Escape

Escapes

‘El entierro de la sardina’, 1812-1819, óleo sobre tabla de Francisco de Goya, en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Madrid.

‘El entierro de la sardina’, 1812-1819, óleo sobre tabla de Francisco de Goya, en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Madrid.

La Razón

03:56 / 27 de enero de 2013

El entierro de la sardina española

¿Creía usted que el desentierro y el entierro del Pepino son costumbres originales paceñas? Pues desengáñese: no. En Europa, el enterrar o castigar a algún personaje que representa el desenfreno de los días en que se mima a la carne es usual o solía serlo. Una de las ceremonias más difundidas en España es la del Entierro de la sardina, con la que se pone fin al Carnaval. Si bien cada región en la que hay ese entierro tiene sus características, en general se suele armar un desfile que parodia un cortejo fúnebre y culmina con la quema de una figura que representa a una sardina. El día es el Miércoles de Ceniza y el significado es moralizante: que el orden subvertido por la fiesta se reinstaure, que el pueblo se purifique luego de tantos desmanes, reflexione y vuelva al redil. Dicen los estudiosos que no siempre fue así. En tiempos remotos, ese entierro era de lamento por el fin de la época de asueto, holgazanería y abundancia. Esto último sí que se mantiene en el caso del Pepino, que vuelve al ataúd el domingo siguiente al inicio del Carnaval. El pintor Francisco de Goya recogió este motivo en un cuadro de la serie que dedicó a las costumbres españolas. Con datos de Wikipedia y lainformacion.com

El artista Goya y el mal de Ménière

Pintor, grabador y dibujante nacido en Zaragoza el 30 de marzo de 1746, Francisco de Goya ganó destrezas junto a su padre, con quien trabajó realizando motivos pictóricos de tapices, al mismo tiempo que hacía pintura religiosa. Ingresó en la Academia de San Fernando en 1785 y en 1789 fue nombrado pintor de la corte por Carlos IV de España. La Maja desnuda y Los fusilamientos del 3 de mayo son parte de su magistral obra. Enfermó gravemente y sin diagnóstico en 1792; los mejores médicos de Sevilla lo atendieron y especularon con diferentes males, incluyendo los venéreos, intoxicación por los materiales de pintura y trombosis. La sordera, vértigo y problemas de equilibrio que sufría indican que pudo ser la enfermedad de Ménière, poco conocida en el siglo XVIII. Este mal afecta a un oído y raras veces a ambos; la causa no está clara, pero se estima que aqueja al oído interno, órgano que regula el equilibrio. Diagnosticarlo es aun hoy un reto, pues otras enfermedades pueden provocar similares síntomas. Goya decía: “La fantasía, aislada de la razón, sólo produce monstruos imposibles. Unida a ella, en cambio, es la madre del arte y fuente de sus deseos”.

Dr. Anibal Romero Sandoval, Emergencias Hospital Arco Iris

¿Qué libro comienza así?

Eran la siete de una calurosa tarde en las colinas de Seeonee, cuando papá Lobo despertó de un sueño diurno, rascose, bostezó y estiró las patas una tras otra para quitarse de encima la pesadez que en ellas sentía aún.

¿De qué film es el diálogo?

— Maydana y yo queremos que tú ofrezcas a Carlos.

— ¿Y tú? A ti te toca como hermano.

—A él le hubiera encantado que seas tú. Además, tú estás bien con Dios. Si lo hago yo... no sé. No quiero que el alma de mi hermano no descanse en paz por mi culpa.

— Nadie puede decir que está bien con Dios.

 Soluciones: Las respuestas del 13/1/13, en la página del Escapegrama.

Envíe sus respuestas a escape@la-razon.com

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia