Escape

Luis Gulsich

Tras su intento fallido por incursionar en la guerrilla de Ñancahuazú, decidió quedarse en el país y ganarse la vida retratando a los ciudadanos y turistas en la plaza Murillo. Fotógrafo del kilómetro 0.

La Razón (Edición Impresa) / Marco Basualdo

00:00 / 25 de octubre de 2015

A fines de la agitada y revolucionaria década de los 60, Luis Gulsich seguía muy de cerca la lucha que su coterráneo Ernesto Che Guevara venía sosteniendo en la isla caribeña de Cuba. El barbado rosarino le había puesto un nuevo norte a los ideales de una generación criada en un mundo bipolar, como consecuencia de la Guerra Fría entre Estados Unidos y la Unión Soviética.

Entonces, cuando Luis se enteró que su ídolo del habano y la sonrisa de galán replicaba su revuelta en territorio boliviano, no lo pensó dos veces: alistó maletas acompañado de la que por entonces era su pareja, para sumarse al sueño emancipador en la selva de Ñancahuazú. Pero una vez en La Paz, ella lo fue desanimando de su quijotesco objetivo pues temía por su vida. “Me decía que era muy peligroso y mientras lo pensaba, el Ejército boliviano lo capturó”.

Entonces, frustrado por la muerte de su gran héroe y ya que estaba en una nueva ciudad, decidió posponer su retorno a la Argentina. Para ganarse la vida no tuvo más salida que recurrir a esa vieja cámara de fotos que traía consigo con la idea de internarse en territorio virgen, uniformado como un soldado, tal como se había imaginado a sí mismo, pero a la que finalmente le daría otro uso: retratar a los cientos de ciudadanos y turistas que a diario pasan por plaza Murillo para que se lleven un recuerdo.

Y así ya han pasado más de cuatro décadas. “Mi pareja argentina se fue y yo decidí quedarme”, dice protegido bajo una gorra con la insignia del club de sus amores, Racing de Avellaneda. Cuenta que en aquel kilómetro 0 de la ciudad ha sido testigo de innumerables hechos que cambiaron el rumbo del país. “En los años 70 eran muy comunes las persecuciones a los jóvenes de la izquierda, yo soy de esa línea y tuve muchos amigos que fueron perseguidos por los dictadores de turno”.

También vivió la recuperación de la democracia “que fue un momento inolvidable”, los periodos de gobierno neoliberal “que vendieron al país”, y el último proceso de jefatura indigenista. “Podemos o no estar de acuerdo, pero lo cierto es que este país necesitaba reivindicar al hombre originario, que era como un extraño en su propia tierra”, dice mientras ofrece sacar fotos a los caminantes.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia