Escape

Dakar sobre rieles

Nostalgia y emoción se mezclan en un recorrido dentro del tren Wara Wara del Sur, de la línea Ferroviaria Andina.

La Razón (Edición Impresa) / Marco Fernández

00:00 / 18 de enero de 2016

Los camiones no pueden pasar debajo del puente que lleva al cantón Cerdas, en el municipio potosino de Uyuni, por lo que buscan rutas alternas para seguir en la denominada competencia más peligrosa del mundo. En este territorio desértico lo único que parece tener vida son las dunas, con olas de arena que se forman por el viento fuerte de la tarde.

Si bien la temperatura ha bajado, no impide que los espectadores continúen hipnotizados por el paso de los vehículos pesados, en la segunda jornada de un recorrido sobre rieles que hace realidad la Empresa Ferroviaria Andina (FCA).

Por tercer año consecutivo, con el nombre “Tren al Dakar”, la compañía ferroviaria puso a disposición de la población un servicio de transporte diferente, con vista de paisajes bellos y con una sensación de reminiscencia de tiempos pasados. Esta aventura empieza en la Estación Central de Oruro, donde el movimiento de gente es inusual. Para la mayoría será la primera vez arriba de uno de los vagones. En cambio para otros representa retornar en el tiempo, como le ocurre a Juan Carlos, quien dice que en su natal La Paz escuchaba el silbato de los trenes durante las madrugadas, cuando las máquinas bajaban desde El Alto por La Portada para dejar a los pasajeros en la Estación Central, hoy estación de la Línea Roja del Teleférico. Juan Carlos revive sus recuerdos en la urbe orureña, al cruzar un portón de piedra donde funcionarios vestidos de azul y plomo venden pasajes y acomodan a los viajeros en el vagón que les corresponde.

A los pocos minutos se escucha el sonido del primero de los tres silbatazos que indican que la salida se aproxima. Es el momento en el que la fiesta comienza, con morenadas, diabladas y huayños interpretados por la banda Nuevos Decadentes de Oruro, con el objetivo de otorgar una despedida imborrable. A Juan Carlos se le dibuja una sonrisa cuando escucha el tercer silbido, que indica que es el momento de la partida. El éxtasis no solo se siente en los vagones, sino también afuera, cuando el ferrocarril pasa de madrugada por la Estación de Trenes de Uyuni, donde la gente saluda y saca fotos de la máquina auriazul como un recuerdo de su visita a este región del país. Después de hora y media de viaje, el ferrocarril se detiene en la población de Cerdas, que se encuentra entre Uyuni y Atocha, donde se espera el arribo de las primeras motocicletas en competencia.

El pitazo nuevamente vuelve a emocionar a los pasajeros, aunque esta vez no se trata de ningún ferrocarril, sino de los policías que informan de esa  manera que se acerca el primer competidor. A lo lejos, el polvo que levantan las ruedas indica que, efectivamente, están a punto de pasar por el área donde se situaron los pasajeros del tren Wara Wara del Sur. Desde ese momento, el pitar de los efectivos se escucha de manera constante cuando atraviesan la zona motocicletas, seguidas por cuadriciclos y automóviles. La emoción de ver a los corredores en acción es evidente, en especial entre los bolivianos, que aplauden y agitan más las banderas tricolor. Y de manera inesperada la tarde se torna fría, acompañada por vientos que levantan ráfagas de arena. Ése es el momento en el que la fascinación se eleva otra vez, cuando la polvareda del horizonte es más grande que las que generan los demás vehículos.

Los motorizados, de aproximadamente tres metros de alto, cruzan raudamente por el sendero, aunque no pueden pasar debajo del puente de Cerdas, por lo que los competidores buscan rutas alternas, como las dunas donde se encuentran los pasajeros del tren. A pocos metros de distancia, el espectáculo es inolvidable, pese al frío y el polvo. Al día siguiente, el ferrocarril llega a Chita, ubicada entre Uyuni y Río Mulato, donde se repite la sensación de ver a todos los competidores del Dakar, con curvas y ríos que exigen a los corredores mayor concentración y con escenas que no solo se quedan en las cámaras fotográficas, sino principalmente en el recuerdo.

Sobre los rieles que se niegan a desaparecer y un servicio de tren que pretende atraer otra vez a pasajeros de todo el país, Juan Carlos se apresta a vivir  la experiencia de la competencia más peligrosa y cara del planeta: el Dakar.

Ferrocarriles iniciaron transporte de minerales

La historia de los ferrocarriles en Bolivia se inicia en 1870, luego de casi tres décadas de esfuerzos fallidos por construir ferrocarriles que integraran al país, y está asociada en su origen al desarrollo de la minería.

La explotación de salitre en Antofagasta dio inicio al tendido de las primeras líneas férreas en Bolivia, pero fue la minería de la plata la que promovió la construcción de un ferrocarril de la costa del Pacífico hacia el altiplano durante el siglo XIX. Más adelante, a principios del siglo XX, la minería del estaño dio un nuevo impulso al avance de los ferrocarriles, conformando lo que hoy se conoce como la red andina u occidental. La red oriental, por otra parte, se desarrolló entre 1940 y 1960 y fue financiada a cambio de petróleo mediante convenios con Argentina y Brasil. Siendo Bolivia un país mediterráneo, las vías férreas desempeñaron un papel fundamental y la historia de sus ferrocarriles es la historia de los esfuerzos del país por llegar a puertos del Pacífico el Atlántico. 1900 y 1930 es el periodo de mayor expansión en el cual se realizan conexiones con Perú y la Argentina; entre 1930 y 1964 se experimenta el funcionamiento independiente de ferrocarriles extranjeros, de empresas mineras o de líneas estatales; entre 1964 y 1996 se incluye la nacionalización de los ferrocarriles y la creación de la Empresa Nacional de Ferrocarriles del Estado (ENFE); y de 1997 y el presente comprende la privatización de los ferrocarriles a través del proceso de capitalización.

Salidas a Uyuni

Rutas. La Empresa Ferroviaria Andina dispone de dos trenes para transportar pasajeros hacia la denominada “Hija Predilecta de Bolivia”: Expreso del Sur

Salidas: Martes y viernes

Sale de Oruro a las 14.30 y llega a Uyuni a las 21.20 del mismo día.

Precios

Clase ejecutiva: Bs 120

Clase salón: Bs 60

Wara Wara del Sur

Salidas: miércoles y domingo

Parte de Oruro a las 19.00 y arriba a Uyuni a las 02.00 del día siguiente.

Precios

Clase ejecutiva: Bs 120

Salón: 47

Popular: 32

Servicios

Clase ejecutiva incluye refrigerio.

En el coche comedor se atiende el desayuno, almuerzo y cena, con una variedad de platos en el menú.

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