Financiero

Trucha dorada del lago Titicaca enlatada y lista para saborear

“Nos capacitamos. Espero que les guste y que compren nuestro producto”, dice tímida  y optimista, Angélica Chiri, una de las ocho comunarias que trabaja en la Planta de Industrialización de Trucha, ubicada en Hinchaca, una bahía cerca de Copacabana.

La Razón / Svetlana Salvatierra / Bahía hinchaca, Copacabana

00:00 / 01 de abril de 2012

“Trucha del Lago Titicaca”, enlatada, en agua o aceite, es una realidad para la comunidad Santa Ana. Son 26 familias campesinas que habitan cerca del lago Titicaca y que conformaron la Cooperativa Agropecuaria Integral Inca Chaca Ltda. para producir esta marca de conservas. Eran agricultores y pescadores y hoy también son truchicultores dedicados a mejorar su calidad de vida.

Este sueño se inició en la década del 70, en el siglo pasado, cuando se lanzó la primera iniciativa de producción de truchas en el lago Titicaca, un proyecto de la que fue Corporación de Desarrollo de La Paz (Cordepaz). En Perú avanzaron con esta iniciativa.

El emprendimiento empezó a tomar forma con la creación de la Autoridad Binacional Autónoma del Sistema Hídrico Lago Titicaca, Río Desaguadero, Lago Poopó y Salar de Coipasa TDPS-ALT. El acuerdo entre Bolivia y Perú impulsa el desarrollo sustentable de los recursos hídricos e hidrobiológicos del lago compartido. La ALT se creó en 1996 y avanzó con proyectos de conservación  en el lago más alto del mundo.

El 21 de noviembre de 2008 se inauguró la planta procesadora de trucha, luego de que se cedieran los terrenos a la ALT en calidad de comodato. Hasta 2011 se invirtieron $us 120.000 en infraestructura, equipamiento y capacitación del personal. Técnicos peruanos son los asesores, por su experiencia en acuicultura.

El ingeniero biólogo Carmelo Laricano Flores es responsable de la siembra de alevinos. Cuida de los peces hasta que tienen el tamaño necesario para su procesamiento en la planta. “Es cuestión de bolsillo”, asegura al explicar que no es barata la inversión de un truchicultor. Cada alevino vale Bs1 y una jaula de 5x5 metros  con una profundidad de 4 metros recibe hasta 30.000 alevinos. La producción estimada es de 1.500 truchas, cada una de un kilo.

Las truchas necesitan de muchos cuidados: limpieza de las jaulas (redes) cada 15 días y alimento procesado que generalmente se adquiere de Perú. Alfredo Infante, responsable del proceso de producción, exige que el fileteado, cortado, enlatado, esterilización y sellado de las latas cumplan los requisitos de calidad.

Esta semana fue presentado el nuevo producto en La Paz por la Embajada de México y Promueve Bolivia.  El presidente de la cooperativa, Teodosio Mamani, aseguró que este negocio dará frutos a su comunidad. Y en la planta procesadora, los comunarios esperan que en esta época de Semana Santa y peregrinación al santuario de Copacabana, la “Trucha del Lago Titicaca” sea la comida favorita de los visitantes.

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia