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Sebastián Pagador, el caudillo cuyo aporte fue poco estudiado

Cronistas de la época lo identificaron como organizador y planificador de la rebelión, convirtiéndose en el caudillo y héroe de la revolución del 10 de febrero de 1781.

Monumento. Una estatua se alza en la plaza que lleva el nombre del adalid de la insurrección contra los españoles en Oruro. Foto:  Eduardo Schwartzberg

Monumento. Una estatua se alza en la plaza que lleva el nombre del adalid de la insurrección contra los españoles en Oruro. Foto: Eduardo Schwartzberg

La Razón (Edición Impresa)

05:53 / 10 de febrero de 2014

A233 años de la insurrección que puso fin a la explotación, abusos y humillaciones de parte de los emisarios de la corona española en el territorio de la entonces Villa de San Felipe de Austria de Oruro, historiadores aún debaten sobre el verdadero papel que jugaron los protagonistas de la revuelta.

Al aporte de los indígenas a los sucesos de febrero de 1781 —reconocimiento que cobró fuerza en el último tiempo— se suman otros actores clave del proceso al margen de Sebastián Pagador Miranda, considerado líder de la revuelta y cuya vida fue poco estudiada por los historiadores.

Cronistas de la época lo identificaron como organizador y planificador de la rebelión, convirtiéndose en el caudillo y héroe de la revolución del 10 de febrero de 1781.

El historiador y vocal de la Sociedad de Historia y Geografía de Oruro, Javier Cárdenas Medina, explica que Pagador fue de los principales protagonistas de los sucesos históricos del 9 y 10 de febrero de 1781 ya que fue él quien esparció la voz de que los europeos intentaban eliminar a los criollos. “El alcalde Del Llano declaró que Pagador persuadió a los sublevados a abandonar los cuarteles (donde se habían concentrado), además el 11 de febrero portaba bandera blanca, capitaneando a los sediciosos, concurriendo a la elección de Jacinto Rodríguez (como regidor) y vitoreando a Túpac Amaru”, afirma.

El también historiador Vicente Gonzales Aramayo dice que Pagador era el hombre de confianza de Rodríguez y que fue nombrado sargento de milicias, sin embargo investigaciones apuntan a que los promotores de la rebelión fueron otros, entre ellos los hermanos Rodríguez (Jacinto e Isidro Rodríguez de Herrera), Clemente Menacho y Antonio Quiroz.

En criterio de Gonzales es lamentable que no haya una historia oficial de la revolución del 10 de febrero y cita a su colega, María Luisa Zevallos (fallecida en 2013), quien refirió que no fue sino hasta la mitad del siglo XX cuando se empezó a conmemorar la fecha y a profundizar e investigar sobre los hechos acaecidos.

En todo caso, la información acerca de Pagador es escasa. Cárdenas revela que tras años de investigación en fuentes primarias, se logró dar con el acta de bautizo del patriota.

En el manuscrito, al que accedió La Razón, se lee: “En esta villa de Oruro en 14 de junio de 1733 años, yo presbítero Miguel de Miranda de Licencia Pardo, constando que está bautizado, puse óleo y chrisma a Sebastián de cinco meses, hijo natural de Domingo Pagador y de Cayetana de Miranda, naturales de esta villa. Fue su madrina doña Ana Delgado a quien advertí su obligación y parentesco espiritual y lo firmé”.

Gonzales refiere también la existencia de archivos de la Corte de Justicia, hoy Tribunal Departamental de Justicia, donde hay información importante sobre la historia del siglo XVIII y en varios de estos documentos se lee la firma de Sebastián Pagador como testigo de alguna transacción de compra y venta.

De acuerdo con Cárdenas, Pagador murió a manos de los indios sublevados, en momentos en que protegía los caudales de la Caja Real de la Villa junto a su compañía de milicianos. Falleció el 13 de febrero y fue asistido por sus compañeros, Menacho y Basilio Andrade. Se sabe que su hija recogió el cuerpo y ante el temor de represalias abandonó la villa con rumbo desconocido.

No hay rastros de su descendencia en Oruro

La descendencia y la residencia de Sebastián Pagador Miranda en Oruro son dos de diversas incógnitas que la historia no ha resuelto aún.Pagador Miranda, un criollo dedicado al comercio y a la minería, fue apoderado, en Oruro, del Marqués de Santiago de Collpa, según un testimonio del notario Sempértegui de 1813. También se estableció que trabajó en la mina de Todos Santos, de propiedad de Jacinto Rodríguez de Herrera.

De acuerdo con el historiador Javier Cárdenas, no se tiene conocimiento sobre descendientes suyos en la capital de departamento ni en áreas rurales. Cárdenas afirma que no fue posible dar con algún familiar, pero sí se encontraron familias con ese apellido en Chuquisaca y La Paz.

Agrega que entre los expedientes estudiados, se cita como su esposa a Rosa Viamonte, con quien tuvo una hija, Elvira, pero otros historiadores afirman que se llamaba Lita o Angelita.

Tampoco se sabe el lugar exacto donde vivió en Oruro; se habla del sector de Santa Bárbara, que era lugar de reunión de artesanos y comerciantes, pero también hay versiones de que podía haber habitado una vivienda en la Plazuela del Poeta.

Cárdenas agrega que es importante mencionar que estudios realizados por el patricio orureño Josermo Murillo Vacarreza dan cuenta —según partidas de libros parroquiales del siglo XVII— de que el apellido Pagador llegó a Oruro desde el Cuzco (Perú), aunque otros investigadores indican que el origen es Arequipa.

El también historiador Vicente Gonzales acota que cronistas de la época describen a Sebastián Pagador como un hombre de baja estatura, grueso de cuerpo y que siempre vestía ropas sencillas pero se presentaba muy pulcro. Llevaba sombrero de alerones redondos.

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