El Financiero

Banco de Alimentos suma apoyo de la FEPC

Las empresas pueden donar productos sin uso comercial

Aprovechamiento. Voluntarios rescatan comida cuyo período de comercialización o exposición se ha cumplido.

Aprovechamiento. Voluntarios rescatan comida cuyo período de comercialización o exposición se ha cumplido. Foto: LA MANZANA ROJA

La Razón (Edición Impresa) / Marco A. Ibáñez, Walter Vásquez / La Paz

00:00 / 03 de julio de 2019

El primer Banco de Alimentos recibió un importante impulso de la Federación de Entidades Empresariales Privadas de Cochabamba (FEPC), que como primer objetivo pretende duplicar en el corto plazo el número de beneficiarios del proyecto.

La iniciativa busca optimizar el aprovechamiento de la oferta de las empresas alimenticias que no cumple una utilidad comercial, evitando el desecho de ésta y destinándola a la nutrición de la niñez, en principio de Cochabamba y luego de toda Bolivia.

“Vamos a contactar a los voluntarios del Banco con las empresas relacionadas con el manipuleo y producción de alimentos —como los supermercados—, para que éstas puedan maximizar el uso de productos que estén en el rango próximo a la caducidad, donarlos en favor de gente que los necesita para su uso inmediato en lugar de desecharlos”, explicó Javier Bellot, presidente de la patronal cochabambina.

La directora general de La Manzana Roja, Nicole Guerrero, detalló que en dos años de trabajo el proyecto entregó más de 10.000 kilos de comida en buen estado y que al momento cuenta con el apoyo de 20 empresas y 150 voluntarios que distribuyen las donaciones todos los días.

“Los datos a 2015 de la FAO indican que en Bolivia hay 2 millones de personas que sufren desnutrición crónica, aproximadamente el 15% de la población”, apuntó Guerrero, cuya organización, como encargada del proyecto, asume toda la logística de traslado de los alimentos desde las empresas hasta su destino final.

“El Banco está alimentando a más de 217 personas. Tenemos que duplicar ese número con un mayor acopio de comida”, subrayó el presidente de la FEPC.

Con este objetivo, la institución socializará entre sus afiliadas el concepto y utilidad del Banco de Alimentos, buscará comprometer la participación de más empresas a la causa y brindará apoyo logístico a las actividades de La Manzana Roja.

Bellot adelantó, además, que el apoyo institucional empresarial podría alcanzar un nivel nacional, dependiendo de los frutos de esta primera experiencia. “Tenemos que lograr resultados exitosos de este programa piloto”, concluyó.

PROYECTO. “Tenemos que apoyar toda iniciativa que sea beneficiosa para la gente que requiere, no asistencia, sino alcanzar resultados diferentes”, agregó Bellot.

“El concepto nace a partir de dos problemas que se ven en gran parte del mundo. El primero es el desperdicio de alimentos que se da en la agricultura, en las fábricas de alimentos, en los mayoristas, en los mercados formales e informales e incluso en las familias. El segundo es el de las personas con hambre”, dijo Guerrero.

Impacto mundial de la comida

Recursos

La producción de alimentos requiere del 34% de las tierras y del 69% del agua que hay en todo el mundo.

Clima

Esta actividad es responsable del 25% de los    gases de efecto invernadero emitidos por todos los países.

Ineficacia

Se desperdicia un tercio de la producción global de alimentos.

Contactos

Los interesados en el proyecto pueden llamar al 78364554 o solicitar información en la cuenta “La Manzana Roja - Banco de Alimentos” de Facebook.

Al día se desperdician 1.800 t de alimentos

Cada día se desperdician en Bolivia unas 1.800 toneladas (t) de alimentos en buen estado, calcula La Manzana Roja, que para revertir esta situación impulsa desde hace dos años el primer Banco de Alimentos del país.

“A diferencia de otras organizaciones, no basamos nuestro funcionamiento en donaciones, sino en la oferta de un servicio”, afirma Nicole Guerrero, directora general de la institución no gubernamental.

Así, la comida que no pudo ser vendida por comercios o empresas y que tiene como destino el basurero es “rescatada” por voluntarios de la Universidad del Valle, para luego pasar por un proceso de inocuidad y ser redistribuida, por ejemplo, en casas de acogida en las que viven más de 120 menores. “Nos hacemos cargo de toda la logística que implica deshacerse de todo este alimento”, subraya la activista.

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1
2 3 4 5 6 7 8
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia