Escape

Quime: Adrenalina sobre la nieve

A una altura de 5.300 msnm, una capa de nieve se hace propicia para la práctica del ‘snowboard’, esquí y otros deportes extremos.

La Razón (Edición Impresa) / Marco Fernández

00:00 / 06 de septiembre de 2015

Baja de manera rauda sobre el manto blanco que cubre el cerro Jach’a Pacuni, con el cielo azul oscuro y el precipicio como únicos límites. Gonzalo Laura alcanza los 60 kilómetros por hora. Llega al final y vuelve. Trepa la cuesta, una y otra vez, no interesa que la pierna se hunda en la nieve hasta la rodilla o que falte un poco de oxígeno. “Es adictivo”, asegura el instructor de snowboard, mientras se prepara para descender por enésima ocasión.

Ubicado en el municipio de Quime, provincia Inquisivi del departamento de La Paz, el nevado de Jach’a Pacuni es una alternativa de aventura para los amantes de las caminatas, escaladas, esquí y snowboard, deporte que consiste en deslizarse en la nieve sobre una tabla de madera cubierta con fibra de vidrio, como lo hace Gonzalo de manera perfecta. Por algo logró el año pasado el primer lugar en el campeonato nacional que se realizó en este espacio de aproximadamente 2,5 kilómetros de extensión, que lo convierte en la pista más grande del país, y que atrajo a decenas de visitantes ayer, como parte del lanzamiento de este atractivo turístico y por la celebración del Mes del Turismo.

De Sallaytita a la pista

Llegar a los 5.300 metros sobre el nivel del mar (msnm), donde se encuentra el descampado, no es lo único que atrae del recorrido, sino también el inicio de la aventura, en Sallaytita, una pared vertical de roca sólida a través de la que cae agua límpida, un sector donde el camino se bifurca entre la población de Quime y los campamentos mineros de Caracoles.

La vía es angosta y sinuosa, pero el paisaje es inigualable, pues se aprecian los pisos ecológicos de Quime, desde la vegetación de los Yungas paceños hasta los nevados de la cordillera Qimsa Cruz (del aymara, Tres Cruces), sin dejar de lado las formaciones rocosas singulares bautizadas como la Boca del Diablo, la Cara de Mono o el Minero Aplastado. Entre un cerro y otro, con las nubes como fondo, cuelga como un ave en pleno vuelo una cabina metálica en desuso, que en años pasados sirvió para el transporte de minerales.

En el trayecto se atraviesa por dos túneles que cruzan las montañas, que según las leyendas del lugar fueron abiertos por prisioneros paraguayos durante y después de la Guerra del Chaco (1932-1935).

La apertura de estos sitios naturales a los visitantes nacionales y extranjeros es un emprendimiento que tiene el compromiso de la comunidad quimeña. Es por ello que los mineros cooperativistas de la Central Caracoles coadyuvan con el registro de personas que suben a la serranía.

“Hemos dado servicio al turismo desde años pasados, desde el préstamo de botas, cascos, lámparas y overoles para el ingreso a interior mina”, recuerda Héctor Cardozo, secretario general de la empresa que tiene aproximadamente 600 trabajadores que extraen estaño y wólfram, y que ahora también se dedican a la promoción de la visita a los campamentos Argentina y Pacuni.

La mañana del martes 25 de agosto, las nevadas cubrieron el camino. Los coches inútilmente intentaron vencer los obstáculos de la naturaleza y la delegación que acompañó a Escape tuvo que caminar casi una hora, sobre rocas y nieve blanda, con el único objetivo de llegar a la cúspide.

En las alturas, con el viento golpeando el rostro, se observa la planicie blanca. Montañas y nubes rodean la cima donde empieza la diversión sobre una tabla. Vale la pena el cansancio y el frío de la excursión.

Eddy Coria, concejal quimeño, recuerda que en su infancia solía subir junto con sus amigos a lugares similares para resbalar con una bolsa como asiento. “Pese al calentamiento global, en Quime aún tenemos estos glaciares”, resalta orgulloso mientras sus gafas oscuras reflejan la magnificencia de la cordillera Qimsa Cruz.

“Tenemos bellezas escondidas que nuestros paisanos todavía no conocen, por ello queremos promocionar este lugar”, afirma Jesús Suárez, quien después se reúne con los demás visitantes para prestar atención a las instrucciones de Gonzalo en el manejo de la tabla de snowboard.

“La experiencia es fantástica, pero da miedo bajar porque no hay freno. La caída no duele, es como caer en un colchón de agua”, cuenta Carlos Chávez, funcionario municipal que ha sido uno de los primeros en practicar este deporte extremo. Ese dato es suficiente para que la concejala Martha Condori, una mujer que luce orgullosa su pollera, se anime a ponerse la tabla bajo los pies y haga ondear su manta de vicuña con el viento gélido. Con la ayuda de Gonzalo, la autoridad municipal hace la prueba para bajar unos metros.

Estas sensaciones son las que los representantes quimeños quieren compartir con los turistas, por lo que se lleva adelante un proyecto para la construcción de un complejo que tenga una pista de hielo mejorado, un teleférico para subir a la cima y un hotel que cobije a los visitantes.

Según el alcalde de Quime, Javier Flores, el Centro de Alta Montaña y Pista de Snowboard se encuentra en etapa de estudio del proyecto, con el financiamiento del Ministerio de Culturas, a través del Viceministerio de Turismo, para hacer realidad el sueño de este municipio paceño.

“Tenemos varios glaciares, pero este sector está cerca del camino. La ruta será complementada con la visita a la mina de la Central Caracoles y como contraparte del municipio ampliaremos el camino”, se compromete la primera autoridad local.

Para coadyuvar en esta tarea, el Concejo elaboró una ley municipal para declarar Jach’a Pacuni como Paisaje Turístico de Quime, con el fin de que este espacio sea tierra fiscal y se agilice el plan de trabajo.

Historia

Marleny Mamani, responsable de la Unidad de Turismo, comenta que el descubrimiento de la pista ocurrió por casualidad. En febrero de 2013, el Gobierno Municipal llevó a cabo la sistematización de los sitios más atrayentes de Quime, con el objetivo de promocionarlos en el país. En ese entonces, mineros y exconcejales recomendaban la visita a lagunas y glaciares como Laramkhota, Octakhota, Chojñakhota, Campanani y Jach’a Pacuni.

“El primer día se hizo un recorrido por las minas y el segundo día se realizó una visita a las lagunas. En aquella ocasión hemos visto toda una planicie, apta para que sea una pista. Personalmente me impresionó bastante y me pregunté si alguna vez se podía practicar esquí”, rememora.

Después de dos meses se desarrolló un diagnóstico con guías de alta montaña, quienes confirmaron que este espacio es apto para esquí, snowboard y andinismo.

A partir de esos resultados, la comuna organiza visitas como la que efectúa la delegación de concejales quimeños. Y, desde ayer, se promociona el sitio como uno de los nuevos atractivos turísticos locales.

Gonzalo y Marcial Huanca —guía de turismo de Quime— trepan cansinamente a la cima del nevado Jach’a Pacuni para descender sobre el manto blanco, mientras los demás visitantes aprovechan el tiempo para tomarse fotografías,  construir muñecos o lanzarse bolas de nieve.

Los atisbos de la neblina vespertina indican que es momento de retornar a Quime, porque la temperatura va a bajar más. Por ello, Gonzalo sube por última vez a la cima del Jach’a Pacuni y sobrepasa los 60 kilómetros por hora en el descenso. Pronto volverá, sabe que este deporte es “adictivo”.

Paquetes

• Boliviana de Turismo ofrece un paquete de dos días y una noche para el 12 y 13 de septiembre, que incluye transporte, hospedaje, equipo para snowboard, paseo por lagunas, guía local y alimentación. Costo: Bs 549  para nacionales y Bs 577 para extranjeros. Reservas e informaciones al 800107060 o 2125099.

• También se puede llamar a la Unidad de Turismo de Quime a los teléfonos 68130384, 73586367, 2594456 o en el portal de Facebook Turismo Quime Bolivia y Bolivia Quime Turismo.

Misterio andino

El municipio de Quime se encuentra en la segunda sección de la provincia Inquisivi, al sur del departamento de La Paz, a 233 kilómetros de la sede de gobierno y a una altura de 2.970 metros sobre el nivel del mar (msnm).

Si bien en el municipio se desconoce cómo surgió esta población, se indica que antiguamente era el lugar de encuentro entre el altiplano y los yungas paceños para el intercambio de productos.

Quime fue creado oficialmente el 13 de octubre de 1887, en la presidencia de Gregorio Pacheco.

Una de las características singulares de la región es que está rodeada por árboles de eucalipto, del que se extrae un aceite, materia prima para la elaboración de productos medicinales y perfumería.

Para llegar a esta comuna desde La Paz se debe pasar por Patacamaya, Konani, Tablachaca y atravesar la cordillera Qimsa Cruz, para luego descender a 3.002 msnm a la población de Quime.

Este destino ostenta atractivos naturales y culturales que son promocionados por la Unidad de Turismo del gobierno autónomo municipal, como las aguas termales, tour a través de la mina Argentina y Paconi, y práctica de andinismo, snowboard y esquí.

Existen dos empresas de bus que llevan a Quime: Apóstol Santiago, cuya parada se encuentra en la calle 3 de Villa Dolores, y Trans Inquisivi, en la calle 5 de la misma zona. Los vehículos salen del sitio todos los días a las 06.00, 11.00, 13.30 y 16.00. El pasaje tiene un costo de Bs 20. El tiempo de duración del viaje es de aproximadamente cuatro horas.

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