El Financiero

BAISA invierte $us 10 millones en cuatro años en el Club Bolívar

Un contrato entre Bolívar y BAISA inicia una nueva forma de administrar económicamente un club de fútbol para que en 20 años sea autosostenible. Ya se invirtió la mitad de un total de $us 20 millones

Directorio. El presidente del directorio del Club Bolívar, Guido Loayza (centro y sentado), junto a 14 miembros responsables de la actividad futbolística en diferentes niveles.

Directorio. El presidente del directorio del Club Bolívar, Guido Loayza (centro y sentado), junto a 14 miembros responsables de la actividad futbolística en diferentes niveles.

La Razón / Svetlana Salvatierra / La Paz

00:05 / 26 de agosto de 2012

Es deporte, es pasión de multitudes, es negocio. El Club Bolívar avanza lentamente en su plan de convertirse en una empresa de fútbol exitosa porque las deudas pesan más. Un convenio le pone plazo: hasta 2028 debe ser autosostenible y esa responsabilidad es de BAISA y del club.

El 15 de octubre de 2008 se marcó un hito en el fútbol boliviano: convertir ala Academia en una empresa exitosa de forma transparente. El Club Bolívar y Bolívar Administración, Inversiones y Servicios Asociados (BAISA) acordaron mediante un contrato cumplir con ese objetivo.

“BAISA tiene el compromiso de gestionar la liquidez, administrar las deudas, los activos y pasivos del Club Bolívar, aportar $us 1 millón por año para el primer plantel. Mientras el Club Bolívar realiza la gestión y planificación deportiva, representa institucionalmente ante las entidades del fútbol nacional e internacional. Este acuerdo es por 20 años, de los cuales ya transcurrieron cuatro”, explicó el presidente de la administradora de Bolívar, Marcelo Claure, a La Razón a través del correo electrónico.

Cabe aclarar que BAISA está registrada como una Sociedad de Responsabilidad Limitada. “Nos da mayor flexibilidad en las inversiones y en las operaciones, así como ventajas fiscales y tributarias, cosa que nos ayuda y beneficia por ahora”, precisó.

“Es una gestión diferente y se avanzó bastante, no como hubiéramos querido porque primero teníamos que eliminar bastante pasivo, que nos dejó la anterior gestión, y eso nos tomó más tiempo que en preocuparnos de nuevos proyectos”, afirmó Jorge Iturralde, actual miembro del directorio del Club Bolívar.

“Nos encontramos con un activo de $us 7,5 millones (Gran Centro de Obrajes, estadio de Tembladerani y áreas en Cotahuma) y un pasivo de $us 9,4 millones (deudas, impuestos y otros); lo que significa un patrimonio negativo de $us 1,9 millones. Hoy los pasivos han sido resueltos en un 85% mediante negociaciones o pago de deudas”, detalló Claure.

“Recibimos la institución prácticamente hipotecada por un monto de $us 7 millones”, confirmó Iturralde. “Se pagaron como $us 5 millones y quedan otras obligaciones que se están eliminando de a poco”. Sólo en juicios, un conjunto de 44 procesos civiles, tributarios, laborales y otros, suman una deuda cercana a $us 3 millones. El total de juicios entre 2007 y 2008 llegaba a la centena, recordó Claure.

“En materia impositiva, regularizamos todos los impuestos devengados por todos los ingresos obtenidos. Esta regularización incluyó todas las multas, intereses y accesorios reglamentados por el Código Tributario Boliviano, habiendo contribuido al Tesoro Nacional con un importe de $us 988.110”, explicó Claure. Las otras obligaciones (15%) por pasivos continúan bajo responsabilidad de BAISA. “Ellos están pagando paulatinamente eso”, dijo Iturralde.

“Hasta el momento hemos invertido $us 10 millones en cuatro años así que creo que la inversión final será por encima de los 20 millones”, señaló Claure. “La inversión ha sido muy superior a lo comprometido ($us 1 millón anual), que básicamente ha servido para pagar al primer plantel, cuerpo técnico y cubrir deudas asumidas por la gestión anterior”.

