El Financiero

ART.YKA, peluches al rescate del ecosistema

Objetivo. Una bióloga usa materiales ecológicos para ‘crear’ especies endémicas.

La bióloga trabaja en su casa en la zona Sur de La Paz. Foto: Álvaro Valero

La bióloga trabaja en su casa en la zona Sur de La Paz. Foto: Álvaro Valero

La Razón (Edición Impresa) / Jorge Castel / La Paz

00:00 / 01 de noviembre de 2017

Murciélagos, bufeos, carpinteros y otros animales endémicos del país escapan de la “fábrica” de peluches Art.Yka para informar y concientizar a la población sobre la importancia de la biodiversidad, los ecosistemas y los peligros que éstos corren hoy en día.

Quien dio vida a esta iniciativa es Ninostka Burgoa, bióloga que desde octubre del año pasado logró combinar sus especializaciones en mamíferos y educación para la conservación con el diseño y elaboración de muñecos de tela que encarnan a raros ejemplares de la biodiversidad boliviana.

“Tengo un hijo y a falta de consultorías y trabajo nació Art.Yka” Arte en Fauna y Flora. “Aprendí sola” a hacer peluches que permitan a “la gente conocer lo que tenemos en Bolivia”, dijo la emprendedora, quien se ve a sí misma como “una bióloga-artista”.

Burgoa recuerda que su primer desafío fue un pedido de la Colección Boliviana de Fauna (CBF), que trabaja en acciones de conservación de la biodiversidad. “Armé 44 peluches de murciélagos que fueron utilizados por los técnicos” de la CBF “para explicar a comunarios de una población de Ixiamas la diferencia entre un murciélago hematógafo, que se alimenta de sangre, y un frugívoro, que come frutas y ayuda a dispersar semillas”, cuenta. 

Los comunarios “mataban a estos mamíferos” por igual, afirma Isabel Moya, de la CBF.

Para el trabajo en su casa-taller, la bióloga —que ya fabricó cuatro de las 130 especies de murciélagos que hay en Bolivia (histiotus montanus, vampyriscus bidens, diclidurus albus, desmodus rotundus)— recurrió a una gran variedad de libros para no olvidar ningún detalle de los mamíferos, lo que permitió que los muñecos tengan luego de varios ensayos un realismo que no asusta, sino más bien inquieta y genera interés.

LABOR. Los muñecos son fabricados con madera prensada reciclada, telas polar y micropolar, pintura, acuarelas, resinas, porcelana fría y látex, en tanto que los empaques de entrega con textiles y papel desechado de revistas. Con mucha dedicación elabora al menos dos figuras por día.

Tras su experiencia con los quirópteros llegó la de los bufeos, delfines de río “que solo existen en Bolivia y que están en riesgo de extinción, porque los están cazando mucho por su carne”.

El peluche en el que ahora se encuentra trabajando Burgoa es un dryocopus lineatus para que la población de Teoponte aprenda a valorizar a este pájaro carpintero lineado que vive cerca de los cafetales donde los comunarios trabajan en medio del bosque. Sus próximos proyectos son el jucumari y la rana del Titicaca.

“Me han pedido elefantes y rinocerontes, pero yo solo me aboco a la fauna boliviana”, asegura Burgoa, quien también arma aretes con forma de ranas, vicuñas, osos, el venado y el gato andinos, la paraba barba azul y el pájaro de siete colores, los cuales cuestan Bs 30. A su vez, “el precio de los murciélagos es de Bs 70 y el de los delfines, 80”. Los interesados pueden llamar al 79126449 o ingresar a la cuenta de Art.Yka en Facebook.

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