Especiales

Cochabamba, el granero que se proyecta semillero de Bolivia

Derivados de petróleo, la minería y la producción agrícola forman el motor económico de Cochabamba, departamento que según los datos del Instituto Nacional de Estadística aporta al Producto Interno Bruto (PIB) del país con un promedio anual del 15%.

Infografía: Actividad agrícola en el valle. Fuente: INE y Censo 2012

Infografía: Actividad agrícola en el valle. Fuente: INE y Censo 2012

La Razón (Edición Impresa) / Angélica Melgarejo / Cochabamba

00:00 / 14 de septiembre de 2015

Derivados de petróleo, la minería y la producción agrícola forman el motor económico de Cochabamba, departamento que según los datos del Instituto Nacional de Estadística aporta al Producto Interno Bruto (PIB) del país con un promedio anual del 15%.

Hoy —que conmemora 205 años de su gesta libertaria— apunta a concretar proyectos que impulsen la producción primaria de alimentos y su industrialización, desde semillas hasta artículos con valor agregado.

El otrora granero de Bolivia, destacado por sostener al país con sus cultivos de trigo y maíz, carece ahora de vocación productiva definida, pero conserva una gama agrícola que es distribuida en gran parte del país. “El aporte es del 40% y estamos hablando de papa, otros tubérculos, cereales, especias y frutas”, informó Pedro Padilla, secretario departamental de Desarrollo Productivo y Economía Plural de la Gobernación cochabambina.

Resaltó que de los más de 101 tipos de productos obtenidos en las diversas regiones del departamento (valles Alto y Bajo, zona andina, cono sur y trópico), la mayor parte corresponde a semillas, además de papa, que son enviados a otras regiones del país. Con base en ello, Padilla afirmó que Cochabamba se está convirtiendo en el semillero boliviano, “de buena calidad, mayor vigor y especies únicas”. Las semillas de maíz, trigo y fundamentalmente de papa son las más requeridas por su efectividad, precisó la autoridad.

“Los niveles de comercialización de semilla desde el valle son elevados, el 95% es de papa, muy requerida en Santa Cruz, La Paz y Chuquisaca, pero los granos no se quedan atrás”, dijo Padilla.

Después de la producción de semilla mejorada, el segundo producto estrella que da la fértil tierra cochabambina es la papa, aunque la Gobernación no cuenta con datos actualizados al respecto. Lo que más se obtiene es la llamada papa “consumo” y que da pie a pensar en proyectos más grandes como su procesamiento.

La papa “consumo” es la variedad conocida como papa imilla que abunda en la región, el plan del gobierno departamental es diversificar la producción del tubérculo y contar con variedades como la Holandesa, que ya se cosecha aunque en menor cantidad y es ideal para elaborar papa frita y precocida, o la “pintaboca”, que es óptima para piqueos (snacks).

“Se intenta llegar (al mercado) con la papa industrial y para ello buscamos frenar el ingreso de este alimento desde países como Argentina. Se está trabajando en mejorar el producto para darle valor agregado”, adelantó Padilla. La papa es cultivada en Ayopaya, Mizque, Tiraque, Colomi, Capinota, Morochata y otras regiones. En términos de producción, le siguen las frutas, principalmente manzana, durazno, frutilla, cítricos y banano. Luego están las hortalizas, zanahoria, cebolla y otros.

INDUSTRIALIZACIÓN. El Ministerio de Desarrollo Productivo pidió actualizar los datos sobre la actividad agrícola cochabambina. El objetivo es incursionar en la industrialización considerando que, según la Gobernación, esta región abastece al mercado local y nacional, y aún así le es posible transformar la sobreproducción en derivados con valor agregado.

La gestión del gobernador Iván Canelas programó impulsar la industrialización de alimentos en las cinco regiones del departamento según las particularidades de cada una, por ejemplo, la zona andina podrá contar con un complejo productivo de tubérculos con la capacidad de transformar la papa en alcohol, vodka, chuño, puré de papas instantáneo y papas fritas. Así, en cada región, se tiene previsto otros proyectos con sus propias plantas industrializadoras, con capacidad de abastecer al mercado local, nacional y exportar.

La tarea comenzará en 2016 y para 2017 se pretende iniciar con el procesamiento de los alimentos. La idea es que los primeros resultados sean tangibles entre 2018 y 2019. El presupuesto previsto con ese fin supera en algo los 80 millones de dólares, que en su mayoría irán para la transformación: a la construcción de infraestructura y el equipamiento que permita dar valor agregado.

El plan de la Gobernación contempla garantizar la producción primaria, para que el Ejecutivo nacional y los municipios la transformen. Los productores buscarían los mercados. El proyecto más costoso es el de la industrialización de papa, que tiene un presupuesto de 26 millones de dólares, el más barato y referido a las especies tiene un presupuesto de 6 millones de dólares y los otros oscilan entre 20, 18 y 12 millones.

En la fase inicial se tiene previsto tomar en cuenta a los municipios que conforman la zona andina del valle y del cono sur. Ayopaya, Arque, Independencia, Cocapata, Morochata, Bolívar, Mizque, Colomi y Tiraque serán los primeros en industrializar la papa.

VOCACIÓN. En los valles alto y bajo se trabajará con cereales para obtener harinas. La Gobernación instruyó una evaluación de todo el sector para expandir y recuperar tierras de cultivo. Con esos datos se podrá determinar si también es posible la instalación de un complejo de plantines frutales, en el que se pueda producir entre uno y dos millones de almácigos.

“Actualmente, un plantín certificado cuesta 30 bolivianos, este proyecto bajará costos y podremos distribuir cada unidad en el resto del país hasta en 10 bolivianos como máximo a través del Ministerio de Desarrollo Productivo”, explicó Padilla. Los primeros serán de manzana y durazno certificados en los valles.

En el cono sur se ha puesto el foco en las especias como el anís y el orégano. Se proyecta desarrollar una cadena con la que se pretende recuperar la productividad de los agricultores y así recuperar la economía de esa región.

En el trópico se trabajará en un complejo que impulsará la obtención de frutas y miel de calidad.

Para la Secretaría Departamental de Desarrollo Productivo y Economía Plural de Cochabamba, la producción, al ser diversificada, debe ser impulsada sin privilegiar a ningún artículo. Pero la tarea inicial para llegar a la industrialización es garantizar el abastecimiento, es decir, la denominada producción primaria; con ello resuelto se podrá transformar y comercializar los nuevos productos.

El financiamiento del plan tiene varios componentes, participan la Gobernación, gobiernos municipales e incluso el Gobierno central. En anteriores gestiones, la tarea se centraba en brindar asistencia técnica a los productores, lo que se busca ahora es transformar los alimentos para obtener  un producto comercial y rentable, con valor agregado.

Los planes que corresponden a la producción primaria ya están listos a diseño final y en breve serán inscritos en el Sistema de Contrataciones Estatales (Sicoes) y paralelamente coordinarán con el Ministerio de Desarrollo Productivo, que estará encargado de la transformación.

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia