El Financiero

‘En Bolivia hay municipios que son muy vulnerables’

Paolo Mattei - Hace un mes llegó el nuevo Representante del Programa Mundial de Alimentos (PMA) y su principal reto es lograr convencer a países donantes, principalmente europeos, que los programas para 40 municipios con extrema vulnerabilidad en tres departamentos de Bolivia necesitan $us 12 millones. Medio centenar de proyectos productivos en los que gobiernos municipales tomaron la posta del PMA son sostenibles. El objetivo es pasar de una asistencia alimentaria a una asistencia en seguridad alimentaria.

Previsor. Paolo Mattei muestra el mapa de vulnerabilidad alimentaria, base para nuevos proyectos.

Previsor. Paolo Mattei muestra el mapa de vulnerabilidad alimentaria, base para nuevos proyectos. Foto: Nicolás Quinteros

La Razón / Svetlana Salvatierra

00:00 / 27 de mayo de 2012

— ¿Cuáles son las prioridades de su trabajo en Bolivia?

— La prioridad es movilizar recursos para nuestras operaciones. Desafortunadamente, hay una crisis financiera global y tiene impacto sobre la disponibilidad de recursos para la cooperación internacional. Por otro lado, Bolivia es un país de ingreso medio (N.d.R: el PIB per cápita en Bolivia es superior a $us 1.800, según estimaciones oficiales en 2011). Y los donantes tienen prioridades en países más pobres. Entonces movilizar recursos es un reto, es complicado. Muchos donantes no ven la utilidad de alimentos en programas de desarrollo; hay que convencerlos que los alimentos pueden jugar un rol importante en ellos. Es una prioridad para mí y para los colegas en Bolivia.

— ¿Qué implica?

— Tenemos un programa de actividades (aporte alimenticio) para los próximos cinco años. Si no hay recursos suficientes tenemos que cortar la cantidad de alimentos que distribuimos o ya no hacerlo a todos los que están en el plan.

— ¿Cuántos programas tienen?

— Uno está destinado a actividades de desarrollo para la alimentación escolar; apoyo alimenticio nutricional a mujeres embarazadas y lactantes; apoyo a pequeñas comunidades para fortalecer sus capacidades de adaptación a los cambios climáticos y diversificar sus productos agrícolas con la posibilidad de tener más mercado. El otro está dedicado a la recuperación de algunas comunidades afectadas por las inundaciones, en 2008, y concluye en septiembre. Hemos preparado un nuevo Programa País 2013-2017 dedicado a proyectos de alimentación escolar sostenible en 40 municipios; apoyo a madres y a pequeños agricultores en las mismas zonas; impulso a producción de cultivos alternativos que puedan ser vendidos a las escuelas para que los niños tengan la canasta básica nutricional.

— No parece sencillo obtener recursos para un país de ingresos medios. ¿Bolivia calificaría?

— El asunto no es que califica, el asunto es que es una realidad de todos los países de ingreso medio. Hay pocos recursos. Es la realidad que estamos enfrentando todos los organismos, no sólo el PMA. Y cuando bajan los recursos, los donantes preguntan a quién los darán, ¿a todos como antes o focalizamos aún más?

— ¿Cómo seleccionaron a los 40 municipios?

— Están concentrados en el norte de Potosí, Chuquisaca y Cochabamba. Los identificamos con el VAM (siglas en inglés de Análisis y Cartografía de la Vulnerabilidad a la Inseguridad Alimentaria), una herramienta utilizada hace 20 años. Con esta herramienta de recopilación y análisis de datos tenemos la posibilidad de identificar grupos poblacionales y áreas geográficas más pobres. El mapa construido con diferentes grados de vulnerabilidad lo utilizamos para focalizar nuestro programa. Es una realidad en los países de ingresos medios que los datos a nivel nacional esconden mucha variabilidad. En Bolivia hay municipios que son muy vulnerables. Y hay necesidades de ayuda en todos los sectores, no sólo en el desarrollo alimentario.

— Usted trabajó en países de África y Asia, ¿hay similitudes en las necesidades?

— Es muy difícil comparar. El grado de desarrollo es diferente, en América Latina es mucho más avanzado. La pobreza que hay en Sudán no es comparable con la de aquí, pero aquí hay áreas de pobreza comparadas con el resto del país y América Latina. Hay grupos vulnerables aquí que necesitan asistencia. Lo cierto es que hay necesidades. Nosotros identificamos a los que necesitan más y utilizar los recursos de la manera más apropiada para asistirles.

— ¿A dónde apunta el PMA?

— Tenemos el mandato de asistir a poblaciones en emergencia y en desarrollo; ahora es movernos de una asistencia alimentaria a una asistencia en seguridad alimentaria con el objetivo de otorgar asistencia técnica a los gobiernos para que tengan seguridad alimentaria en sus políticas, desarrollen capacidades técnicas y puedan asegurar sostenibilidad en algunas áreas. El VAM lo estamos pasando a los gobiernos para que lo desarrollen más.

— ¿En los primeros contactos que tuvo con el Gobierno se ratifica esto?

— Hasta el momento sólo he tenido la posibilidad de encontrar al Canciller (David Choquehuanca) y él ha subrayado la necesidad de desarrollar estas capacidades a nivel de las comunidades, de llevar adelante sus proyectos y establecer los medios para que cuiden a sus niños y el desayuno escolar sostenible. Queremos desarrollar esas actividades para que podamos salir y ellos sigan adelante.

— Usted enfatiza en el desayuno escolar sostenible.

— Justamente la palabra clave es sostenible. Ya estamos saliendo de algunas zonas (cerrando proyectos) donde los municipios están continuando con la alimentación escolar sostenible. Funciona. Nosotros distribuimos dos comidas y  ellos se hacen cargo de una y ahora de las dos comidas. Eso es sostenibilidad. No queremos crear dependencia y ésa es la única forma para desarrollar. En Bolivia hemos logrado (la sostenibilidad) de 51 proyectos o emprendimientos productivos. Se alimentan de lo que produce y desarrolla la economía local.

— ¿Cuánto de recursos se estima necesario para el Programa País que presentarán?

— Alrededor de $us 12 millones para cinco años. Nosotros, a diferencia de otras agencias (del Sistema de Naciones Unidas), no contamos con recursos propios de la organización. Tenemos que movilizar el 100% de los recursos, así que ése es el gran reto en los próximos meses. Presentamos la estrategia ante la Junta Directiva del PMA en la primera semana de junio, en Roma. Si aprueban empezamos en enero de 2013. La idea es levantar recursos, crear el interés entre donantes (países europeos) y con el Gobierno (boliviano) para que pueda aportar algo.

— Bolivia tiene que competir...

— Desafortunadamente es así. Hay pocos recursos. Hay como una competencia, aunque no sea la palabra más adecuada. En Bolivia se están haciendo cosas muy innovativas que pueden atraer el interés de donantes y ser exportadas a otros países.

Perfil

Nombre: Paolo Mattei

Profesión: Ingeniero Agrónomo

Cargo: Representante del PMA en Bolivia

Italiano experto en Agronomía

Nació en Roma, es ingeniero agrónomo. Estudió en la Universidad de Perugia, a 200 kilómetros de la capital de Italia. Eligió salir con una ONG italiana a un país en vías de desa- rrollo en vez de hacer el servicio militar. “Tuve la suerte de ser contactado por una ONG y me fui a Costa Rica por dos años. Ahí empezó mi carrera”. Con el programa JPO lo asignaron a la FAO y trabajó 4 años en África (Botsuana, Zimbaue). Con la Unión Europea dio asistencia técnica en Etiopía. Ingresó al PMA en 1999; estuvo en Pekín, Managua, Darfur, Bangkok y hace un mes llegó a La Paz. La altura ya no le preocupa. “Juego fútbol y respiro”. Es hincha del Inter de Milán y busca una moto Ducati.

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia