Animal Político

Las redes sociales: su horizontalidad frente a la verticalidad democrática

La relación de poder entre la   institucionalidad democrática y la sociedad civil es rebasada desde las redes sociales. Esto es lo que se vio en la última campaña. Otros momentos, la forma de interactuar en las redes logra evidenciar la forma misma de una comunicación vertical entre los partidos y la sociedad civil.

La Razón (Edición Impresa) / Ricardo Aguilar Agramont

00:03 / 19 de octubre de 2014

Los últimos meses las palabras “redes sociales” fueron parte de muchos titulares de prensa con relación a las elecciones. Tal vez su naturaleza transgresora se evidenció con contundencia en el titular de primera plana de este periódico el 10 de octubre: “Redes sociales rompen el silencio electoral”.

La democracia, o algunas democracias como la nuestra, en ocasiones tiene la licencia de suspender sus principios fundamentales a nombre de perpetuarlos. Ése es el caso del “estado de excepción” que es permitido por la Constitución.

En el acto principal de la democracia, las elecciones (precisamente el espacio del sufragio, acción de la cual es transferida la ética democrática), se activa una suerte de estado de excepción de tres días. En otras palabras, se suspenden algunos principios democráticos para que justamente se perpetúe la continuidad del sistema y sus principios...

Así, se limita la libertad de desplazamiento (principio elemental de la democracia) y una parte de la libre expresión que prohíbe la propaganda electoral o que la prensa hable de programas de Gobierno (lo cual es nombrado con una especie de oxímoron: “silencio electoral”), entre otras restricciones menores, pero restricciones al fin.

Las redes quebraron una y otra vez esa limitación de tres días ante la mirada más que impotente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), que admitía, con toda razón, que no había nada que pudiera hacer... Acá hay que tomar nota de la fuerza transgresora, para bien o para mal, de las redes sociales como una herramienta que excede no solo ese eventual estado de excepción, sino también la relación de poder entre la democracia, entendida como una oficialidad, y los ciudadanos que son regidos por sus códigos (“código” entendido acá en su sentido más coercitivo, es decir en su sentido penal).

Uno de los aspectos en que mejor se puede observar esa relación de poder es la comunicación que se da entre ciudadanos y la síntesis de la expresión del lugar de poder del sistema democrático: el partido o la organización política.

Hoy, el análisis de esta comunicación se puede realizar de manera esclarecedora a partir de la interacción en las redes sociales. Para esto se toman en cuenta el aporte de monitoreo realizado por el último boletín de Política 2.0 del que desembocan datos estadísticos que hacen de metáfora de esta relación de poder entre partidos y sociedad civil.

BOLETÍN. Al conversar en el pasado sobre el boletín de Política 2.0 de julio, Eliana Quiroz, coordinadora de Tecnología y Sociedad del Centro de Investigaciones Sociales (CIS) que realiza este trabajo, comentó que las organizaciones políticas, en general y no solo de Bolivia, al tener una estructura vertical, no terminan de comprender la lógica horizontal de la comunicación en las redes sociales y quieren tratar, sin ningún éxito, de controlar el mensaje que quieren difundir a través de ellas.

Al abrir los partidos cuentas de Twitter y Facebook ahora se puede observar, de primera mano, cómo interactúan individuos de la sociedad civil y las organizaciones políticas a partir de los mensajes que sus sitios oficiales postean diariamente y en particular durante la campaña pasada.

Así, el primer hallazgo de Política 2.0 relacionado a lo que se habla fue que el campo de batalla fue Facebook (FB) y no así Twitter. Esto dice algo. Según Quiroz, Twitter es un espacio donde se interactúa, mientras que en FB esto no es necesario pues uno puede mandar mensajes privados a personas que no son tus contactos. “El tono de las campañas en redes ha sido hablar y no escuchar, muy poco interactivas en un espacio eminentemente interactivo”.

Es decir que los partidos enviaron mensajes spam (correo no deseado) a usuarios de Bolivia. Cristian León, investigador de Tecnología y Sociedad del CIS, lo dice sin anestesia: La campaña “ha sido pura invasión. Lo que han hecho varias cuentas oficiales de partidos ha sido automatizar mensajes. Te llegaba un mismo mensaje a tres-cuatro personas a un mismo tiempo a través de un software”.

En pocas palabras, el hallazgo del boletín termina siendo la representación de la parte por el todo de la comunicación vertical propia de toda relación de poder: yo hablo, tú escuchas... El episodio de la “cuenta huérfana” del MSM refleja esta situación de incomunicación entre sociedad civil y partidos que se ve, al menos, durante esta campaña en las redes.

Quiroz y León, en el trabajo de monitoreo de las cuentas oficiales de los partidos, descubren que la cuenta de Twitter @MSMBolivia resultó no ser una cuenta oficial. Se trataba de un joven no militante del Movimiento Sin Miedo (MSM) con un grado de identificación fuerte con el partido paceño que administraba la cuenta. Ésta tiene más seguidores que la oficial (@PartidoMSM).

El 16 de septiembre, el administrador del sitio no oficial publica: “En @PartidoMSM no me quieren, ¿alguien quiere adoptarme? #CuentaHuérfana”. Los días siguientes el sitio hace campaña por el MSM alternando rettwis de la cita, aunque la cuenta oficial lo ignora, a pesar de que su llegada la dobla en seguidores...

Finalmente, el 26 de septiembre dice: “#Bolivia (,) los que manejamos esta cuenta y sus seguidores nos despintamos de las filas del MSM; no les importamos, a nosotros tampoco RT x fav”, y la foto de perfil, que es un logo del MSM atravesado por una equis.

Esto ilustra a cabalidad la incomunicación de la que se habla, el apremio de los partidos por controlar el mensaje electoral a ser difundido, como el no poder —¿o no querer?— comprender la lógica horizontal de las redes. Las estrategia de campaña usada en redes por los partidos también responde a este mismo esquema de arriba hacia abajo.

DESCENTRALIZACIÓN. Quiroz explica que hallaron dos modos de hacer campaña: una descentralizada y otra centralizada. Al final todos los partidos utilizaron la segunda. La descentralizada, que para la coordinadora responde a la lógica de las redes, consiste en permitir que los simpatizantes abran las cuentas que quieran. La centralizada consiste en tener pocas cuentas o una central, pero muchos seguidores que replican el mensaje que sale de la oficialidad partidaria. “El marketing político aconseja tener el control del mensaje.”, añade.

El boletín de julio de Política 2.0 mostraba que el Movimiento Al Socialismo (MAS) respondía al modo descentralizado, sin embargo a partir de que existe un responsable de la campaña en redes sociales, el equipo de monitoreo de Política 2,0 nota un intento centralizador, aunque quedan las cuentas no oficiales, que no se conocen entre sí, que lo hacen espontáneamente.

“Este intento centralizador prosperó. Lo que logra un mensaje centralizado es mostrar músculo partidario y no conversar. No digo que esté mal, pero no se explota toda la potencialidad de las redes, que pasa por interactuar”, juzga.

El desborde de las redes sociales respecto de los aspectos verticales de  la democracia y de las instituciones a través de las que se expresa su esencia (el voto), es decir los partidos políticos, de naturaleza siempre vertical, puede ser nítidamente observado en los movimientos políticos antisistémicos que nacieron en redes, como por ejemplo en #YoSoy132 en México o los movimientos de los “indignados” en varias partes del mundo. Ninguna de estas expresiones políticas fueron partidarias, y las organizaciones políticas de los países en que se manifestaron nunca pudieron recogerlas para sí, en algunos casos, y en otros, ni siquiera lo intentaron bajo la admisión de que el ansia política nacida en estos movimientos políticos excede toda posibilidad de representación partidaria y por tanto democrática.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia