El Financiero

IBEPA impulsa a la comunidad a empoderarse de su propio desarrollo

René Álvarez. Es coordinador del Instituto Boliviano de Economía y Política Agraria (IBEPA), entidad que presta servicios de apoyo técnico; sin embargo, no comulga con el asistencialismo, sino que considera que los campesinos deben asumir el protagonismo en el desarrollo productivo y social de su comunidad. Cree que se debe fortalecer la base agrícola para mejorar la alimentación de la población, por su impacto en la salud y educación. La institución a su cargo publica las revistas Análisis y CienciAgro.

Previsor. René Álvarez, un agrónomo que destaca a la alimentación como base importante del desarrollo.

Previsor. René Álvarez, un agrónomo que destaca a la alimentación como base importante del desarrollo. Foto: Wara Vargas

La Razón / Svetlana Salvatierra

00:00 / 21 de julio de 2013

— ¿Cuándo se crea y con qué objetivo nace el Instituto Boliviano de Economía y Política Agraria (IBEPA)?

— Se creó en 2008. Fue una iniciativa de compañeros de la universidad con la inquietud de la investigación. IBEPA, además de prestar varios servicios, tiene dos revistas:  Análisis y CienciAgro; la primera busca aportar a la creación de políticas públicas para el desarrollo rural y económico y la otra es más científica en su contenido. Ambas también están en internet.

— ¿Qué servicios presta IBEPA?

— Trabajamos con profesionales nacionales y extranjeros interesados en la investigación y análisis. IBEPA presta servicios de asistencia técnica en el área rural, desde el punto de vista del municipio productivo; apoyamos en la elaboración de proyectos y acogemos a tesistas que están en el último año de las carreras de Economía, Agronomía y otras de ciencia aplicada.

— ¿A quiénes han dado asistencia técnica en el país?

— En Jesús de Machaca se han hecho huertos escolares y familiares, con capacitaciones. La semana pasada firmamos un convenio con la comunidad de Wancollo para asistencia técnica, investigación, seguridad alimentaria, salud y educación durante diez años; está en el municipio de Tiwanaku.

— Es un proyecto largo, ¿cómo lo encararán?

— Por un lado, tal vez postularemos a los financiamientos internacionales, y por otro es importante hacer una empatía con los comunarios para que ellos sean los artífices de su desarrollo. Es lo que se llama gana-gana. No es un proyecto largo, es más bien corto. El ciclo agrícola es una vez al año, hablamos de unas diez cosechas. Los cultivos tradicionales del lugar son de papa y haba. Por la seguridad alimentaria nos interesa mucho introducir la horticultura en carpas solares; así no dependemos de la lluvia, sino de un sistema de riego. No habrá nuevos sembradíos, porque ellos ya tienen los suyos y más bien buscaremos recuperar algunos que se están perdiendo.

— ¿Con quiénes firmaron el convenio, entra la Alcaldía?

— El gobierno municipal puede participar porque Wancollo está bajo su jurisdicción, pero la idea nació de la comunidad y ahí es donde se hará todo este tipo de investigación. Uno de los programas incluye ofrecer servicios de Wancollo a otras comunidades. Por ejemplo, si capacitamos en  inseminación artificial a los comunarios de Wancollo, ellos serán quienes capaciten a sus vecinos. Así estamos empoderando a la comunidad para que una vez que nosotros salgamos, ellos sean capaces de seguir adelante. No queremos ser asistencialistas, creo que ahí hay un error de las organizaciones no gubernamentales: cuando un proyecto termina, se termina todo y no empoderan a los campesinos. 

— ¿Qué otros temas agrícolas incluirán en este proyecto?

— Nuestra tarea es capacitar en temas de desarrollo productivo (carpas solares, sanidad animal, vegetal, lechería y otros), agrícola y pecuario, ligados a la nutrición, a superar la mala alimentación (y fortalecer la) salud y educación. Se busca cerrar el círculo para que salgan de la pobreza.

— ¿Estos temas los han propuesto ustedes o los seleccionaron con la comunidad?

— Participaron dirigentes de la comunidad y ellos los socializaron con las bases; a partir de ello se ha firmado el convenio. Nació de la necesidad de ver las cosas de manera integral, de no trabajar como un agrónomo, una nutricionista o un salubrista solo. Hoy el reto es ver hasta qué punto somos integrales, inclusive desde el punto de vista intercultural. Además en esa comunidad ya tenían un proyecto de turismo que les llevó hasta la construcción de un “spa andino”, porque tenían la intención de que los turistas que visiten Tiwanaku vayan luego a tomarse unos masajes de relajación o a dar paseos en bicicleta en Wancollo; pero por varias razones no llegaron a funcionar. Eso también es parte del convenio con nosotros.

— Entonces van a incursionar en temas de turismo?

— En el área de capacitación, y el principio será el mismo: que los comunarios se fortalezcan para manejarlo y que puedan vender el servicio, no lo haremos nosotros.

— ¿Algún obstáculo?

— A veces no se ayuda mucho a las iniciativas y afecta la parte política, no partidaria. No todos tenemos o podemos comprender a lo que se quiere llegar.

— ¿Qué proyectos apoyaron?

— Identificamos que los proyectos que no se hacen desde la comunidad son muy académicos. Información de primera mano no la tenemos y tampoco los hacedores de políticas públicas tienen investigaciones a la mano.

— ¿Cree usted que la agricultura es más importante que los hidrocarburos?

— Creo que sí. Todo país si no tiene base agrícola no puede tener buen desarrollo económico. Lamentablemente, la base económica de Bolivia son los hidrocarburos, pero es relativo, porque ya tenemos experiencia con lo que pasa con los minerales y puede pasar igual con el gas. La mayoría de la población necesita comer y alimentarse y, si ésta es la base, entonces el reto es ese. El Gobierno debería promover y apoyar más la agricultura tomando en cuenta a los comunarios, empresa privada e instituciones públicas.

Perfil

Nombre: René Álvarez

Profesión: Agrónomo

Cargo: Coordinador del Instituto Boliviano de Economía y Política Agraria

Consultor en temas agrícolas

Es potosino. Tiene 43 años. “Soy hijo de minero relocalizado de Comibol. Nací en el campamento Pailaviri y desde 1996 vivo en La Paz”. Inició sus estudios en la carrera de Auditoría, pero cambió. Es ingeniero agrónomo de la Universidad Mayor de San Andrés. Desde hace varios años es consultor individual. Es parte del equipo que creó el IBEPA. También coordina al equipo editorial de las revistas de difusión. “En octubre llega el director, Juan Carlos Torrico (profesor en Alemania), y empezaremos una gran investigación sobre el desarrollo productivo de Bolivia hacia 2025. Estamos armando un equipo nacional e internacional con la universidad de Colonia”.

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1
2 3 4 5 6 7 8
23 24 25 26 27 28 29
30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia