El Financiero

La familia Cancari no se rinde

Estos técnicos están empeñados en terminar la obra que empezaron hace más de un año: un helicóptero para tareas de servicio civil. Falta de dinero impide avanzar rápido, pero ya instalaron el motor y otros detalles

La Razón / Edgar Toro

00:00 / 09 de junio de 2013

La idea nació hace más de un año en el seno de la familia Cancari: construir un helicóptero “hecho in Bolivia”, en este caso en El Alto, destinado a servicios civiles. Hasta hoy lograron 85% de avance, a paso lento, pero no se rinden en su empeño.

Instalados en su modesto taller de la zona Mercurio, colindante con Germán Busch del Distrito 4 de El Alto, Jaime Cancari y sus dos hijos, Hugo y Franklin, reciben esperanzados a La Razón para contar las dificultades que atraviesan en hacer realidad este sueño.

“La gente cree que es fácil, como hacer adobes, pero esto es una máquina, estamos en la recta final de lo que nos hemos trazado, sabemos que no nos tomamos el tiempo previsto, pero seguimos avanzando”, comenta don Jaime.  

Uno de las principales problemas que deben enfrentar es la falta de recursos económicos. “No tenemos ningún financiamiento, lo poco que ganamos con nuestro trabajo de niquelado de parachoques y cerrajería lo tenemos que repartir entre comer y comprar los materiales (para el proyecto)”.

Los Cancari coinciden en que si tuvieran los recursos necesarios y se dedicaran íntegramente a esta labor, “de seguro que el helicóptero ya estaría volando”.

Pese a todo, Franklin informa que lograron 85% de avance en su tarea. Se trata de un proyecto experimental, del acoplamiento de un prototipo pensado para tareas de auxilio en caso de desastres naturales, para fumigación de chacras, traslado de enfermos o seguridad ciudadana, dependiendo del uso que se le quiera dar, indica.

Sobre aquella estructura metálica que tenían hace un año, Franklin explica que hoy el proyecto de nave ya cuenta con un motor que funciona a gasolina. También han incorporado la transmisión de cola, que está funcionando, y colocaron el eje principal que va al rotor y las varillas de control de mando en la cabina del piloto.  

Además, el equipo ya tiene su propio cerebro electrónico, una batería de 12 voltios, un tanque de gasolina con capacidad para 30 litros y un escape de aluminio. “Esto es lo que pudimos avanzar, sólo falta el 15% para concluir el proyecto”, remarca Franklin.

El proyectista afirma que no tienen formación académica, “pero Dios nos ha dado sabiduría”, sólo falta fabricar la cabina, las palas y ocuparse de detalles de la pintura. Precisa que la cabina también será construida de fibra de vidrio por ellos mismos.

Utilizarán dos palas que rotan alrededor de un eje vertical en la parte superior del equipo. Además están seguros de que el rotor que instalaron le proporciona sustentación sin que la máquina se desplace, lo que permite realizar despegues y aterrizajes verticales sin necesidad de pista.

Calculan que la nave podrá volar hasta enero de 2014, pero prefieren no ponerse un plazo fatal porque conocen de sus limitaciones económicas.Pasó un año y medio desde que este medio hizo pública la misión de la familia Cancari. Don Jaime cuenta que tanto el alcalde de El Alto, Édgar Patana, como el presidente del Concejo Municipal, Zacarías Maquera, visitaron su taller y salieron de allí “sorprendidos con el proyecto”.Interés. Una vez que se conoció la noticia de la construcción de este prototipo, se generó expectativa entre empresarios, autoridades locales y público en general recuerda.

También llegaron a su taller empresarios y estudiantes universitarios motivados más por la curiosidad, que dispuestos a dar una ayuda efectiva, lamenta.

“Hay mucha gente incrédula que no apuesta por este proyecto, pero las críticas negativas más bien nos fortalecen para demostrarles que lo vamos a lograr”, dice muy seguro el jefe de familia.

Los hijos recuerdan que vieron muchas palabras de aliento a través del internet y redes sociales. Franklin sostiene que los cuestionamientos les han ayudado a mejorar su trabajo, a darse cuenta de en qué estaban fallando, aspecto que se refuerza con los mensajes de aliento y felicitaciones que recibieron por el emprendimiento.

“Mucha gente del exterior ha comentado cosas positivas sobre nuestro empeño, por eso estamos comprometidos a culminar”, dice Hugo. Los Cancari aclaran que hasta ahora no han recibido “ni un centavo de nadie” y concluirán el sueño con esfuerzo propio.

Detalles técnicos

forma El helicóptero de los Cancari tendrá estructura de aluminio. Las puertas de la cabina, el fuselaje, el techo, la carcasa y el encaje del motor serán fabricados de fibra de vidrio. Todo fue diseñado por ellos.

El alcalde Patana ofrece ayuda

El alcalde de El Alto, Édgar Patana, informó que visitó el taller y vio con “sorpresa y alegría” que alteños innovadores se dediquen a construir un helicóptero. En ese marco, ofreció toda la colaboración.   

“Voy a instruir al Oficial Mayor de Desarrollo Económico y Emprendimientos que se contacte con ellos para colaborarlos”, indicó Patana a este medio.

La autoridad quiere saber, quiere conocer detalles del proyecto para determinar en qué se les puede ayudar. Incluso dijo que la comuna tiene “un pequeño presupuesto” para apoyar este tipo de emprendimientos. No descartó facilitar la ayuda de técnicos entendidos en motores y otras especialidades que se requieran en este caso.

Recordó que la Alcaldía siempre apoya a deportistas y artistas que representan a la ciudad; a estas personas se les colabora con pasajes y gastos de estadía en cada lugar al que asisten. En el caso de proyectos de tecnología, señaló que apoyan iniciativas que propongan innovaciones para beneficio de la población. En su criterio, actividades como ésta son una muestra de que en El Alto existen recursos humanos capaces. “Estamos seguros de que los vamos ayudar”.

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