Escape

Modelismo, un juego de verdad

Entusiastas al detalle, grupos de adultos son aficionados del armado de modelos a escala en los que invierten meses de trabajo.

La Razón (Edición Impresa) / Marco Fernández Ríos

00:00 / 31 de agosto de 2014

Erich saca lentamente, con mucho cuidado, su coche de carrera FIAT blanco con adornos verdes y amarillos. Vigila que no tenga raspones ni nada que dañe el vehículo clásico de aproximadamente 40 centímetros de largo.

Lo que aparentemente es un juguete es en realidad el resultado de meses e incluso años de trabajo, se trata de una afición que consiste en armar máquinas, edificios o personas que sean lo más reales posibles al original. “A esta afición se la denomina modelismo, que es como un juego pero de verdad”, explica Erich Kierig.

Este hombre de 46 años se encuentra en una exposición de modelismo estático en la juguetería Mix, en el Shopping Norte de La Paz, organizada por el Hobby Centro Club Bolivia (HCCB), una agrupación que se dedica a la construcción de los modelos a escala. Este club se reúne cada dos semanas en la casa de alguno de los miembros para compartir experiencias sobre el armado de los modelos, novedades en implementos, informar sobre la agenda de exposiciones o concursos y todo lo relacionado con este entretenimiento.

“Muchas personas dicen que son juguetitos, pero no lo son, son aparatos extremadamente delicados; las personas invierten demasiado tiempo para hacer sus trabajos lo más parecidos posible al modelo original”, comenta Félix Tellería, presidente del HCCB.

Este pasatiempo tiene sus orígenes hace varios siglos, cuando los artesanos e inventores armaban ejemplos a escala reducida de sus productos para mostrarlos a sus clientes, antes de construirlos en tamaño real. El italiano Leonardo da Vinci fue uno de los más reconocidos por las cortes europeas que no dudaron en brindarle financiamiento para sus inventos.

Actualmente este hobby empieza con la adquisición de un modelo a escala, en una caja que contiene placas de plástico con las partes del aparato. El reto del modelista es cortar las piezas, armarlas y pintarlas de acuerdo con los modelos originales, por lo que apelan a la red internet y jugueterías para adquirir los elementos que den más detalle a lo que tienen en mente. “Al modelo como tal, de caja, le puedes adicionar otras piezas, como partes metálicas para mejorar el proyecto, un set de cinturones o paneles de control”, afirma Luis Fernando Salazar, ingeniero de sistemas e integrante de HCCB, quien también explica que a la adquisición de estas piezas se le denomina aftermarket (en referencia a las fábricas de repuestos).

Otro reto para los maquetistas es encontrar los colores del aparato original. Pamela Sotelo, jefa de Ventas de Umerco, informa que la tienda Mix comercializa, además de los modelos a escala de la marca Italeri, tarros de pinturas que cuestan cada uno entre 30 y 40 bolivianos; barniz, que vale 50 bolivianos, y pinzas, que tienen un costo entre 40 y 80 bolivianos.

“Estos clientes son los mimados de estas líneas. Cuando traemos los productos, lo primero que hacemos es consultar con los miembros del club de modelistas, porque ellos nos hacen una referencia de qué es lo que están buscando. Si no fuera por ellos traeríamos 100 tanques y no venderíamos ni uno”, comenta Pamela.

En casa, Erich ha terminado sus dos actividades laborales, acostó a sus hijas Renata y Romina y ya ha conversado con su esposa Evelyn. Son las 23.00 y el fanático de la construcción a escala empieza su otra faceta: la de modelista. “He empezado a armar a partir de un vehículo que me había regalado mi padre, cuando tenía 11 años. Armaba como podía, no los pintaba, siempre terminaba jugando con los modelos y los rompía”, dice. Con los años fue tomando más interés por los vehículos a escala mediante la investigación de las características de los modelos que construía y las pinturas con los tonos exactos.

Para comenzar este pasatiempo, Félix, el presidente de HCCB, recomienda adquirir un modelo básico que no tenga muchos detalles, cuyo armado puede durar un mes, “pero si quieres dar más detalle, el proyecto puede durar hasta medio año”.

Según explica Sotelo, en la tienda Mix hay modelos desde los 70 bolivianos, para soldados ingleses o franceses del siglo XIX por ejemplo, hasta los 1.500 bolivianos, como es el caso de un portaaviones de casi dos metros de largo.

Erich ha llevado a la exposición en el Shopping Norte un Tornado de Luftwaffe, de la Fuerza Aérea Alemana, en escala 1:32 (es decir que un centímetro de la miniatura representa 32 centímetros del modelo real). Para mejorar el avión en miniatura adquirió mediante el aftermarket una escalerilla metálica, aletas de combustible y otras piezas que le dan un aspecto real de la nave original. A la pregunta de en cuánto puede vender el Tornado, Erich responde con un rotundo no. “Los modelistas difícilmente venden sus modelos terminados; cada trabajo representa el esfuerzo de mucho tiempo”, afirma Kierig, que explica además que para terminar este modelo tardó dos años y requirió algo más de 60 dólares.

Es tanto el tiempo y dedicación que estos apasionados destinan para armar las maquetas, que cuando presentan una exposición son sumamente desconfiados de los visitantes. “En cada exposición nos aseguramos de poner un perímetro de seguridad, de que haya una persona que vigile que nadie toque los modelos, ponemos anuncios, pero aun así la gente muchas veces ha causado daño”, lamenta el modelista.

Esta forma de entretenimiento puede ser llevada a cabo desde los cinco años hasta cualquier otra edad. Es el caso de Javier Montaño, que tiene 54 años y lleva 30 en el armado de figuras a escala. A la exhibición ha llevado un soldado en miniatura del Ejército de Estados Unidos de 1999, con el uniforme que se utilizó en la Guerra del Golfo Pérsico. “Cada año termino uno o dos modelos y en los últimos he hecho modelos que han ganado premios”.

Son las 02.30 aproximadamente en la casa de Erich y éste continúa con su hobby, aunque por ahora se ha trabado con el proyecto. “Te abstraes tanto en el armado de los modelos que por un momento te olvidas de la realidad; aunque a veces, cuando las cosas no te salen muy bien, es motivo para estresarte”, dice rodeado de aquellas mínimas partes que para él son su mayor valor.

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1
2 3 4 5 6 7 8
23 24 25 26 27 28 29
30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia