informe

Caso Patricia, errores e hipótesis

Otra infante, de nombre Elba, descubrió el cadáver de Patricia en el depósito de la unidad educativa, ubicada en la calle Pichincha de la ciudad de La Paz. A partir del hallazgo hubo un cúmulo de contradicciones que dieron sombra a lo ocurrido. Por ejemplo, dos colegiales declararon que vieron a Patricia caminando fuera de la escuela, las jornadas en que no se sabía de su paradero

La Razón

00:00 / 14 de enero de 2013

La sociedad paceña, boliviana, tiene el corazón herido desde hace más de 13 años. Casi a la medianoche del martes 31 de agosto de 1999, en el depósito del colegio Vicenta Juaristi Eguino, apareció sin vida el cuerpo de la niña Jackeline Patricia Flores Velásquez, desaparecida durante cuatro días. Su crimen es uno de los hechos más horrendos del último tiempo y, desde entonces, aún no se sabe quién o quiénes fueron los culpables.

El 21 de mayo del año pasado, Informe La Razón publicó un trabajo titulado El caso Patricia, muchos errores, tres nuevas hipótesis. La investigación está basada en una veintena de entrevistas y, además, devela documentos primiciales. La primera parte presenta el lado humano de la niña: dos de sus compañeros de estudios y una vecina cuentan sus travesuras infantiles, los juegos del curso y recuerdan la timidez y los nervios de “Pato”. Pese a ser la más alta del curso, la pequeña había mantenido un perfil bajo. Aquello cambió el viernes 27 de agosto de 1999, cuando su mamá la dejó en la puerta del establecimiento.Calvario. Otra infante, de nombre Elba, descubrió el cadáver de Patricia en el depósito de la unidad educativa, ubicada en la calle Pichincha de la ciudad de La Paz. A partir del hallazgo hubo un cúmulo de contradicciones que dieron sombra a lo ocurrido. Por ejemplo, dos colegiales declararon que vieron a Patricia caminando fuera de la escuela, las jornadas en que no se sabía de su paradero. Cuando este medio ubicó a uno de ellos (hoy jóvenes), éste mandó a decir con sus familiares que su acusación fue producto de su imaginación.

Odón Mendoza, exportero del centro educativo, es el sospechoso principal desde el comienzo de las investigaciones; sus declaraciones ante la Fiscalía muestran incoherencias, pero él aún clama su inocencia. El segundo es Reynaldo Flores, familiar de una exportera de la Vicenta Juaristi Eguino, quien era conocido por su adicción al alcohol.

Para allanar el camino de las averiguaciones, el entonces gobierno de Hugo Banzer pidió ayuda al FBI (Oficina Federal de Investigación, por sus siglas en inglés), que realizó análisis de pruebas. Los resultados señalaron a otro sospechoso: José Luis Flores; el inculpado estaba fichado por ser un violador en serie. No obstante, las interrogantes no fueron ahuyentadas por completo.

Más aún, el calvario de los padres de la víctima apenas empezó porque hubo indicios de que el texto del FBI fue adulterado, y que hubo errores en el levantamiento del cuerpo sin vida y la recolección y cuidado de las pruebas clave. Así vino el entuerto judicial, el caso era una papa quemante en los juzgados y nadie se hacía cargo del proceso. Desde altas esferas gubernamentales y judiciales hubo presiones para dar fin con el juicio, que volvió a encaminarse recién en 2012.

Los fiscales Sergio Céspedes y Marcelo Soza fueron designados y no descartaron las nuevas hipótesis sobre lo sucedido hace más de 13 años. La primera es que en el hecho participó alguno de los parientes de la exdirectora de la escuela. La segunda, que Patricia haya estado sana y salva hasta el 30 de agosto de 1999 y que el crimen no se haya llevado a cabo en el depósito del colegio: las autoridades estaban tras las pistas de los niños (ahora jóvenes) que juraron haber visto con vida a la menor. Y la última se centra en una relación filial entre el progenitor de la pequeña (César Flores) y dos de los sospechosos: Reynaldo Flores o José Luis Flores.

Aparte, estadísticas a las que accedió Informe La Razón mostraron la indefensión de niños, niñas y adolescentes: en 2011, en ciudades capitales, más El Alto, se presentaron 684 hechos de violencia contra menores que derivaron en procesos penales.

Mientras que la familia de Patricia Flores  continúa con su peregrinaje en busca de conocer la verdad. La mamá de la niña, Martha Velásquez, a veces tiene sueños con su hija y dice que la ve feliz; aunque sabe que la niña no podrá descansar en paz, por lo menos hasta que se concluya esta historia de casi 14 años de sufrimiento.

Más interrogantes en el camino

Después de la publicación, y ante la presión de autoridades nacionales, el juicio y las investigaciones para esclarecer la muerte de Patricia Flores tomaron un nuevo impulso. La jueza Amalia Morales junto a los fiscales Sergio Céspedes y Marcelo Soza llevaron adelante más declaraciones, de decenas de personas.Un equipo de forenses y de expertos criminólogos colombianos llegó a la ciudad de La Paz para tratar de reconstruir lo sucedido hace más de 13 años.

También el Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF) hizo sus análisis y pesquisas. Y, además, se incluyó en esta lista de sospechosos a los hijos de la exdirectora de la escuela Vicenta Juaristi Eguino.

Los resultados parciales rayan otro escenario para las partes. Es más, los abogados de los acusados interpretan a su manera los avances de los informes, que exculparían a Odón Mendoza y ratificarían la autoría de José Luis Flores. La familia de la víctima prefiere esperar a que se conozcan los documentos completos, especialmente de los peritos colombianos.

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia