Animal Político

‘La separación Iglesia-Estado es muy importante’

Jung Mo Sung - Esta semana el PhD estuvo en La Paz, donde dictó conferencias  sobre globalización, movimientos sociales y críticas a la ideología de mercado.

Jung Mo Sung

Jung Mo Sung Fotos: Eduardo Schartzberg

La Razón / Rubén D. Atahuichi López

01:00 / 11 de diciembre de 2011

Su paso por Bolivia fue valorado por expertos en Teología y política. Sin duda, Jung Mo Sung critica el papel de la Iglesia Católica, de la que dice que no hace más que convencer a los convencidos, en su tarea de evangelización. En esta edición de Animal Político considera que el celibato no es un mandato divino, sino una condición disciplinaria. “Si miramos la historia, encontramos un argumento: antes no había celibato, no estaba en el inicio; es una introducción que se ha hecho”.

De visita en el país, invitado por el Instituto Superior Ecuménico Andino de Teología (ISEAT), Jung Mo Sung, teólogo brasileño-coreano de renombre, se atreve a develar algunos mitos que en el país atormentaron a los líderes católicos y opositores cuando sesionaba la Asamblea Constituyente, entre 2006 y 2007.  Así, considera que “es muy importante” la separación entre el Estado y la Iglesia, en franca alusión a la eliminación de la Constitución Política del Estado (CPE) de la condición oficial de la religión católica.

Una charla, difícil por la barrera del idioma, nos acerca a su percepción de la religión y la política, de la que también se destaca su opinión en sentido de que el celibato no es un mandato divino, sino uno de carácter disciplinario.

— ¿Se persigna Jung al despertar?

— No, nunca hice la señal de la cruz.

— ¿Cómo comienza su día?

— No lo puedo explicar.

— ¿Pide suerte o sale con pie derecho de la casa?

— Nada de eso, ni oraciones ni salidas con pie derecho.

— ¿Qué es Dios para Jung?

— Es una pregunta muy difícil. Yo creo que hay dos modos de concebirlo: uno, todas las sociedades acaban generando sus ideas de dioses; Dios hace parte de la dinámica de la vida humana y social desde hace muchos años.En medio de esto, y en defensa de los ciudadanos, las personas perciben que hay algo más allá del mismo concepto de Dios.Entonces, no se puede definir quién es Dios. Yo, como cristiano, digo que Jesús fue quien nos mostró cómo es Dios, y el Dios que Jesús muestra es muy distinto de los dioses de las personas.Toda la gente tiene el concepto fundamental de Dios ligado al poder, y Jesús dice que Dios no es poder; es amor y misericordia.

— ¿Lo imagina físicamente?

— No, es imposible imaginarlo. Imaginarlo presupone objetivar a Dios, y objetivado éste no es Dios.

— ¿Físicamente no existe Dios?

— No es que no exista, yo no puedo imaginarlo físicamente. Dios está más allá de la imaginación humana; no es algo, y si lo fuera, no es Dios.Para nosotros, que tenemos la posibilidad de seguir caminos de vida (a Jesús, en el cristianismo; Buda, en el budismo, y Mahoma, en el islamismo), esto nos señala que Dios existe, no es diferente.

— ¿Imagina a Jesús?

— Sí, se puede imaginarlo, físicamente fue un palestino. Tenemos conocimiento de la vida de Jesús a través de los evangelios.

— ¿Fue Jesús político?

— Pregunta difícil en el sentido de que la palabra política ha cambiado desde los tiempos de Jesús a ahora.Si se entiende la política como la búsqueda del bien común, en el sentido más clásico, Jesús fue político; él estaba interesado en la vida de la gente y la sociedad. En el sentido moderno de la política, de disputa del poder del Estado, no. Dentro de las categorías del propio Jesús, éste fue político.

— ¿Revolucionario sí?

— Depende de cómo se entiende revolucionario. En el caso de Jesús, había otros grupos revolucionarios. Él no era revolucionario en sentido de tomar armas.Él pensó en cambios estructurales predicando el reinado de Dios.

— Usted  cuestionó que el Papa no haya asumido una responsabilidad institucional en casos de pedofilia por parte de algunos miembros de la Iglesia Católica.

— Usted leyó lo que escribí. La pedofilia es un problema que aparece en todos los grupos sociales y también en la Iglesia. La posición de la Iglesia de que se combata la pedofilia solamente con apoyo moral y con la oración no es suficiente, porque es un problema más profundo. Y antiguamente se creía que el homosexualismo era un problema moral; hoy no es problema moral. Los problemas de pedofilia son impulsos biológicos muy fuertes. Cuando la Iglesia dice que “vamos a solucionar el problema con oraciones”, eso no es suficiente; tiene que asumir el problema.

— ¿Eso pasa con la elección más rigurosa de sacerdotes?

— Sí, pero no solamente con la selección. La Iglesia tiene que asumir que tiene problemas, por mucho tiempo se mantuvo así; tiene la idea de que la Iglesia es santa, que no tiene problemas…

— ¿No es santa la Iglesia?

— En mi concepto de santidad es distinto. Santo no es la persona que no peca, sino la que reconoce que es pecadora. Así está en la Biblia; Samuel dice: “si usted dice que no peca, usted miente”.La Iglesia es pecadora desde hace mucho tiempo; son hijos del pecado, algo así. Reconocer que tenemos problemas es el primer paso; la Iglesia está hecha por personas concretas, con problemas que intentamos solucionar. En ese proceso de solución se va a hacer una selección (de sacerdotes) mejor; no se solucionan los problemas solamente con selecciones rigurosas, hay un conjunto de problemas.

— ¿Entonces se derrumba la teoría de la teología católica en sentido de que los sacerdotes son ‘ombres ‘separados’ del mundo?

— La idea del celibato se explica hoy porque (los sacerdotes) son hombres separados, sagrados. Si nosotros miramos la historia, encontramos un argumento: antes no había celibato, no estaba en el inicio; es una introducción que se ha hecho históricamente.La Iglesia Católica romana acepta que las iglesias orientales tengan obispos casados; no tiene problemas con eso. El celibato es un problema de disciplina, que se puede cambiar.

— ¿No es un mandato divino?

— No, no… La Iglesia Católica nunca dijo eso; siempre ha reconocido que es un caso de disciplina interna. Culturalmente se creó esa idea, en sentido de que es un mandato divino y que la expresión de que Dios es separada del mundo.La misión de la Iglesia no es separarse del mundo; Jesús dice “ir al mundo a anunciar”.

— ¿Cuán compatible son el neoliberalismo y la Iglesia Católica?

— Yo no creo que sean compatibles por un hecho fundamental: la Iglesia Católica siempre ha defendido la idea de que nosotros debemos cuidar y ser solidarios con los que sufren, la caridad. En cambio, en el neoliberalismo la economía y la vida social están basadas fundamentalmente en las leyes de la competencia, el libre mercado. Se basan en la eficiencia máxima. Ese espíritu cruel en nombre de la eficiencia económica va contra los postulados de la Iglesia, que dice que debemos cuidar a la gente que tiene necesidades.

— Si no son compatibles neoliberalismo e Iglesia, ¿lo son el laicismo con izquierda?

— Sí. El Estado laico admite diferentes creencias; el Estado está ligado a la religión. La Iglesia tiene la misión profética de criticar al Estado cuando sea necesario, no para tomar el Estado como partido. La separación de la Iglesia y el Estado es muy importante.

— Eso no pasaba antes de la Constitución en Bolivia, cuando la religión oficial era la católica.

— No me gusta. Eso pasaba mucho en América Latina. Tiene que haber límites entre la Iglesia y el Estado. La Iglesia tiene una misión profética de manejarse con autonomía. No debería ser como en la Colonia, cuando la misión de la Iglesia era pagada por los reyes y no tenía autonomía, no podía decir nada contra las políticas del rey.

— Y la inquisición subvencionada.

— Sí, era una de las formas perversas de casamiento entre la Iglesia y el Estado.

— Al aprobarse la Constitución, sectores opositores al Gobierno y líderes de la Iglesia Católica propagaron la idea de que el país iba a perder a Dios

— No estoy de acuerdo con eso. Ser cristiano es una acción libre, es una convicción basada en la libertad. Si uno es obligado, no es cristiano.Si la Iglesia obliga a la gente a ser católica, va contra la idea de Jesús de no someter a la gente. Se puede obligar a las personas a obedecer las reglas de la Iglesia, pero no se puede obligarla a tener a Jesús en su corazón.

— Bolivia ahora es un Estado laico. ¿En qué medida cree que esto afecta a la evangelización católica?

— Cuando cambia la situación institucional del país, la Iglesia tiene que adecuarse. Si no tiene apoyo oficial del Estado, eso me parece bueno, porque ahí la Iglesia va a buscar su capacidad de dimisión.Por ejemplo, yo vi en Toledo (España) una procesión de Corpus Christi rodeada de policías. No me parece que sea el camino de Jesús; Jesús nunca hizo eso.

Si la Iglesia se separa del Estado, es bueno; la Iglesia sale del palacio y vive las condiciones de Jesús. Éste nunca usó estructuras de palacios para sus procesos de educación.

Perfil

Nombre: Jung Mo Sung

Nació: 1957

Profesión:Teólogo

Cargo: Coordinador de Posgrados de la Universidad Metodista de San Pablo

Datos

Jung Mo Sung vive en Brasil desde 1966. Actualmente es coordinador del Programa de Posgrados en Ciencias de la Religión de la Universidad Metodista de Sao Paulo. Es autor de 15 libros, entre ellos, Beyond the Spirit of Empire y Desejo, mercado e religião. (Mímesis e Identidades)

No me gusta que la Iglesia tenga incidencia política directa

— ¿Tiene incidencia política la Iglesia Católica en Bolivia?

— Hay dos formas de incidencia, directa e indirecta. No me gusta que la Iglesia intente una incidencia directa sobre la estructura del poder, como “yo quiero que usted, señor gobernador, haga eso”.Pero incidencia directa sí, seguro, porque en una democracia la opinión de la gente a través de los periódicos y otros espacios va en la dinámica política. Y la Iglesia Católica, como otras iglesias, puede indicar caminos, criterios y valores sociales.No me gusta que la Iglesia diga que los católicos deben votar por este sindicato o partido. Ésa no es función de la Iglesia, (pero puede decir) que los católicos voten por las personas que no tienen un pasado marcado por la corrupción.

— Ésa es una posición política.

— Es una posición de valor cultural; sería política decir que los católicos no voten por un partido.

— En Bolivia, el cardenal Julio Terrazas apoyó el referéndum ilegal por el estatuto autonómico de Santa Cruz. ¿Fue injerencia de la Iglesia?

— Son acciones muy concretas de personas. Las autoridades de la Iglesia Católica deberían tener un poco más de cuidado, no dar opiniones cerradas, dar criterios éticos para que la gente pueda pensar. En la vida política y social, las cosas se hacen con conciencia.Una propuesta política puede tener resultados diversos. Uno no puede ir contra eso como persona individual, no como cardenal.

— ¿Conoce al cardenal Terrazas?

— No.

— ¿Lo ha escuchado?

— No.

— ¿Cómo ha visto el proceso boliviano?

— Interesante. Yo creo que (Bolivia) es un laboratorio del proceso que ha aparecido en varios lugares. Con la globalización y los flujos migratorios, y con las nuevas tecnologías, todos los países son multiculturales.En Barcelona, la gente creía que había tres idiomas (español, catalán o francés e inglés), pero un estudio demostró que hay más de 100.En Bolivia hay una experiencia concreta de un país y de un gobierno en un Estado Plurinacional, de culturas diferentes. Es una novedad en la que la política moderna no estaba preparada.En el Estado moderno del pasado, había un país con un solo idioma, una única moneda, una única ley.

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