Escape

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La Razón (Edición Impresa)

00:00 / 16 de febrero de 2014

Pasarela entre México y EEUU

El cruce fronterizo más transitado del mundo no es el más acogedor. Lo divide una muralla blanca de hormigón, flanqueada por dos muros de aluminio y coronada por un alambre de púas. En Tijuana, al noroeste de México, lo llaman 'la línea' y es lo que la separa de San Diego, su ciudad vecina en California.

Las dos comparten una zona metropolitana binacional de más de cuatro millones de habitantes. Por la garita de San Ysidro pasan al año 50 millones de personas. El País reporta que un ambicioso proyecto busca unirlas con un puente peatonal que permitiría a los viajeros que pasarán por el aeropuerto tijuanense llegar a San Diego tras caminar únicamente 155 metros. El puente, destinado solo a los viajeros, permitirá a los cuatro millones que vuelan a través de Tijuana y a los 17 millones que hacen lo propio desde San Diego hacer más fácil su trayecto. Los pasajeros procedentes de la ciudad estadounidense deberán pasar controles aduaneros. Los mejores pronósticos apuntan a que, cuando se construya el proyecto —en 2015, según lo previsto, y con un coste inicial de unos 50 millones de dólares—, la cifra de viajeros se triplicaría: más de 60 millones. Unidas, las ciudades hermanas son la tercera región más boyante de California. El plan es promovido por Otay Tijuana Venture, una compañía con sede en Estados Unidos, y el Grupo Aeroportuario del Pacífico (GAP), una empresa mexicana de capital privado y gubernamental que gestiona 12 aeropuertos en todo México.

La Venus de Milo y la focomelia

La Venus de Milo es una escultura que representa a Afrodita, la diosa del amor y la belleza. Un campesino la halló en 1820 enterrada en la isla griega de Milo, a ella le debe el nombre. Se piensa que fue tallada en mármol hacia finales del siglo II a.C., pesa casi una tonelada y mide dos metros, su autor es desconocido, aunque se le atribuye a Praxiteles. Una vez desenterrada fue escondida de las autoridades, hasta que se tramitó su compra al gobierno turco.

Desde 1821 está expuesta en el museo del Louvre, en París. Fue restaurada porque estaba dividida en dos partes, aun así faltan los brazos, por lo que se ha dado un sinfín de explicaciones para la ausencia. Otras estatuillas de mujeres sin brazos también fueron halladas, por ejemplo la Venus de Lespugue en 1922, en el alto Garona de Francia, o la venus de Willendorf, cerca de Krems, baja Australia, en 1908 en el yacimiento paleolítico de Willendorf; representa una imagen femenina de 11 centímetros en piedra caliza y pintada con tintes ocres, en la que ponen de relieve de forma exagerada caracteres sexuales femeninos. Estas figuras sin brazos recuerdan un defecto congénito conocido como focomelia, que es una enfermedad llamada también síndrome pseudotalidomico, que se caracteriza por el acortamiento de las extremidades, generalmente las más afectadas son las superiores, el acortamiento no compromete a las manos, que se ven pegadas al cuerpo faltando los brazos y antebrazos. Se acompaña además de alteraciones en los dedos pudiendo faltar éstos, se piensa que la causa podría ser a consecuencia del consumo de talidomida, que es un fármaco que ya fue retirado del mercado. Dr. Aníbal Romero Sandóval, Emergencias Hosp. Arco Iris

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