Escape

Kattia Loayza

Psicóloga educativa, nacida en La Paz, el destino la puso en contacto con América Solidaria, ONG que envía a jóvenes profesionales a localidades más empobrecidas de América Latina y el Caribe. Voluntaria

La Razón / Mabel Franco

00:00 / 08 de julio de 2012

Sé que volveré, tarde o temprano”, sentencia Kattia Loayza Monterrey, mientras se apresta a dejar la comuna de Aquin, en Haití, donde ha trabajado durante más de un año como voluntaria de América Solidaria. Kattia ha sido parte de un proyecto piloto de cooperación haitiano-chileno sobre educación preescolar.

Se integró al Centre de la Petite Enfance, un jardín infantil comunitario que beneficia a 185 niños de 3 a 6 años de edad.

Aquin es una localidad costera de 1.000 habitantes, a cuatro horas de la capital, Puerto Príncipe. Las familias, en su mayoría en situación de extrema pobreza, viven de la pesca. Los hijos pequeños son acogidos en un jardín en el que “buscamos implementar un currículum diferente”, de manera que “responda a las necesidades del país, pues pensamos que es la base de un buen desarrollo psicológico e intelectual, que merece toda la atención”. 

Desde la casa que la psicóloga ha compartido con “mis amigas chilenas, ahora hermanas de vida”, se puede casi tocar el mar. La puerta trasera deja ver “los pequeños barcos hechos de árbol de mango saliendo como a las cuatro de la mañana”. A las 06.00, se escuchan las campanas de la iglesia, “como ciertas noches se oye el sonido de muchos tambores y gente cantando”. Imborrable, como cuando “los niños tocan a mi puerta o me llaman por mi nombre para que les preste la bicicleta o comparta con ellos algún dulce”. 

Haití “es un país maravilloso que me ha dado la oportunidad de encontrarme en su gente, en su calidez, en su sencillez, en su cotidianidad; me ha permitido apreciar las simples cosas, vivir mi presente con todos mis sentidos”, convence la psicóloga. “Hay una frase muy utilizada: a demen si dye vle (hasta mañana si Dios quiere); aquí no existe el futuro porque es incierto, aquí el presente es lo que vale, lo que se vive, lo que se respira”. Admira el coraje, fortaleza y dignidad con que viven los haitianos, tan llenos de alegría y fe. 

Kattia quiere dejar en claro que ella no fue a ayudar, sí a compartir. “Todos nos hemos apoyado y aprendido uno del otro”. Por eso, “una parte de mí se queda, con mis niños del jardín, con los niños de mi calle, con los profesores, con mis vecinos y con mis compañeras chilenas. Haití ahora también es mi país, mi segundo hogar”.

Como dice la canción, aspira la voluntaria, “uno siempre vuelve al lugar donde fue feliz”.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia