El Financiero

De 41 empresas estatales, solo dos están dirigidas por mujeres

Menos del 5% de las empresas públicas están a cargo de féminas, lo que contrasta con los avances en equidad de género que se registran en otras instancias del país.

Situación laboral de la mujer boliviana

Situación laboral de la mujer boliviana

La Razón (Edición Impresa) / Wálter Vásquez / La Paz

00:00 / 06 de abril de 2014

En un país que promueve la equidad de género, solo dos de 41 empresas estatales (5%) están dirigidas por mujeres, situación que contrasta con los avances en otras instancias públicas.

Únicamente Katya Diederich, gerente general de Gas Trans Boliviano (GTB), y Marcia Villarroel, gerente general del Banco Unión, pertenecen al selecto grupo de ejecutivos que tienen a su cargo la gestión de las empresas estatales, siendo que la Constitución propugna entre sus principales valores “la igualdad de oportunidades y la equidad social de género”.

Según la relación de datos oficiales proporcionada a El Financiero por los encargados de prensa de YPFB, Comibol, Ende —corporaciones que aglutinan a subsidiarias estatales—, el Servicio de Desarrollo de las Empresas Públicas (Sedem) y otras entidades, los responsables de las empresas que aparecen en la parte inferior del cuadro que acompaña esta nota son varones, salvo las excepciones citadas.

Marlene Ardaya, presidenta de la Aduana, y Patricia Ballivián, gerente general del Sedem, no son parte de este listado al no estar a cargo de empresas, sino de instituciones públicas descentralizadas.

Consultada al respecto, la viceministra de Igualdad de Oportunidades, Karina Marconi, dijo que se pronunciará sobre el tema una vez conozca los detalles de la información. La Razón envió, además, cuestionarios a YPFB, Comibol, Ende y al Sedem para conocer las causas de este fenómeno, pero hasta el cierre de esta edición ninguno emitió respuesta.

Relación. “Más allá de los datos, las mujeres estamos participando en los espacios de toma de decisión del Estado como nunca antes en la historia”, aseguró la legisladora del MAS Gabriela Montaño, expresidenta del Senado, instancia en la que “más del 50%” de los asambleístas titulares son mujeres, mientras que el porcentaje en Diputados es de “más del 30%”.

Según el Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA), la proporción de mujeres en trabajos calificados —para profesionales y técnicos— casi se duplicó en nueve años. En 2003, el 12,6% de las féminas con empleo ocupaba cargos calificados, pero ocho años después la cifra subió a 22,6%. Este nuevo grupo fue empleado, en su mayoría, en administración, salud, educación (en el sector público) y en servicios financieros (en el ámbito privado).

“Hay un aumento de asalariadas en la fuerza laboral de mujeres, la proporción se elevó de 39,7% en 2003 a 44,8% en 2011”, indicó además Silvia Escóbar, investigadora del CEDLA. Asimismo, existe una mejora en el acceso a la educación. Datos de la Encuesta de Hogares 2011, realizada por el INE, dan cuenta de que el grado de instrucción superior alcanzado por mujeres mayores de 19 años es del 26,61% frente al 28,65% en varones.

Pese a estos avances, el CEDLA destaca que la predominancia de los espacios aún está en el sector informal (77,4%), en el cual no rige la Ley General del Trabajo y es realizado habitualmente en condiciones de alta precariedad. Además, las mujeres continúan siendo inducidas a estudiar carreras de servicio, como Enfermería y Trabajo Social y, al contrario, tienen limitada presencia en ingenierías, aviación y otras especialidades que se dicen ser “masculinas”, señala un informe de Centro de Información y Desarrollo de la Mujer.

La institución resalta, asimismo, que la discriminación en salarios continúa siendo un problema para la fuerza laboral femenina. “Las mujeres ganan menos que los hombres aun realizando trabajos de igual valor. Por ejemplo, al varón le dicen asistente de dirección y a la mujer secretaria de dirección”, cita el documento.Un informe del Banco Mundial destaca también que en 15 de los 193 países miembros de la  ONU—entre ellos Bolivia, Irán y Siria— las mujeres todavía deben contar con el consentimiento de sus maridos para poder trabajar.

Según la Carta Magna, “el Estado promoverá la incorporación de las mujeres al trabajo y garantizará la misma remuneración que a los hombres por un trabajo de igual valor, tanto en el ámbito público como en el privado”.

Con nuevas fuentes de trabajo

Incursión

La construcción y el transporte son dos rubros en los que ingresó la mujer boliviana, según datos del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA), que da cuenta de que el 9,5% de las féminas en ramas no calificadas es constructora y el 7,9% es transportista.

Comercio

En el mercado laboral boliviano aún es visible la presencia mayoritaria de mujeres ocupadas en las actividades de comercio, seguida por los servicios domésticos y manufactura. “Hay aumento de hombres en el comercio, pero la predominancia es femenina”, dijo Silva Escóbar, investigadora del CEDLA.

Opiniones femeninas

Gabriela Montaño La participación de las mujeres crecerá aún más

“La sociedad en su conjunto, (así) como quienes estamos en cargos públicos debemos vigilar que estos grandes pasos (la mayor participación de la mujer en espacios de toma de decisión del Estado) —que además son ejemplares en la región y el mundo— continúen. No hay freno a estos avances ni mucho menos un retroceso”, dijo la senadora.

Tania Sánchez ‘Aún nos falta institucionalizar’ la igualdad

“En Bolivia estamos muy avanzados en leyes para la equidad de género, pero lo que nos falta es promover la institucionalización de todo esto y ello parte de fortalecer un mecanismo propio que promueva acciones y políticas”, manifestó la coordinadora del Programa de Presupuestos Sensibles al Género de ONU Mujeres.

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