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Río Branco Brasil

Turismo de relax en el Acre

La Razón / Gemma Candela

00:00 / 26 de agosto de 2012

Alejada de cualquier otra gran ciudad de Brasil, a unos 500 km de Cobija, se encuentra Río Branco. El caudal del Acre parte la urbe en dos y, aunque no es del color que su nombre indica, sino más bien de un tono lodoso, pasear por la orilla salpicada de casas de colores por la zona del Nuevo Mercado Viejo, cuando cae el sol, es un placer. A esa hora es cuando se amortigua el calor diurno y las terrazas frente al río se llenan de gente que quiere tomarse unas cervezas frías. Los bancos son ocupados por jóvenes parejas, grupos de amigos y algún aislado pensador.

Esta zona es de las pocas que conserva algo de actividad, tras el cierre de los numerosos comercios en la capital del Acre, alrededor de las siete de la tarde.  Luego es difícil, incluso, hallar un punto de conexión a internet abierto. Durante el día, la calles son una mezcla de motos y gente.

El puente Joaquim Macedo, construido hace seis años, es uno de los atractivos de la ciudad. Cada día, unas 20 mil personas transitan por sus 200 metros que conectan las dos partes de la ciudad. De noche, la iluminación le aporta cierto encanto.

Atravesando el Acre, por este puente o por el exferroviario, se llega a Calçadão da Gameleira, la zona más antigua de Río Branco, de los tiempos gloriosos de la goma y la castaña. El Museo del Caucho es un punto interesante para conocer más acerca de esta urbe que comenzó siendo un caserío conformado alrededor de una empresa de extracción de goma en 1882. A principios del siglo XX, fue elevado a categoría de pueblo (más tarde, de ciudad) y recibió su nombre actual por José María da Silva Paranhos, el Barón de Río Branco, quien fue ministro brasileño de Exteriores  y anexionó este territorio a Brasil tras finalizar la Guerra del Acre contra Bolivia.

La pequeña y joven ciudad, poblada por 314 mil personas, es conocida por la naturaleza que la envuelve: tiene grandes jardines y es la puerta de ingreso a la Amazonía. El Parque da Maternidade es uno de sus puntos verdes urbanos. Fue creado hace una década, tiene una extensión de seis kilómetros, a lo largo de los cuales se puede encontrar pistas para patinar, anfiteatro, algunos museos y canchas deportivas, además de ser un espacio para pasear.

A diez kilómetros de la ciudad se encuentra el Parque Chico Mendes, que cuenta con un zoológico y zonas para disfrutar de un entorno natural. Mendes fue un defensor del Amazonas, a quien asesinaron en1988.

Servicios

Transporte • Desde Brasilea hay buses diarios a Río Branco (40 reales/150 bolivianos, más o menos). El viaje dura 2 horas y media.

Gastronomía • Además de la ultraconocida feijoada, se puede comer pato o pescado. Hay también locales de comida internacional.

Compras • La variedad de comercios es tentadora.

Brújula  para no perderse

La capital del Acre brasileño es el punto de partida de la ruta del Pacífico, que llega hasta Cusco pasando por Cobija. En el camino se destaca la visita a Xapuri, pueblo natal del ambientalista  Chico Mendes.

Información: gabinete.setul@ac.gov.br

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