Escape

Bomberos valientes por elección

Gente de distintas edades y oficios ayuda a la población como bomberos voluntarios de la 2ª Compañía Santa Bárbara.

La Razón (Edición Impresa) / Marco Fernández Ríos

00:00 / 03 de abril de 2019

En mi casa no están de acuerdo con lo que hago. Dicen que es para hombres y que lo que estoy estudiando no tiene ninguna relación con esto. Pero tengo ganas de ayudar a las personas. No solo siendo médico puedes cuidar a las personas”. A sus 21 años, Romina Domínguez estudia diseño de modas y, a la vez, es voluntaria de la 2ª Compañía Santa Bárbara, del Grupo Voluntario de Salvamento Bolivia-SAR. Con un chaquetón grueso de franjas fluorescentes, una jardinera ancha, botas de goma y una pañoleta multicolor en la cabeza, ella está preparada para atender cualquier emergencia, como la vez que fue a socorrer a dos menores de edad inconscientes en la zona Sur. “Mi familia no está de acuerdo, pero en algún momento va a aceptar”, dice antes de ponerse el casco amarillo que la distingue como bombera. Ingenieros, abogados, especialistas en turismo, mecánicos, estudiantes universitarios. Tienen distintas ocupaciones y edades; no obstante, están unidos por su vocación de servicio.

El sábado ha empezado con cielo despejado, aunque la jornada transcurrirá con lluvias, nubosidades y otra vez con sol intenso. Todo ello no interesa para estas personas, quienes repasarán ejercicios de rescate y estarán atentas al teléfono, por si hubiera que atender alguna emergencia.

Mientras coordina las actividades, Félix Fabián también contesta las llamadas en la habitación que sirve de secretaría, dormitorio, armario, vestidor y centro de reuniones. Él, Ramiro Montenegro, Martín Villafuerte, Emilio Alanoca, Franz Rodríguez y José Camacho hicieron posible que la Compañía Santa Bárbara naciera el 10 de agosto de 2002 para colaborar con el Retén de Emergencias que se encuentra en la avenida Simón Bolívar, en la zona Santa Bárbara. “Teníamos algo de experiencia en primeros auxilios, rescate con cuerdas, escalada y trekking. Conocíamos a gente de SAR-Bolivia y un día nos invitaron a formar parte de su equipo de trabajo”.

Esta labor implica mucha responsabilidad. Por ello, el grupo se especializó en primeros auxilios, manejo de materiales peligrosos, evaluación de daños, equipos de respuesta y adiestramiento de canes, área en la que Tacha —una pastor alemán— sobresalió por su capacidad en rescate de personas vivas o muertas. Después de 15 años de servicio activo, la perra ha pasado al servicio pasivo y solo interviene en operativos especiales, como la búsqueda, en febrero, de víctimas en Puente Armas —en el municipio de Caranavi—, donde un deslizamiento dejó al menos cuatro personas fallecidas y 16 heridas.

Si bien la cachorra está “jubilada”, su dueño —Emilio— continúa yendo al cuartel ubicado en la avenida José Manuel Chinchilla, entre las calles 15 y 16 de Achumani. Una puerta de garaje anaranjada —que en el centro tiene el logotipo de la compañía— es el distintivo para llegar al refugio de los bomberos voluntarios. A pocos pasos del ingreso, Marco Fuentes está preparando los equipos con los que se hará una demostración. Los horarios laborales de este ingeniero agrónomo especializado en la Universidad de Harvard (EEUU) son ajustados, aunque dice que le alcanza para estar en el cuartel. “Por ahí es acomodar los horarios y listo. Es que tengo marcada vocación de servicio para el bien de la sociedad y, en este caso, para las emergencias”, asegura el rescatista.

Espere…

El terreno de 250 metros cuadrados —que ha sido prestado por el Gobierno Autónomo Municipal de La Paz— no cuenta con energía eléctrica, agua potable ni alcantarillado. Por ello los voluntarios recurrieron a que un vecino les pase un cable de electricidad, deben llevar agua en botellas para saciar su sed y, si tienen suerte, acuden al baño público del mercado de Achumani. Por el momento no se puede hacer ningún trabajo de mejoramiento, así es que el grupo inició las tratativas para que les cedan la propiedad y edifiquen ahí una infraestructura que les brinde las comodidades imprescindibles y tengan la capacidad de atender entre 600 y 800 llamadas de emergencia cada año.

Estas carencias poco interesan por el momento, ya que lo más importante es entrenar en primeros auxilios. Con la ayuda de los más experimentados, Daniela Azero aprende, junto a otros compañeros, cómo se debe manipular una camilla para trasladar a una persona herida. “En las instrucciones nos actualizamos y tratamos de ver en qué podemos mejorar para que haya un mejor servicio para la gente”, dice. Con el cabello recogido y con la polera azul que identifica a la compañía, la ingeniera ambiental está atenta a la capacitación en atención de lesionados, porque es consciente de que servirá en cualquier momento, como cuando le tocó apagar un incendio de área verde en Alto Obrajes, cuando la población celebraba la llegada de un nuevo año.

La compañía tiene 40 integrantes, de los que 30 participan de manera activa, es decir que hacen guardia un día a la semana y se instruyen de forma constante sin recibir ninguna gratificación económica. Para cumplir las tareas tienen un equipo mínimo, la mayoría donada por entidades extranjeras y nacionales, además de una ambulancia que tiene una unidad de terapia intensiva, que fue entregada por Bomberos Zapadores de Francia. Por otro lado, los voluntarios han comprado su propio equipo, como un camión bombero multipropósito —con reserva de agua para 1.500 litros, 200 metros de mangueras y mecanismos hidráulicos de rescate—, adquirido en la Feria 16 de Julio de El Alto. “Cuando lo vimos nos animamos a comprarlo, para eso sacamos un préstamo bancario”. De acuerdo con Félix, tienen cinco años para pagar, aunque se fijaron como reto terminar la responsabilidad hasta que finalice esta gestión, para lo cual también recurrirán a la ayuda de instituciones y cursos de primeros auxilios.

A pesar de que están cayendo las primeras gotas de lluvia en la cambiante La Paz, los voluntarios siguen entrenándose, esta vez en rescate con vehículo accidentado. Para ello extienden una manguera y dos bomberos, bien equipados y con la posición adecuada, la dirigen hacia el lugar donde supuestamente ocurre un incendio.

No interesa que sea sábado o que esté empezando a llover. Los voluntarios prefieren sacrificar un poco de su tiempo con sus familias o en sus empleos para ayudar a sus congéneres, como el abogado Marcelo Ruelas, quien no dudó un segundo en pedir permiso a un juez para salir de una audiencia con tal de atender una emergencia. Es que “ser voluntario implica mucha entrega en todo sentido”, dice este hombre que hace guardia todos los viernes en el terreno de Achumani.

123, el número de emergencia

La 2ª Compañía Santa Bárbara cuenta con 30 bomberos activos, quienes hacen turnos para atender casos de emergencia. La línea gratuita 123 atiende de lunes a viernes, desde las 20.00 hasta las 06.00 del día siguiente. Los sábados están a partir de las 14.00 hasta las 08.00 del domingo. En tanto, el teléfono celular 62421123 se encuentra disponible las 24 horas del día.

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1
2 3 4 5 6 7 8
9 10 11 12 13 14 15
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia