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Oruro, uno de los pioneros de las luchas por la liberación en la Colonia

Indios, criollos y mestizos fueron los protagonistas principales de las heroicas jornadas del 10 de febrero de 1781, que marcaron nítidamente el inicio de un largo proceso emancipatorio contra la coyuntura liberal.

la Razón / Elías Delgado Morales - historiador orureño

00:00 / 10 de febrero de 2012

Los sublevados de Oruro, en aquellas acciones, inscribieron sus nombres en los anales de la historia americana; 28 años antes de que las revoluciones libertarias del 25 de mayo y del 16 de julio de 1809 en Chuquisaca y La Paz, respectivamente, y 42 años antes de que los conjurados orureños de 1739 ofrendaran sus vidas contra la opresión española. Este último episodio no fue muy bien conocido ni difundido en los anales nacionales, por causas que desconocemos; pero que debe llamarnos a una reflexión y una investigación adecuada, en aras de la verdad y la esencia histórica, toda vez que su principal actor, el peruano Juan Vélez de Córdova, inmoló su vida por la causa americanista, en su condición de residente en la ciudad de Oruro.

REVUELTA. La sublevación del 10 de febrero advino por el marcado descontento imperante, por una suerte de arbitrariedades, abusos y presiones de que eran objeto los naturales. La minería y el comercio, con sus lógicos ritmos de auge y depresión, fueron las características de aquellos años, porque el régimen de tributos excesivos  no cabía entre los habitantes, amén de los problemas de la tenencia de la tierra y los excesos perpetrados por los detentadores del poder público de entonces.

Las jornadas del 10 de febrero de 1781 maduraron sabiamente y situaron en las calles a los pobladores y sus núcleos de dirección, hastiados de tanto abuso de poder. Las elecciones de alcaldes del 1 de enero de ese año y los conflictos económicos  y políticos de la época también determinaron el estallido del descontento popular. 

Se alinearon en las filas patriotas, empresarios, mineros, azogueros, criollos y mestizos, con la cuota infaltable de los indígenas, que en todo tiempo fueron factor determinante de cualquier rebelión, debido al estado precario en el que vivían.

La gesta febrerina estaba comandada por los hermanos Jacinto y Juan de Dios Rodríguez, Manuel de Herrera, la epónima heroína doña María Quiroz y su esposo Clemente Menacho, Diego Flores, Nicolás de Iriarte, José Azurduy, Miguel Portillo y otros más.

Al iniciarse las heroicas acciones se conoció el texto de una Proclama lanzada por don Sebastián Pagador (empleado de los Rodríguez), que expresaba justamente y a detalle la protesta y los anhelos reivindicacionistas de los alzados en el departamento.

Al estallar la sublevación, el corregidor de la ciudad, Manuel de Urrutia, huyó a Cochabamba presuntamente a captar auxilios y medios, mientras que los españoles residentes en Oruro buscaban cobijo en la residencia de José de Endeiza. Toda vez que los insurrectos destituyeron a las autoridades, quemaron iglesias y todo vestigio del poder español, con una sola consigna: ¡el imperio de patria y libertad!

Si bien esta insurrección al poco tiempo no rindió los frutos deseados, al reponerse el mal gobierno, debemos destacar que las autoridades españolas enviaron crecidos contingentes de revolucionarios a pie y engrillados hasta la ciudad de Buenos Aires (Argentina) con el propósito de instaurarles procesos sumarios y con la pretensión de castigar física y moralmente este comportamiento.

CÁRCEL. En Buenos Aires funcionaron sistemas refinados de represión en la famosa cárcel de Oruro. En ese lugar los españoles destilaron todo su odio y venganza, tanto que la mayor parte de los patriotas alzados falleció víctima de la más torpe y atroz violencia, en el marco de las torturas y los vejámenes  más inhumanos; en muchos casos, con sentencias dilatorias, injustas y desiguales. De ese modo fue ahogada en sangre esta intentona colectiva de un pueblo que tuvo el gran mérito de luchar por la libertad y el derecho a vivir en paz y humanamente. Oruro recogió con dolor y sobrecogido cada uno de los episodios brevemente narrados, habiéndole costado mucho reconstruir la ciudad como tal y reactivar sus sistemas públicos.

A partir del 6 de octubre de 1810, se produjo otro de los levantamientos finales de todo el proceso independentista instaurado en América.

‘Con la llegada  de más turistas se generarán  más ingresos’

SANTOS JAVIER TITO VÉLIZ

Aunque atareado por todas las actividades planificadas en honor a su departamento y por una reciente conferencia de prensa otorgada a una decena de medios de comunicación,  la principal autoridad del departamento accede a la foto que le solicitamos y a conversar con La Razón, feliz —según dice— por anunciar las buenas nuevas. Una de las principales obras será el aeropuerto.

— Oruro apunta a desarrollar el turismo en otras áreas. ¿Qué beneficios traerán esas iniciativas para los orureños?

— Tenemos varias rutas turísticas, una de ellas es la de las aguas termales que va desde Obrajes, Capachos Machacamarca, Poopó, Pazña, Urmiri, y ya tenemos 20 balnearios que en su mayoría están siendo administrados por las autoridades de cada uno de los municipios.  Sus pobladores ahora saben que con la llegada de turistas se generarán mayores recursos económicos por hospedaje, gastronomía y guía.

— ¿Cómo se canalizarán esos recursos?

— He solicitado que nosotros, como Asamblea Departamental, contemos con una agencia de turismo o que la Unidad de Turismo sea una secretaría para que con cada municipio realicemos y fiscalicemos los proyectos.

— ¿Cómo surgió la idea de implementar un circuito turístico en los centros mineros?

— La ruta Por los Caminos del Tío se inicia en Oruro, para continuar en Machacamarca hasta Bolívar y todo el cañadón Antequera. Son lugares que antes vivieron el auge de la minería con Simón I. Patiño. Estos ingenios, desde hace muchos años, lamentablemente están paralizados, pero son un monumento.  Al ver ese gran potencial surgió la idea de utilizarlos para que la gente, nacional y extranjera, experimente de cerca el trabajo en el interior de la mina.

— En seguridad alimentaria, ¿existe alguna prueba de que la agricultura en Oruro podría desarrollarse?

— En la comunidad de Cachi Cachi (occidente) producen grandes cantidades de zanahoria y la llevan a Santa Cruz y Cochabamba, pero todavía están trabajando de forma manual (lavando a mano).  Algunas personas se ingeniaron para construir un lavador a motor y poleas; el resultado fue que en 40 minutos embolsan 40 sacos. Si implementamos esas técnicas, podremos generar ingresos y seguridad alimentaria no sólo para Oruro, sino también para el país.

— ¿Qué pasa con los proyectos como el del aeropuerto internacional?

— Se encuentra en ejecución bajo inspecciones; la última de ellas se realizó el 1 de enero.

— ¿Cuáles fueron los resultados?

— La construcción del aeropuerto, que costará en su primera fase más de 18 millones de dólares y aproximadamente 5 millones más para la implementación, equipamiento, iluminación y sistemas de aeronavegación, se encuentra con un 55% de avance, y su conclusión está prevista para abril.

‘Vecinos piensan que el dinero debe gastarse en parquecitos’ ROSSÍO PIMENTEL FLORES

Como una apasionada por su departamento, así se describe la  Alcaldesa  orureña, mientras que con una sonrisa invita a esta periodista una taza de café en su despacho en el inicio de su entrevista.

“No fue fácil llegar hasta donde estamos ahora” —confiesa—, pero cree que todo valió la pena cuando observa los cambios que su tierra ha experimentado en los últimos meses.

— ¿Por qué le ha sido difícil encarar obras grandes en el municipio?

— Lo político siempre está de por medio y hay una repartija del dinero que no permite encarar obras grandes. Hace 13 años había un solo municipio que era permanentemente ratificado, el de Édgar Bazán; por eso toda su gente continúa en la Alcaldía,  al igual que en las juntas vecinales y en el Comité de Vigilancia.

Entonces, ejercen un control  absoluto del movimiento económico, y los vecinos piensan que el dinero debe agotarse en parquecitos, aceras, cordones y  empedrados.

— ¿Necesita entonces consultar a los vecinos para hacer alguna obra?

— Sin consultar a ningún vecino hemos emplazado áreas verdes y la fuente de colores en la Terminal de Buses, y los vecinos bloquearon las calles para no dejar continuar el trabajo, alegando que no les iban a permitir pasar, lidiando entre las flotas. Cuando hemos acabado la primera parte (de las obras) pidieron un informe con copia al Ministerio de Transparencia y a la Central Obrera Boliviana (COB), sobre la inversión. Sin embargo, hablando un poco fuerte y exhortándolos, hemos logrado avanzar en los trabajos.

— ¿Qué otros problemas sufre la Alcaldía?

— Oruro ha crecido mucho en habitantes, hemos llegado a los 300.000, porque hemos ‘sufrido’ el avasallamiento de gente del área rural en los terrenos de la zona este. La gente se asentó donde quiso y no hay áreas verdes ni equipamiento. Esto nos demandará más recursos para atenderlos en servicios de agua, luz y alcantarillado. Pese a todo, en 2011 invertimos casi 9 millones de bolivianos para instalar el alcantarillado a todas estas juntas nuevas, en un proyecto concurrente con la Gobernación y el Gobierno central”.

— ¿Cuál sería la solución?

— Esa gente debe registrarse en un censo para que los recursos de la coparticipación también les llegue, es decir que el dinero del municipio esté en relación al número de habitantes.

— ¿Cuál es el resultado de su reciente reunión con el Presidente?

— Hoy (miércoles 1) anunciará el financiamiento de 26 millones de bolivianos para un proyecto de alcantarillado y está en puertas la ejecución del proyecto de alto rendimiento en Los Arenales de la zona norte.  Éste costará 18 millones de bolivianos y consiste en la  construcción de un hotel y canchas. La única condición es que el equipo presidencial sea el primero en entrenar en la cancha.

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