Animal Político

¿Quién salva el Sistema multilateral?

El autor reflexiona sobre los retos de la próxima reunión de la OMC en Buenos Aires.

¿Quién salva el Sistema multilateral?

¿Quién salva el Sistema multilateral?

La Razón (Edición Impresa) / Daniel Agramont

00:00 / 13 de diciembre de 2017

Entre el 11 y el 14 de diciembre se llevará a cabo en Buenos Aires la XI Reunión Ministerial de la Organización Mundial de Comercio (OMC). Esta reunión de los máximos representantes de los países miembros (ministros de Relaciones Exteriores), que busca profundizar la gobernanza global que ejerce este organismo desde su creación en 1995, se realiza en un contexto mundial inédito para la organización. Y no es que la controversia y el conflicto hayan sido temas ajenos al funcionamiento e intentos de profundización del bloque. Sin embargo, en los últimos años se vino dando una reconfiguración en el panorama mundial y que muchos académicos entienden como una etapa de desglobalización acompañada por una profunda crisis en el multilateralismo .

Pero, ¿cuál es este contexto especial en el que se desarrollará esta reunión? Esta reunión ministerial, además de lidiar con el conflicto de legitimidad del bloque que viene desde su creación y no ha hecho más que profundizarse, se enfrenta ahora a un cuestionamiento mundial a la globalización liberal y al multilateralismo como su garante. Si bien estas voces existieron hace varias décadas en el sur, lo novedoso es que ahora se comenzaron a dar también el norte, teniendo al brexit y la victoria del presidente Trump como los ejemplos más emblemáticos. El origen más claro para este descontento es la crisis financiera de 2008, que hizo tambalear el sistema capitalista global y cuyas consecuencias se sienten hasta el día de hoy. La agenda de liberalización está en el centro del debate y cada vez se asocia más a consecuencias desastrosas para las personas, en favor de mayores beneficios para las corporaciones. Si antes se tenían a países como India o Nigeria, luchando por una flexibilización de las patentes de semillas o medicamentos, que permitieran beneficiar a los más pobres en sus países, ahora se tiene a Estados Unidos y el Reino Unido luchando en contra de la liberalización de los intercambios comerciales, procurando la recuperación de fuentes de empleo. Y estos dos países son casos tan paradójicos que es una prueba por demás contundente de lo pernicioso de la agenda de liberalización económica que dominó el multilateralismo durante las últimas cinco décadas. Recordemos que fueron estos dos países los que diseñaron el sistema económico internacional, pilar del orden mundial imperante desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. No solo eso, si miramos más atrás, el Reino Unido fue la cuna del pensamiento económico liberal y Estados Unidos su gran pupilo.

De esta forma, la crisis que afronta el multilateralismo se ha profundizado en estos últimos años debido precisamente al impulso que han cobrado el movimiento antiglobalización en los países desarrollados. Tanto la sociedad civil como determinados partidos políticos se han convertido en los grandes cuestionadores de las instituciones y reglas multilaterales debido a que son los garantes de reglas que únicamente promueven asimetría, tanto entre países como entre corporación y trabajadores. En adición, por más paradójico que parezca, son los partidos de derecha los que están apoyando la intervención estatal para procurar recuperar el bienestar de las mayorías (promoviendo el cierre de fronteras tanto para flujos comerciales como para personas), mientras que los partidos de izquierda quedan como los partidarios del mantenimiento del orden mundial vigente desde 1945 y que, irónicamente, está basado en preceptos económicos liberales.

La única forma de entender lo anterior, como afirma Pablo Stefanoni, es mirar más allá de la dicotomía izquierda/derecha y entender que la realidad actual es más una pugna entre mundialistas y nacionalistas. Mientras que los mundialistas buscan la profundización de las relaciones mundiales (a través de una profundización en la liberalización de las economías), los nacionalistas estarían buscando revertir este proceso y volver al Estado-nación cerrado y en clara competencia con los demás países. Estaríamos entendiendo que en Estados Unidos y varios países europeos, la sociedad, cansada de la profundización de las desigualdades, está buscando un retroceso en la mundialización y son más bien países como China o Argentina los que quedaron como los grandes promotores del liberalismo económico. No olvidemos las declaraciones del Presidente chino a principios de año, cuando instaba a las naciones del mundo a no volver a la oscura era del proteccionismo; o a la gran apertura de la Argentina a los capitales y los foros multilaterales (entre ellos el Mini Davos, la OMC o el venidero G20).

En vista de lo anterior, concebimos el amplio contexto adverso en el cual se desarrollará la XI Reunión Ministerial en Buenos Aires. La globalización liberal está colisionando con resistencia ya no solo en el sur sino también en el norte y los organismos multilaterales no están pudiendo adaptarse. Como ejemplo basta mencionar que a finales de noviembre la delegación estadounidense ya bloqueó los intentos de la OMC de tener un borrador redactado antes de la reunión, acción que sigue el discurso del presidente Trump de que su país no recibe un trato justo por parte del bloque. Por otro lado, el lema de los movimientos anti-globalización de que “nunca se trató de comercio” está más vigente que nunca, tomando en cuenta que los grandes temas que se pretenden profundizar en esta reunión son tan variados como comercio electrónico (que es una excusa para tener reglas para el manejo de datos) o promoción de inversiones (que sigue buscando tener un acuerdo mundial de protección a empresas transnacionales). El hecho de que el Gobierno argentino haya cancelado hace pocos días la acreditación de ONG de todo el mundo parece vaticinar el gran conflicto que se viene en estos 4 días de reuniones. Queda ver si los pocos países convencidos del libre comercio logran salvar este multilateralismo que para una gran mayoría ya no se adapta a las necesidades de los países.

  • Daniel Agramont es coordinador del proyecto de Seguridad Regional de la Friedrich Ebert Stiftung

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1
2 3 4 5 6 7 8
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia