El Financiero

‘Por razones de ceguera de nuestros gobiernos’, no se exporta electricidad

Julio León Prado - Es presidente del Banco BISA y Grupo Financiero BISA y recibió el galardón Outstanding Engineer Award IEEE-PES 2011 en mérito a sus aportes profesionales y empresariales en el sector eléctrico en Bolivia. Ésa es una organización científica con más de 401.000 miembros en 150 países. En la entrevista con el ingeniero y empresario emprendedor boliviano, enfatizó en la necesidad de avanzar en una política de exportación de energía eléctrica.

Cauto. Desde Cochabamba, Julio León Prado atendió la entrevista de La Razón por la vía telefónica.

Cauto. Desde Cochabamba, Julio León Prado atendió la entrevista de La Razón por la vía telefónica. Foto: Nicolás Quinteros

La Razón / Svetlana Salvatierra / La Paz

00:00 / 25 de diciembre de 2011

— ¿Por qué señala que es tiempo de retomar las iniciativas en materia de generación eléctrica en el país?

— Cuando regresé después de 30 años a Bolivia, desee aportar al desarrollo energético de Bolivia, especialmente en la generación eléctrica hidráulica. Lamentablemente, no se ha podido porque no tenemos visión en Bolivia. No obstante de tener una gran empresa como es la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE), la política general de los gobiernos ha sido muy limitada. En 1989 logramos firmar un contrato con Brasil para venderles 500 megawats (MW) ampliable a 2.000 MW —Bolivia tenía en esa época unos 700 MW instalados en todas  las centrales de ENDE y Cobee—; era un paso muy grande. Por razones de ceguera de nuestros gobiernos, han cancelado y hasta hoy no se ha vuelto a exportar ni un KW. Sería la riqueza más importante que el gas o la minería, que son fuentes agotables; en cambio la energía hidráulica  es inagotable, se puede usar para la exportación y hay un mercado grande como Brasil.

— Para usted, ¿de qué depende poder avanzar en el sueño de exportación, en este siglo?

— Depende de los gobiernos. No sólo en este Gobierno, en cuanto gobierno que ha habido he tratado de convencerlos, pero hay mucha ceguera y no se hizo hasta ahora nada. Mi política es mi profesión y mi trabajo.

— ¿Cree que podremos contar con los técnicos y profesionales para lograr, en el ideal, construir las plantas de exportación de electricidad?

— En las grandes plantas existen grandes profesionales, podemos contar con su apoyo. En el país hay una cierta  experiencia, pero ésta se gana haciendo los trabajos. Y si no hubo obras, lógicamente, no tenemos gente local experta. Se aprende, eso no es problema. Después de que se construyó Itaypú (la más grande central hidroeléctrica en América del Sur que abastece a Brasil, Paraguay y Argentina), Brasil sigue creando grandes empresas. Si empezamos se crearán grandes profesionales, empresarios y gran conocimiento en este campo. Pero tenemos que empezar.

— Primero es definir una política y segundo es conseguir financiamiento, pero los bancos en Bolivia no alcanzan...

— Cuando hablamos de grandes proyectos se necesitan otras fuentes de financiamiento y los bancos locales, ninguno, tenemos capacidad para financiar proyectos de esa magnitud. Sin embargo, el BM, BID, CAF y países interesados en fomentar este desarrollo, lo pueden hacer.

— Entonces, ¿queda la esperanza de que ENDE  vuelque su mirada a grandes proyectos?

— Para mí, tiene que hacerse una política más amplia, libre,  porque en el mundo se ha demostrado que el Estado no es un buen administrador y que todo esto se ha desarrollado gracias al sector privado o una combinación de ambos; así se realizó Itaypú. La política tiene que garantizar el cumplimiento de la devolución de las fuentes y recursos que uno solicite. Mientras no haya esto es imposible que consigamos dinero.

— ¿Qué opina de que se avance en los proyectos hidroeléctricos de Rositas (represamiento de las aguas del Río Grande en búsqueda de financiamiento) y Cachuela Esperanza (en estudio de factibilidad y ambientales para aprovechar el salto natural en el río Beni)?

— El proyecto Rositas es un buen proyecto. Cachuela Esperanza... yo  no lo haría. Me reservo opinar.

— ¿El tema ambiental es muy importante en la actualidad?

— Cualquier cosa que uno haga toca el medio ambiente. Sin embargo, al desarrollar el río Beni se tiene que hacer una presa y con la laguna  artificial se inundará un millón y medio de hectáreas en las tierras bajas de Beni y La Paz. Mueren miles de cabezas de ganado y, generalmente, es de la gente más pobre. Todo depende de la necesidad de desarrollo; requiere de una visión a futuro.

— Usted trabajó en varios proyectos, ¿qué opina de Misicuni?

— Es relevante el desarrollo energético de Santa Cruz porque de 0 MW  se llegó a más de 200 MW. Las obras de ENDE, el túnel de Misicuni y Málaga, son aportes. Misicuni es una obra que no se hizo en la forma debida: se está haciendo por etapas y ya debería estar lista y debería costar unos $us 300 millones; serviría para agua potable, electricidad, irrigaciones... Sería uno de los proyectos de mayor magnitud en el país.

Perfil

Nombre:Julio León Prado Nació:4-7-1926 Profesión:Ingeniero Civil Cargo:Presidente del Banco y Grupo BISA SA (1984)

Empresario boliviano - Nació en Quillacollo, Cochabamba. Estudió primaria en La Salle y secundaria en el colegio Bolívar. Fue abanderado. “Siento orgullo de la educación que recibí”. Ganó una beca para estudiar Ingeniería Civil en la Universidad Nacional de Ingeniería de Lima. Obtuvo el título en 1950. Fue presidente de su curso; la madrina fue Eva Perón. Trabajó en Perú en la Central Eléctrica de Paucartambo. Fue empleado hasta 1962 y después empresario. “Estudié y viví 30 años fuera de Bolivia; me fui en marzo de 1946 y regresé en 1975”. Como presidente y fundador de ICE Ingenieros participó en la ejecución de más de 300 obras en Bolivia, Perú, Panamá Costa Rica y Nicaragua.

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