El deseo es que en los próximos 15 años Bolívar sea un club saneado. “Esta experiencia de manejar el fútbol como una empresa es importante, va a traer resultados diferentes al Club Bolívar”, expresó Iturralde.

Los recursos los pone BAISA. ¿De dónde sale ese dinero? “El dinero proviene de mis fondos personales”, aseguró Claure. Es presidente y dueño de Brighstar. Hace unos cuatros años mostró interés en invertir en una fábrica de celulares en Bolivia e impulsar la moda de Liliana Castellanos; optó por el fútbol. “Ésta no fue una decisión excluyente de la otra. La decisión de invertir en Bolívar se dio por su situación, para salvar al club de su inminente desaparición y por mi pasión por el fútbol. La inversión en la fábrica o en el impulso de textiles no está descartada, simplemente aún no es el momento”, aclaró.

En la balanza, Bolívar genera algunos ingresos a través de los sponsors, venta de entradas y abonos, derechos de transmisión por televisión, y Bolivarmanía (brazo de marketing para posicionar la marca del club). Pero no es suficiente porque aún no llegan al millón de dólares. “A veces la concurrencia del público disminuye la taquilla”, señaló Iturralde. El objetivo es que por este tipo de ingresos Bolívar obtenga $us 2 millones.

Las transferencias de jugadores generarán más ingresos. A la fecha está en discusión, entre BAISA y Bolívar, si es un buen negocio que el jugador Rudy Cardozo se vaya a un club en Rusia. Se estima un ingreso de un millón y medio de dólares.

Iturralde recordó que el compromiso con BAISA era formar buenos futbolistas para realizar al menos una transferencia por año. “No hemos podido realizar este deseo”, dijo. Entre las inversiones está la construcción del edificio en Obrajes; dos canchas en Cotahuma y edificar una nueva infraestructura para el de-     sarrollo deportivo y social de nuevos valores futbolísticos.

Hasta 2028, BAISA debe invertir $us 20 millones y entregar un patrimonio mayor que el actual, según el contrato. Para Claure, Bolívar debe generar superávit “para que ningún dirigente tenga que cubrir el déficit”. Su interés está en las escuelas de fútbol de Tembladerani y El Alto, para que den cabida a unos 3.000 niños, futuros jugadores. Futuros ingresos.

Decisiones de Marcelo Claure

Pasión

Invirtió en Bolívar por: “mi pasión por el fútbol obviamente; luego, mi historial con el fútbol boliviano; mi presencia activa en la participación de Bolivia en el Mundial de Estados Unidos en 1994; y, finalmente, se dio la coyuntura de que Bolívar pasaba por un momento económico difícil”.

Aclaración

“BAISA no recibe nada y no es dueño de nada, los activos, pasivos y patrimonio son del Club Bolívar y fueron dados en administración a BAISA”. El contrato durará 20 años

‘Hemos invertido $us 10 millones en cuatro años’

Marcelo Claure - es presidente de BAISA SRL, empresa que administra y gestiona la parte económica del Club Bolívar. El empresario boliviano creó Brightstar en 1997, en Miami, actualmente ha crecido, tiene operaciones en 50 países y genera más de 4.000 empleos.

— ¿Es posible que un club se maneje como una empresa?

— Por su puesto que sí; es más, debe ser manejado exactamente como una empresa, eficaz, eficiente y exitosa. Lo único que diferencia a Bolívar de Brightstar es que el negocio y los objetivos son diferentes.

— ¿Cuáles son las condiciones del contrato entre BAISA y el Club Bolívar?

— BAISA tiene el compromiso de gestionar la liquidez, administrar las deudas, activos y pasivos del Club Bolívar, aportar $us 1 millón por año para el primer plantel. Mientras el Club Bolívar realiza la gestión y planificación deportiva, representa institucionalmente ante las entidades del fútbol nacional e internacional. Este acuerdo es por 20 años, de los cuales ya transcurrieron cuatro.

— ¿Por qué BAISA dejó de ser Sociedad Anónima y se convirtió en SRL? ¿Pagó impuestos?

— El ser una Sociedad de Responsabilidad Limitada nos da mayor flexibilidad en las inversiones y en las operaciones, así como ventajas fiscales y tributarias, cosa que nos ayuda y beneficia por ahora. En materia impositiva, regularizamos todos los impuestos devengados por todos los ingresos obtenidos. Esta regularización incluyó todas las multas, intereses y accesorios reglamentados por el Código Tributario boliviano, habiendo contribuido al Tesoro Nacional con un importe de $us 988.110.

— ¿Puede detallar los objetivos, actividades y logros de BAISA?

— Uno de nuestros principales valores es realizar una administración sana y transparente, la herencia recibida fue muy pesada ya que no había documentación ni registros, tuvimos que reconstruir todo y nos encontramos con un activo de $us 7,5 millones y un pasivo de $us 9,4 millones, lo que significa un patrimonio negativo de $us 1,9 millones. Hoy los pasivos han sido resueltos en aproximadamente un 85% mediante negociaciones o pago de deudas.

— ¿Aporta el millón de dólares comprometido anualmente?

— Es bastante más, ya son cuatro años que venimos trabajando. Se ha avanzado mucho, pero todavía queda mucho por hacer, nos falta infraestructura, nos falta conocimiento, en fin. Hasta el momento hemos invertido $us 10 millones  en cuatro años. Creo que la inversión final será muy por encima de los 20 millones.

— ¿Cuáles son las funciones y los límites de sus ejecutivos en BAISA y el Club Bolívar?   

— BAISA, como cualquier empresa, tiene un organigrama definido con funciones  y responsabilidades, trabaja de manera  complementaria con el directorio.

— ¿Cuál es la diferencia entre el Club Bolívar y BAISA?

— El club es la entidad deportiva con organización propia que se encarga de realizar la actividad futbolística en sus diferentes niveles e instancias; BAISA es la empresa encargada de la administración y gerenciamiento económico del club.

Con el edificio se recuperará parte de la inversión

Uno de los activos del Club Bolívar que pasó a BAISA es el terreno y edificio Gran Centro ubicados en la esquina de la calle 17 de Obrajes, que hoy está en plena construcción y genera debates entre los bolivaristas respecto a la propiedad del mismo.

“Bolívar va a tener 1.000 metros cuadrados (m2) y el resto va a ser comercializado por BAISA. Es parte del acuerdo que hemos tenido. Hasta el momento BAISA ha puesto en Bolívar alrededor de $us 10 millones. Nosotros teníamos que generar una idea interesante para que el empresario se anime a venir, en ese marco hemos ofrecido nuestros inmuebles para que él pueda de-     sarrollar algún proyecto o inversión donde recupere su dinero”, señaló el vicepresidente de Relaciones Interinstitucionales del directorio del Club Bolívar, Jorge Iturralde.

Aclaró que “al cabo de los 20 años no vuelven al Bolívar se quedan con BAISA. Bolívar se quedará con la infraestructura que desarrollara BAISA (canchas, centro de alto rendimiento, oficinas en el edifico de Obrajes y otras)”.

Marcelo Claure anunció en 2010 que se construiría una torre de 31 pisos. Se estimaba una inversión de $us 10 millones. Bolívar tendrá 1.000 m2. Esta es una área mayor a la de la anterior construcción que era de 450 m2. El resto de los pisos serán comercializados por BAISA. “Bolívar no tiene ninguna expectativa sobre esos ingresos, simplemente el derecho propietario ha sido consensuado con BAISA que le daría 1.000 m2, donde tendríamos nuestras oficinas, auditorios y una serie de facilidades”, precisó Iturralde.

“Tenemos muchas ganas de comenzar a construir y así se generen inversiones para el Club Bolívar, para que se autosostenga y no dependa de empresarios”, anunciaba Claure en 2010.

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