El Financiero

Juan A.Morales: 'Tres factores frenaron la caída de las reservas del Banco Central'

El expresidente del Banco Central de Bolivia (BCB) se refirió a la evaluación de las Reservas Internacionales Netas y a los riesgos que comprenden el uso de estos recursos en empresas estatales y en mercados con baja garantía.

El expresidente del Banco Central de Bolivia (BCB) Juan Antonio Morales. Foto: Miguel Carrasco

El expresidente del Banco Central de Bolivia (BCB) Juan Antonio Morales. Foto: Miguel Carrasco

La Razón (Edición Impresa) / Wálter Váquez / La Paz

00:00 / 24 de enero de 2018

Las Reservas Internacionales Netas (RIN) son activos que se generan cuando el ingreso de divisas es mayor que los egresos en operaciones de exportación, inversión extranjera y créditos y transferencias de bancos internacionales. Estos recursos son administrados por el Banco Central de Bolivia (BCB) y representan un respaldo que puede coadyuvar a la estabilidad del mercado cambiario y del sistema financiero. Desde 2006 hasta 2014,  mantuvieron una tendencia ascendente y casi se quintuplicaron de $us 3.178 millones a 15.123 millones, para luego descender en 2015 y 2016 a $us 13.056 millones y a 10.081 millones. El año pasado, los recursos aumentaron un 4,3%, a 10.519 millones, según reportes del ente emisor.

— ¿Cuál es su análisis de la evolución de las reservas durante esta gestión de gobierno?

— Desde 2006 hubo un incremento fenomenal de las RIN hasta constituir en 2014 casi el 50% del Producto Interno Bruto (PIB). Usando esa métrica, solo China tenía en ese entonces más reservas que Bolivia. Pero en 2015 y 2016 se registró una caída bien fuerte de estos recursos, porque de estar en más de $us 15.000 millones bajaron a unos 10.000 millones. En 2017 se estabilizaron, pero no tanto porque la demanda de dólares del público se contrajo, sino por tres razones. Primero, el Gobierno sumó a las reservas los $us 1.000 millones en bonos soberanos que colocó en el mercado de Nueva York. Segundo, para darle un alivio temporal a las RIN, el BCB bajó a mediados del año pasado el encaje legal en moneda extranjera (de 66,5 a 56,5%) y puso bajo su custodia los $us 378 millones generados por esa operación para sumarlas a las reservas, pero con el compromiso de revertirla a fines de este mes. El tercer elemento, es que los $us 647 millones del Fondo de Protección al Ahorrista (que salvaguarda los depósitos de los clientes de entidades financieras) fueron convertidos de dólares a bolivianos de acuerdo con lo establecido por la Ley 393 de Servicios Financieros. Lo que llama la atención en esa operación es que se haya hecho recién ahora, siendo que la Ley 393 es de 2013. NdE. Los dólares que estaban en el FPA fueron sumados también a las RIN. También hay que mencionar que en 2017 y todavía con mayor fuerza en lo que va de 2018, el contexto internacional ha estado cambiando muy fuertemente y de forma muy favorable para nuestras exportaciones, el precio del petróleo y del oro han subido, lo que también ha contribuido a estabilizar las reservas. No obstante, el problema sigue siendo el que las reservas continúan muy vulnerables, sobre todo debido a los tan altos déficits fiscales. El año pasado hemos tenido un déficit (presupuestado) de 7,8% y este año es posible que sea de 8,3%. (...). Entonces, tenemos una situación en la que a pesar de que el contexto externo ha estado y está mejorando, hemos estado constituyendo déficits muy importantes. Esto nos muestra que hay varios ajustes que tienen que hacerse en la economía.

— Para reducir esta vulnerabilidad, ¿cuáles son los cambios que se deberían hacer en el corto y mediano plazo?

— El principal es un ajuste fiscal. El déficit tiene que ser más moderado. Un 7% es muy alto y peligroso, un 3 o 3,5% sería aceptable y no sería traumático para la economía, porque corregir los déficits muy altos significaría aumentar impuestos o disminuir gastos que pudiesen implicar, por ejemplo, reducción de personal. Entonces, se tiene que disminuir gradualmente el déficit hasta niveles aceptables. El otro desequilibrio importante es el tipo de cambio, que no se mueve desde noviembre de 2011. En sí, una tasa fija tiene méritos, pero las otras políticas macroeconómicas tienen que ser consistentes con el indicador, en especial con un déficit tan alto. El tipo de cambio fijo crea problemas, hace perder competitividad y después altera expectativas del público, lo que se traduce en pérdida de RIN. La causa principal de la pérdida de reservas en 2015 y 2016 fueron los altos déficits fiscales. NdE. El déficit fiscal promedio en los países de Latinoamérica y el Caribe llegó en 2017 a 3%, según proyecciones del Banco Mundial. Los que superaron esa cifra en Sudamérica son Venezuela (21,2%), Brasil (8,2%), Argentina (7%) y Ecuador (6%).

— ¿Esta rebaja progresiva del déficit tiene que ver con un uso más eficiente de los recursos o con otro tipo de políticas?

— En gran parte sí. Nadie dice que no se hagan inversiones públicas, pero hay que tener un programa, ser selectivos y tomar en cuenta los tiempos de maduración de los proyectos ejecutados con estos recursos, tiempos que generalmente no se calculan bien. Hay casos muy ilustrativos como (la planta de urea en) Bulo Bulo, que ha demorado más de lo planificado y todavía no está funcionando a plena máquina por dificultades. El Ejecutivo dice que estos proyectos no tienen pérdidas, pero eso no es suficiente. La inversión tiene que ser suficientemente rentable para evitarnos problemas.

— Las RIN están financiando proyectos de firmas estatales estratégicas o éstos son desarrollados con recursos propios del Banco Central?, porque en su momento se dijo eso...

— Por equilibro contable, son las reservas las que están siendo empleadas para financiar las inversiones de las firmas públicas.

— ¿Y esto es aconsejable?

— No, es imprudente. En primer lugar un banco central no es un banco de desarrollo, que cuenta con una gerencia de análisis de proyectos, lo que no tiene el BCB. (El ente emisor) depende enteramente de las evaluaciones de proyectos que hacen los ministerios que tienen tuición sobre las empresas estatales. Esto hace que esas inversiones sean riesgosas. En segundo lugar, el dar préstamos a las empresas públicas erosiona la credibilidad del BCB en un momento en el que la institución pudiese necesitarla. Por ejemplo, si la economía tiene un shock externo, el banco tendrá que tomar medidas de política monetaria y cambiaria importantes, y ahí su credibilidad será esencial. En la revisión que hace el Fondo Monetario Internacional (FMI) de la economía boliviana, son muy críticos con relación a estos créditos, porque le quitan independencia y credibilidad a la institución. NdE. Desde 2009 hasta octubre del año pasado, el BCB otorgó $us 4.684 millones —el 44,5% de las actuales RIN— en créditos a las estatales ENDE, YPFB, Easba, YLB y EBIH.

— En el caso de las inversiones de las RIN, el BCB reportó que el 50% tiene calificación A, el 39% AA y el 11% AAA. ¿Cómo beneficia esto a la economía nacional?

— El Banco Central tiene una gran experiencia en el manejo de reservas internacionales que data de varios años y tiene un buen reglamento para las inversiones internacionales que hace en activos financieros de la mejor calidad. Las exigencias que tiene el reglamento son muy fuertes, siempre hubo los criterios de liquidez, de rentabilidad y prioritariamente de seguridad. Sin embargo, el año pasado el BCB rompió esa regla al comprar letras del tesoro salvadoreño. Es cierto que no hubo ninguna pérdida porque El Salvador cumplió, pero se violentó la regla y se asumió más riesgos de los que debían de haberse asumido. También hay que decir que el contexto internacional es tal que casi todos los países, con muy raras excepciones, han estado cumpliendo con sus obligaciones de deuda. Aun Venezuela, que está en una situación macroeconómica sumamente difícil, ha preferido pagar su deuda en vez de financiar importaciones con los pocos dólares que tiene, porque los costos de quedar aislado del mercado externo de capitales son muy altos.

— A principios de 2012 el Gobierno sostenía que el “nivel óptimo” de las RIN estaba ese año entre $us 8.000 millones y 8.500 millones, es decir entre el 30 y el 31,6% del PIB ejecutado en esa gestión. Ese monto permitiría cubrir toda la demanda de dólares que pudiera tener la economía. Ahora, para este año ¿cuál será el “nivel óptimo” de las reservas?

— Eso depende de la situación del sistema financiero y de la política monetaria. Al momento, creo que estamos cerca de lo que sería el nivel óptimo. NdE. El PIB nominal proyectado para este año es de $us 38.851 millones y las reservas llegaron al 22 de diciembre a 10.523 millones, es decir, el 27% del producto, menos del rango mencionado por el  Ejecutivo.

— En este marco, ¿cuáles son las proyecciones para las RIN en éste y los próximos años?

— De continuar los déficits fiscales, el FMI dice que estas reservas pueden seguir bajando, y sustancialmente, a 21,8% del PIB en este año y a 7,6% del producto en 2022. El argumento en el Gobierno es que los déficits no importan, porque no son gastos sino inversiones públicas las que se están haciendo con estos recursos, pero hay serias dudas sobre la calidad de esas inversiones y sobre los tiempos que van a tomar éstas para madurar (...). Entonces, tiene que haber mucho más cuidado y selectividad para las inversiones y también claro tiene que acompañarnos la suerte.

Pérfil:

Nombre: Juan Antonio Morales Anaya

Nació: 31-12-1943 Profesión:

Profesión: Economista

50 décadas de gran experiencia

El hoy reconocido consultor internacional, y multipremiado profesional, obtuvo su licenciatura en Economía en la Universidad de Lovaina (Bélgica) y su maestría y doctorado en Ciencias Económicas en esa misma casa de estudios. Tiene una amplia experiencia laboral. El autor de libros y de artículos de carácter económico compartió también su experiencia en institutos, universidades e instituciones nacionales e internacionales, entre otros.

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