Escape

Edwin Dolz

Aunque es doctor, no lleva bata. Tiene pacientes de todo el país, del extranjero y, a los que emigraron, los sigue tratando por internet. Dejó de ir al cine y al fútbol porque, a la mitad, las emergencias hacían sonar su celular.

La Razón / GEMMA CANDELA

00:00 / 10 de marzo de 2013

Cualquier niño tendría miedo de ir al médico. Sin embargo, algunos no quieren salir de la consulta del pediatra Edwin Dolz, en la que un pterodáctilo de peluche pende sobre la camilla y un lagarto llamado Juancho cuelga sobre los hombros del médico, camuflando el estetoscopio.

“Hay un niño que quiere venir todos los días. Sus padres le dicen: ‘Si no comes, no vas a ir donde el doctor’”, asegura el médico, de 56 años. No usa bata porque los niños no van a ver al médico, sino a visitar a un amigo, explica. Con la amistad, viene la confianza. “Tengo un paciente al que examino en la alfombra porque no le gusta la camilla”.

La “casa” de este amigo tiene columpios, paredes de colores con dibujos infantiles, juguetes y no huele al desinfectante típico de los centros sanitarios.

En la mesa y los estantes tiene regalos de los pacientes, como un recuerdo de Disney World que una niña compró, con sus ahorros, durante su viaje al parque de atracciones. Cuando fue a la consulta, lo sacó y se lo regaló al doctor, ante el asombro de los padres.

“La primera cirugía la realicé a los 12 años”, revela, con una sonrisa medio pícara. “Yo quería ver cómo funcionaba el corazón de un sapo”. Y se lanzó a averiguarlo junto con dos amigos. Buscaron en libros de medicina cómo operar y tomaron “prestado” el bisturí y otros artilugios médicos del padre de uno de ellos.

El primer problema fue ponerle la anestesia al bicho porque no le encontraban la vena, así que lo durmieron con éter. Y consiguieron “operarlo”, pero el paciente no sobrevivió. Un día y varios sapos después, lograron, por fin, hacer un buen trabajo y liberaron al paciente en una charca en Cochabamba, la cuna del pediatra. “Cuando salí bachiller nadie me preguntó”. Se fue a La Paz para estudiar medicina en la UMSA.

Sólo deja la profesión durante las vacaciones. El resto del año, pasa consulta de lunes a viernes de 10.00 a 13.30 y de 15 hasta que... haya visto al último paciente, lo cual suele ser alrededor de la medianoche. ¿Qué hace en su poco tiempo libre? “Acabamos de crear (con los compañeros del consultorio) el Centro Nacional de Patología Colorrectal Pediátrica, que presido”. Aunque no lleve bata, siempre está trabajando. “No es pesado si a uno le gusta”. 

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia