Escape

Música

Amor Rhebholucion, lo reciente de Jaime Junaro.

El artista Jaime Junaro. Foto: La Razón

El artista Jaime Junaro. Foto: La Razón

La Razón

00:58 / 12 de mayo de 2013

Amor Rhebholucion, canción que da título al nuevo disco de Jaime Junaro, resume los pros y los contras de esta su nueva producción discográfica. Una potente voz que saca cara por el disco en todo momento vs. una notoria falta de supervisión musical básica que descuida aspectos elementales de grabación como afinación y empleo de metrónomo. Ciertamente, quien brinda magia al disco de Junaro es precisamente él cuando canta: “Te busco por donde quiera que yo voy/Te llevo en la ternura de mi piel/Me falta la paz que siempre encuentro en ti/Te llamo, no está tu voz, no está tu luz”. Lo hace con una voz envolvente y honesta que se siente lejana, dejándose apreciar también en canciones como Princesita de los Andes y Comunidad Pachamama, ambas de naturaleza menos pretenciosa y sumamente efectivas. Las cuerdas se hacen encantadoras en Despierta, tercera canción del disco, a las que se suma una melodía embriagadora que da luz, contraste y respiro a Amor Rhebholucion. Sin embargo, en El niño interior se peca deliberadamente de “tropecillos” en cuanto a rítmica y tratamiento melódico, algo inaceptable tratándose de la producción de un artista con cuatro décadas de actividad musical. En cuanto al mensaje, Junaro erige una oda a la utopía con prosa ficticia y pantanosa que no dice nada que no se haya dicho antes; nos habla del amor, del país, niños felices, igualdad, etc. Se destaca también Fulvia Fossati por su aporte en canciones como Princesita de los Andes y Beni, haciendo perfecto contrapunto a la voz de Jaime Junaro. Es siempre loable el que un artista desee incursionar en otro tipo de género y sonido, como en este caso Junaro en el rock, mas es menester siempre encarar el reto con sumo cuidado a fin de no caer en lo técnica y conceptualmente incorrecto, tal la guitarra eléctrica a lo Santana de siniestro “sonido abeja” a lo largo de todo el disco. En suma, Amor Rhebholucion puede graficarse con una frase muy en boga por estos lares: “él es bueno, el problema es que está mal asesorado”. Mauricio Machicao Cardona

Sonidos recomendables

Amal/Amal Murkus/1998/Israel (artista palestina)

Se parece a un personaje de una canción de Jorge Drexler: “Yo soy un moro judío, que vive con los cristianos...”, sólo que el orden   de los factores es distinto y, aquí, sí importa: Amal Murkus es una cantante palestina, cristiana, que radica en Israel. Fue la primera cantante árabe que logró grabar un álbum con un sello discográfico israelí, Amal, el primero de sus cuatro trabajos de estudio. Teniendo en cuenta el contexto histórico, político y social del país hebreo, no es de extrañar que esto haya supuesto un verdadero logro para ella, que rechazó en varias ocasiones la opción “fácil”: grabar en Egipto. Y es que su música, que bebe de las tradiciones de la cultura arábiga y del pop, va acompañada de poemas clásicos de su región pero, también, de letras pro Palestina. Entre los países donde ha alcanzado el éxito, y cantando en su lengua, el árabe, está el propio Israel.  Gemma Candela

Sólo tú/Karla Kanora /Balada/Ecuador

Ecuador tiene una cantante de exportación en . Karla Kanora, joven de origen afro que lo mismo interpreta baladas y canciones pop que le da un nuevo giro a ritmos tradicionales como el bolero y el pasillo. Límpida, cristalina fluye la voz de quien en verdad se llama Karla Quiñónez Vilela. YouTube es la ventana para descubrir a esta artista, por ejemplo a través de temas como Solo tú e Invierno. No faltan versiones muy personales de viejos éxitos de su compatriota  Julio Jaramillo. Amante del canto afroamericano, “la expresión musical de mi tierra”, la música clásica, las baladas, el pasillo y la salsa, entre otros muchos géneros y estilos musicales, la artista sueña que su arte trascienda su muerte, según le dijo a la agencia cubana Prensa Latina. Mabel Franco

Comedown Machine/The Strokes /Indie Rock/RCA Records, 2013

Sexto álbum de estudio de este quinteto neoyorquino que 12 años atrás irrumpió en la escena musical con un sonido fuertemente influenciado por el pospunk y el synth pop de los 80. Más allá de caer en formulismos, el nuevo trabajo suena como una evolución natural gracias a la convivencia orgánica de sintetizadores y guitarras crudas. A contramano de las expectativas, este álbum no contiene muchos momentos uptempo, tal parece que el nombre de la producción dicta el humor a lo largo de estos 11 tracks, a cambio ofrece un trabajo redondo sin extensivas sesiones de “maquillaje”. Si existe una canción que pueda asumirse como la tarjeta de presentación del disco, probablemente es 50/50, un himno rockero de principio a fin, en alternancia Tap Out y  Slow Animals nos presentan melodías exquisitas coronadas por los tradicionales falsetos de Casablancas. Con este trabajo, The Strokes cierran la puerta al despreocupado sonido garajero y nos ofrecen una alternativa que vale la pena seguir en futuros trabajos. Sergio Candia

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia