa Cruz la población se ha dedicado a generar dinero dejando de lado la incursión en la política partidaria. “Si queremos alcanzar el poder central no solo debemos destacarnos como líderes económicos, sino también políticos”, asegura.

En los últimos 20 años, Santa Cruz pasó a ser la región de mayor desarrollo económico del país y su ciudad capital se constituyó en una de las urbes más atractivas para la migración. Esto se refleja en el Informe de Desarrollo Humano en Bolivia (2015), elaborado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). El reporte reconoce a Santa Cruz de la Sierra como la “más grande y poblada de Bolivia, considerada como centro económico e industrial del país”.

Según datos del Censo de Población y Vivienda de 2012, la ciudad tenía entonces una población de 1.454.539 habitantes. Sumados al resto de la población de los municipios que conforman la región metropolitana, llegaban a 1.750.717. De los 10.027.254 habitantes que había en Bolivia en 2012, 26,4% (2.655.084) se hallaba en el departamento cruceño.

En los últimos cinco años, el crecimiento promedio del Producto Interno Bruto (PIB) de Santa Cruz fue del 6,7%, según información del Instituto Nacional de Estadística (INE). En 2016, la expansión del departamento fue impulsada principalmente por el sector de la construcción, los establecimientos financieros y de seguros, además de la actividad extractivista en minas y canteras.

Comparando, la expansión promedio del PIB de La Paz llegó a 5,8%, mientras que en Cochabamba alcanzó a 5,1%, en ese mismo periodo. Frente a este escenario, que aún es alentador para la economía regional, el presidente de la Cámara Nacional de Exportadores de Bolivia (Caneb), Wilfredo Rojo, afirma que debería existir un mayor interés del empresariado privado por incursionar en la política debido a que las decisiones que asume el Gobierno afectan al país y al sector productivo.

Rojo cree, además, que existe una “judicialización” del sistema político, un factor que, según su criterio, ha generado en los últimos años el temor del empresariado a participar en las lides de la política. Para sostener esta afirmación, el directivo recuerda que el 16 de abril se cumplieron ocho años del caso Terrorismo, la acción judicial que investiga, precisamente, delitos vinculados con el terrorismo y alzamiento armado, entre otros, contra los integrantes del grupo irregular que lideró el boliviano-húngaro Eduardo Rózsa.

Según el Ministerio Público, el grupo estaba armado, tenía planes separatistas y pretendía asesinar al presidente Evo Morales; contaba con el apoyo de empresarios de ultraderecha. Un operativo policial ejecutado en el Hotel Las Américas acabó con la vida de Rózsa y de tres de sus compañeros. Este hecho, que aún está manos de la justicia, se dio poco después de la promulgación de la nueva Constitución Política del Estado, que incorporó el modelo autonómico al país, un reclamo que fue liderado por Santa Cruz.

El ministro de Gobierno, Carlos Romero, consideró —durante una interpelación ante el Legislativo por este caso— que “las logias de Santa Cruz no aceptaron que un movimiento popular transforme Bolivia”. Aseguró entonces que el operativo policial del 16 de abril de 2009 persiguió la preservación de la democracia y la unidad nacional. “Estos grupos creyeron que la tabla de salvación era partir Bolivia, para eso trajeron a Rózsa, lo financiaron y le dieron la cobertura logística”, afirmó.

Rojo señala que ese hecho ocasionó que los líderes cruceños “tengan mucho temor” y que prefieran no participar en política. “Hay mucha susceptibilidad a ejercer este derecho de participación política y ese temor se mantiene, pues en cualquier momento los bienes pueden ser afectados”.

Liderazgo. El empresario ve, en cambio, que en la región existen agrupaciones y colectivos ciudadanos que interpelan al Estado, dada la participación de partidos políticos.

En este escenario, el representante regional de la Asociación Boliviana de Ciencias Políticas (ABCP), Romano Paz, considera que los líderes de la región no tienen en la mira tomar el poder del Palacio Quemado de La Paz. “De acuerdo con la idiosincrasia del cruceño, éste tiene un carácter con visión empresarial, productiva y emprendedora, pero no es dependiente del gobierno central, lo que es muy diferente a lo ocurrido en la historia del occidente del país”, asegura Paz.

No obstante, el politólogo recomienda que si los líderes cruceños buscan tener presencia política deben abandonar el discurso regionalista y asumir una línea discursiva nacional. En ese sentido, Herrera resalta que la visión política cruceña está enmarcada en lo regional.

Para el presidente de la Caneb, el discurso regionalista de los cruceños es un “estigma y no una realidad”, porque el departamento acoge a ciudadanos de todas las regiones con una visión de integración por el fuerte aporte económico que se hace al país.

“Ese discurso separatista fue alentado más por intereses políticos del occidente y es más una estrategia política que una realidad”, señala Rojo.

Herrera dice que para alcanzar el poder político se debe tener “voluntad de servicio y la capacidad de formar liderazgos con proyección nacional”. Asimismo, Paz asegura que se debe eliminar el “estigma separatista” para lograr la aceptación de la población.

En ese contexto, el diputado por Unidad Demócrata (UD) Tomás Monasterio  sostiene que el cruceño Rubén Costas —reelecto en 2015 gobernador de Santa Cruz— es el mejor candidato que se proyecta con miras a las elecciones nacionales de 2019.

El legislador manifiesta que los resultados de la gestión de Costas en el ámbito departamental han sido positivos con la inversión que se hizo en los sectores de salud y educación.

El jefe de la bancada del MAS en la brigada parlamentaria de Santa Cruz, Édgar Montaño, rechaza que Costas sea alternativa política nacional y dice que algunos dirigentes que están en la Gobernación cruceña son “descarados” e impiden el desarrollo del departamento. “Cuando ven que es un proyecto beneficioso, pero es presentado por un diputado del MAS, se colocan obstáculos para que salga adelante”, sostiene Montaño.

En los comicios de 2014, el MAS ganó en Santa Cruz y siete departamentos; UD solo logró la victoria en Beni.

La visión de costas ha ganado terreno

El gobernador de Santa Cruz, Rubén Costas, se ha esforzado en formar un partido político en el ámbito nacional y ha establecido una visión que ha ganado terreno poco a poco. Creo que es una opción política como la puede ser cualquier otra. En ese marco, será necesario analizar los planes de gobierno de todas las agrupaciones que se presentarán en estos años para apoyar o no a las diferentes opciones, con miras a las elecciones presidenciales de 2019. Wilfredo Rojo, presidente de la Cámara de Exportadores.

En santa cruz hay una opción política

Es posible desde Santa Cruz proyectar una alternativa política nacional tomando en cuenta que el Movimiento Demócrata Social ha registrado un crecimiento en todo el país. Se ha establecido una sólida dirigencia en Bolivia, la cual vislumbra una esperanza de tener un liderazgo que permita dar respuestas claras a la ciudadanía. La gestión departamental de Rubén Costas ha tenido resultados positivos y ha respondido a las necesidades reales de la gente. Tomás Monasterio es diputado del partido UD.

  • Marco Curi melgar es periodista de La Razón

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